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07 febrero, 2014

BIBLIOTECA DEL 27 EN MÁLAGA

Biblioteca de la Generación del 27 en Málaga


La biblioteca y su edificio

El Centro Cultural Generación del 27 se ubica en la antigua Casa de Expósitos de Málaga, popularmente conocida como Casa Cuna, situada en la calle Parras. Se trata de un singular ejemplo de arquitectura civil del siglo XVIII, de cuya fábrica destaca su fachada exterior. Su entrada, sin embargo, se lleva a cabo por la paralela calle Ollerías, a través de un edificio de nueva planta que complementa al anterior. índice
La distribución interior del edificio antiguo gira en torno a una gran escalinata que da acceso a las distintas plantas, por las cuales se distribuyen las diversas áreas y servicios.
En la primera planta se encuentran la dirección de la biblioteca, el área de catalogación y proceso técnico y el servicio de reprografía. En la Sala General se aloja la totalidad de los fondos documentales, a excepción de la Sala Giner, que, situada en la planta baja, alberga la valiosa biblioteca y hemeroteca de Francisco Giner de los Ríos.

Catálogo en línea

El horario de los servicios de biblioteca, documentación y archivo es de 9 a 14 hs., de lunes a viernes laborables.

Normas de acceso y reproducción

Biblioteca 
Para acceder a los fondos de la biblioteca del Centro Cultural Generación del 27 es necesario acreditar la condición de investigador mediante el documento oportuno, si bien la dirección, excepcionalmente, puede proporcionar puntual acceso a usuarios que no cumplan esa condición. En ambos casos, no obstante, resulta imprescindible solicitar una cita previa, indicando con exactitud el material que se desea consultar.
En lo que respecta a las consultas documentales, la biblioteca facilitará al investigador reproducciones digitales, en el caso de que disponga de ellas, a fin de preservar los originales.
En los espacios habilitados para la consulta documental, el investigador sólo podrá hacer uso de hojas en blanco, lapiceros (nunca bolígrafos o rotuladores) y ordenador portátil propio. Tampoco dispondrá de carpetas o carteras en los puestos de consulta.
No esta permitido el uso de cámaras fotográficas, escáner o cualquier otro medio de reproducción sin el consentimiento expreso de la dirección.
Todas las solicitudes de reproducción deberán ser expresamente autorizadas. En caso de que la biblioteca facilite la reproducción parcial o total de las obras y documentos allí depositados, lo hará siempre ateniéndose a las normas legales vigentes en materia de propiedad intelectual y a sus normas de funcionamiento interno.
En cuanto a las publicaciones que reproduzcan, total o parcialmente, fondos de la biblioteca, el investigador deberá solicitar de antemano la correspondiente autorización legal, así como citar su procedencia y depositar en ella dos ejemplares de la obra.

Fondos de la biblioteca

Los fondos de la biblioteca del Centro Cultural Generación del 27 son el resultado de la decidida voluntad de reunir la mayor y más completa información, tanto individual como de conjunto, sobre todos y cada uno de los integrantes de dicha generación.
Fruto de contemplar este último concepto desde un punto de vista histórico, como un movimiento cultural en su más amplio sentido, la nómina de integrantes no tiene en cuenta únicamente a los autores que figuran en las ya canónicas antologías de Gerardo Diego, sino que se extiende a numerosos escritores, así como a quienes descollaron en otras diversas disciplinas artísticas, científicas y del pensamiento.
Por otra parte, rescatando el espíritu de los protagonistas de aquella Edad de Plata de la cultura española, la biblioteca incorpora de continuo a su catálogo las producciones literarias y artísticas más notables de nuestros días, con especial dedicación al género poético.
El fondo documental se caracteriza, aún en el marco de su carácter especializado, por su amplitud, alrededor de 35.000 registros, diversidad y riqueza. Así, lo conforman libros, publicaciones periódicas, audiovisuales en sus diversos formatos y soportes y objetos de varia condición.
Una parte significativa la constituyen las primeras ediciones de las obras de los autores del 27, en tanto que el conjunto de archivos documentales es la otra piedra angular de esta institución. Un exhaustivo proyecto de digitalización se encuentra actualmente en marcha.

Principales archivos documentales

Biblioteca y archivo Francisco Giner de los Ríos (1917-1995)
Integrado por 8.000 volúmenes y 2.000 documentos, incluida una valiosa correspondencia, contiene información única sobre autores españñles de las generaciones del 98, el 27, sobre todo, y el 36, sobre literatura hispanoamericana contemporánea, literatura femenina…
Archivo María Teresa León (1903-1988)-Rafael Alberti (1902-1999)
Procedente de sus hijos Gonzalo de Sebastián y Aitana Alberti, se trata de un amplio fondo documental en el que destacan la correspondencia y los cuadernos manuscritos de borradores y anotaciones diversas.
Archivo José Luis Cano (1912-1999)
Lo constituyen 800 cartas y 40 fotografías, así como dibujos de artistas admirados de la época y borradores de manuscritos.
Archivo Leopoldo Panero (1909-1962)
Conforman sus fondos, en orden de importancia, correspondencia (familiar, privada, literaria e histórica), fotografías y retratos.
Legado Manuel Carmona (1916-2001)
Donado por Brígida González Caudepón, viuda de Manuel Carmona, lo integran libros, diapositivas de su obra pictórica, fotografías, correspondencia y obra artística original (grabados, acrilicos y dibujos).
Legado Irene Mochi Sismondi (1910-2004)
Irene Mochi, viuda de Jorge Guillén, donó una parte extensa de su biblioteca personal, conteniendo dedicatorias autógrafas de muchos de los libros, un busto en bronce de Guillén y otros objetos personales.
Legado José Ma Souvirón Huelin (1904-1973)
Esta donación, realizada por Álvaro Souvirón Price, reúne libros, revistas, correspondencia, borradores, originales, notas manuscritas, objetos personales y hasta un diario autógrafo de su padre, José María Souvirón.
Archivo periodístico José Mª Hinojosa (1904-1936)
Donado por el especialista Julio Neira, se trata de 450 fotocopias de páginas de prensa, fechadas entre los años 1931 y 1936, todas ellas referidas a la actividad de Hinojosa como Secretario General del Partido Agrario y de la Federación de Empresarios Agrícolas.
Archivo Pedro Pérez-Clotet (1902-1966)
Los herederos del poeta de Villaluenga del Rosario propiciaron la digitalización de la jugosa correspondencia original que mantuvo Pérez Clotet con los escritores de su época.
Archivo Emilio Prados (1899-1962)
Carlos Blanco Aguinaga proporcionó fotocopias de la totalidad de la documentación que fño, en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos: algunos documentos personales y numerosísimos manuscritos poéticos.
Archivo periodístico de José Moreno Villa (1887-1955)
Se trata de una colección admirablemente exhaustiva de fotocopias, llevada a cabo por Humberto Huergo, de artículos publicados a lo largo de su vida por Moreno Villa en periódicos y revistas, tanto de carááter literario como artíítico.
Legado Arturo del Villar
Este intelectual, crítico y editor donó a la biblioteca una serie valiosa de documentos, sobre todo correspondencia manuscrita y mecanografiada, de autores del 27 y de generaciones posteriores.
Biblioteca y Archivo Julio Porlán
Cumpliendo la voluntad expresada en vida por su padre, los hijos de Julio Porlán donaron altruistamente el conjunto documental y bibliográfico, de muy alto valor literario e histórico, que había pertenecido a este escritor sevillano, hermano menor del poeta del 27 Rafael Porlán.

23 febrero, 2013

LOS FONDOS ABANDONADOS DE KATI Y ... AL QARAWIYYIN

 

 Si en 2003 habían 3000 manuscritos, ¿cómo hay 7000 ahora?.

 

Tengo en mi biblioteca un simple CD- rom con unas grabaciones de referencia sobre otra de las bibliotecas abandonadas que contienen una parte importante de nuestro pasado. Recuerdo que los Fondos Kati (Tombuctú) fueron objetivo político de la desaparecida Consejería de Relaciones Institucionales, cuyo consejero era Juan Ortega Pérez (PA). También se conocían las intenciones de grandes editores y financiadores con oscuras intenciones respecto al fondo andalusí. Ahora resucita Dadié cuando Tombuctú tiembla.

 REPASO DE HEMEROTECA

http://www.abc.es/hemeroteca/diadie/pagina-2

El fiel guardián del legado andalusí

Ismael Diadié salvó 7.000 documentos del valioso Fondo Kati antes de huir de Malí


Los manuscritos de la biblioteca del Fondo Katí de Tombuctú (Malí), uno de los grandes legados andalusíes. / SERGIO CARO (EFE)
Su estirpe lleva impresa en la piel medio milenio de Historia, de huida, de amenazas... de orgullo y valentía. “Soy una más de los miles de personas que tuvieron que dejar Malí para refugiarse en otros países”, confiesa con voz serena Ismael Diadié, último descendiente de la dinastía Kati de Malí. Diadié se ha instalado temporalmente en España tras pasar por Suiza y Francia. Tuvo que abandonar su país en abril del año pasado tras la caída de Tombuctú en manos yihadistas, y dejó allí miles de manuscritos sobre la huella andalusí conservados desde el siglo XV y que él mismo, tras heredarlos de sus antepasados, recuperó junto a su padre a finales de los años noventa del pasado siglo.
 “No hemos perdido documentos, aunque hemos tenido que dispersar gran parte del fondo”, señalaba Diadié el miércoles en Jaén, adonde se desplazó para hablar a los universitarios de la situación bélica en su país y del esquilmado patrimonio histórico. Destacó que también se han salvado los documentos que quedaron a cargo de su conductor, Baba Pascal Cámara, que los ocultó y protegió de las continuas visitas que los radicales realizaron a la Biblioteca Andalusí con la clara intención de acabar con ellos. No tuvieron la misma suerte miles de documentos del centro Ahmed Baba, que fueron quemados.
La Biblioteca Andalusí de Tombuctú es una de las principales referencias bibliográficas de Al-Andalus, con más de 7.000 documentos de diversas épocas. Su financiación corrió a cargo de la Junta de Andalucía, que, en 2002, invirtió 120.000 euros como ayuda a la cooperación para levantar un edificio donde albergar estos documentos. La Junta actuó así tras la publicación de un manifiesto en defensa de ese fondo, firmado por escritores como José Saramago, Antonio Muñoz Molina o Juan Goytisolo y que impulsó el poeta José Ángel Valente, con cuyo nombre se bautizó la biblioteca.
Pero el convenio con la Junta iba más allá, y preveía la difusión de ese valioso legado. “La programación con la Junta no se ha podido cumplir por circunstancias ajenas a nosotros, pues desde 2010 no era posible invertir porque Tombuctú estaba en una zona de línea roja”, admitió Diadié, quien esta semana se ha reunido con la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo para retomar ese acuerdo de colaboración.


Ismael Diadié. / JOSÉ MANUEL PEDROSA
Su vida reciente parece digna de una película de aventuras. El patriarca de la familia Kati explicó a los universitarios jiennenses cómo él y su padre rescataron ese legado al saberse descendientes de Alí ben Ziryab al Kuti, originario de Toledo que abandonó la ciudad en mayo de 1468 y llegó a Tombuctú llevando consigo los primeros manuscritos de lo que, con los siglos, se convertiría en una ingente memoria escrita de la familia.
Durante el siglo XIX y ante el temor de que la inestabilidad en la zona pusiese en peligro el legado, los fondos se distribuyeron entre miembros dispersos del clan. Diadié y su padre recorrieron aldea por aldea y lograron salvar 3.000 documentos de entre los siglos XII al XIX. Al menos 300 de esos legajos son de autores andaluces, 100 de renegados cristianos, 60 de comerciantes judíos y el resto de temática árabe variada. Es una biblioteca fundamental para comprender la penetración del islam en España o el destino de centenares de familias visigodas tras la caída del reino de Toledo.
“No se puede concebir la historia de Malí sin la historia de Al-Andalus”, explica Diadié, escéptico ante el futuro de su país. “Va a ser el futuro de cualquier estado que tiene petróleo, gas natural o uranio, es decir, un futuro incierto”, añade, después de recelar abiertamente de la ocupación por las tropas francesas: “En las relaciones internacionales no hay buenos samaritanos, siempre hay intereses de todo tipo”, remacha.
Ismael Diadié denunció la continua violación de los derechos humanos desde el golpe de estado de abril de 2012. Desde la matanza de personas y cortes de las manos a sublevados, violación de mujeres y la destrucción de un valioso patrimonio artístico, entre ellos 16 mausoleos y daños irreversibles en las mezquitas declaradas patrimonio mundial. Es el triste recuerdo que guarda en su cabeza el fiel guardián del legado andalusí.



Claves de un legado

Ismael Diadié es el último descendiente de Alí ben Ziryab al Kuti, ciudadano de Toledo que abandonó la ciudad en 1468 y se instaló en Tombuctú.
La Biblioteca Andalusí de Tombuctú es una de las grandes referencias bibliográficas de Al-Andalus, con más de 7.000 documentos. Fue financiada en parte por la Junta de Andalucía.
Diadié y su padre recorrieron cientos de aldeas para salvaguardar miles de manuscritos de este tesoro de papel. Vive temporalmente en España.

Fuente: El País