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07 febrero, 2016

EL PACTISMO Y LA NUEVA MODA DE COBRAR SIN TRABAJAR

Nuevas estrategias de distracciones al pueblo. El pactismo y nuevo padecimiento popular. Política y medios de comunicación, una armadura imposible de fracturar.

http://politica.elpais.com/politica/2016/02/06/actualidad/1454779393_058638.html

09 noviembre, 2015

DANI GARCÍA, COCINERO MALAGUITA

Vamos a condicionar el discurso que viene a continuación aún más.


Un cocinero que se hace famoso por su trabajo y por el apoyo de las instituciones...
Que se supone es marca Andalucía y está subvencionado hace años a través de ferias, stands, demostraciones, congresos, masterclass, workshops, etc.  y que ha costado dinero porque la Cocina es como el Cine...
Un cocinero que "vende" las calidades y bonanzas de los productos del Mediterráneo,
lo ves en este anuncio del MacDonals
https://www.youtube.com/watch?v=TBEyZbBdLKw
Técnicamente no está bonito. Viene a ser una  falta de Ética mayúscula y una incoherencia total de trayectoria laboral y profesional; sea de Monesterio la hamburguesa o de Alabama.
Pero los billetes son los billetes y Dani Martín no está solo...
Pablo Motos, Calleja, Wayomig, Jordi Évole, Ana Pastor, Risto Mejide, Bertín Osborne lo acompañan. 
Es la nueva política a la americana. Han cambiado el paradigma.



La hamburguesa diabólica de Dani García


MATT MATERA
. MATT MATERA
De las muchas cosas que se me hacen bola en mi oficio, sólo hay una que supere la vagancia cósmica que me invade ante el documento de Word en blanco: el drama de escribir mal sobre alguien que me cae bien. Ojalá poseyera yo los arrestos de esos críticos capaces de poner a caldo el trabajo de gente con la que mantienen una buena relación personal, pero por desgracia pertenezco al género de periodistas nenazas a los que les cuesta enfrentarse a ese trance.
Como ejercicio de superación, voy a opinar sobre la hamburguesa Grand McExtrem BiBo que Dani García ha creado para McDonald's. El marbellí no sólo es uno de los mejores cocineros que hay en España, sino que además es un tipo encantador: siempre ha atendido con paciencia y amabilidad mis requerimientos cuando le he dado la tabarra para algún reportaje, y en persona parece tan bienhumorado como poco creído. Por eso me duele decir que su último invento no me ha gustado.
Probé el lunes la hamburguesa, y reconozco que está ligeramente por encima de otros productos de la cadena, gracias sobre todo a una salsa aceptable y a un pan que recuerda lejanamente al pretzel centroeuropeo. El resto es más de lo mismo: dos discos de carne recocida, una hoja testimonial de lechuga lacia y la certeza de que cuando se enfríe, el bocadillo se convertirá en pienso para alienígenas, incomestible para cualquier individuo no famélico o con el paladar mínimamente educado.
Soy consciente de que los métodos de producción de la cadena no permiten muchas sutilezas gastronómicas, e imagino que García ha hecho lo que ha podido. Por parte de la multinacional, pienso que es un movimiento inteligente: con las ventas en constante declive, acercarse a la cocina de calidad podría lavar la cara a un modelo cada vez más en entredicho. ¿Pero qué le aporta al chef ligar su imagen al emblema universal de la comida deshumanizada?
Notoriedad y no poco dinero, me dirán. Incluso cierta satisfacción por haber intentado dignificar un plato consumido por miles de personas. Reconozco que son motivos poderosos, pero aun así me pregunto si Dani habrá pensado lo mismo que yo cuando, hace años y en tiempos de estrecheces económicas, colaboré con la multinacional como jurado en un concurso de ideas para sus hamburguesas: lo malo de tener sexo con McDonald's no es sólo el daño que le haces a tu reputación, sino la sensación de haber vendido un trocito de tu alma al diablo.


Fuente: http://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2015/03/23/articulo/1427090400_142709.html

19 abril, 2015

ACTO REPUBLICANO SAT. LA ESCASEZ DE PARTICIPACIÓN QUE LOS PARTIDOS SE LLEVARON...

 
Explicación científica a cuento de no se sabe qué
 
Es completamente explicable, que el sector IU que participaba mayoritariamente en estas actuaciones prorepublicanas, andan divididos en los mares de los nuevos partiditos. Hay muchos compañeros que llevan en un bolsillo Podemos, en el otro IU, en el otro la CUT y siempre (y por si acaso) el anticapitalismo y papá PSOE.
Así cualquiera no falla. Son los nuevos títeres de nuestra tierra que han estado entre la base pero nunca han sido de ella. Encima, te dicen, son anarcoandalucistas... .

05 abril, 2015

PODEMOS ANDALUCIA ATACA PODEMOS MADRID OFICIALISTA

Demoledor ataque de la corriente crítica de Podemos Andalucía al oficialismo de Iglesias
Dura crítica a los resultados, a la campaña electoral, la confección de listas, el programa y su funcionamiento poco democrático


22 marzo, 2015

INTERNACIONAL: VENEZUELA, UNA CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE

Venezuela: Una cuestión de vida o muerte

Artículos de Opinión | Varios | 18-03-2015 | facebookyahootwitter Versión para imprimir de este documento


En Suramérica se está jugando en parte el destino del mundo y es una cuestión de vida o muerte. ¿Por qué?
Porque en Suramérica es el primer lugar donde se ha recuperado la política, la discusión ideológica y hasta un proyecto civilizatorio diferente al que imperó durante la nefasta década de los ’90 cuando primó el Imperio norteamericano como potencia hegemónica. Pero esa época de cambios y ese cambio de época surgidos desde Suramérica, indefectiblemente iba a trascender más allá de los océanos. Y ese proceso comenzó este año con un giro político profundo del pueblo griego, que tomó algunas de las experiencias políticas de nuestros países.
Por eso, nuestros procesos han adquirido tanta importancia política, no sólo para nosotros mismos, sino para el mundo, y de ahí la importancia de lo que está en juego.
Luego de concluida la Segunda Guerra Mundial, durante todo el siglo XX el mundo se dividió en dos: la órbita de influencia del capitalismo con Estados Unidos a la cabeza, y la del socialismo con la URSS como referencia. Después de la caída del Muro de Berlín, sobrevino una década larga de hegemonía unipolar por parte del Imperio norteamericano. Eran los tiempos del neoliberalismo salvaje y del sometimiento de nuestros países a partir del Consenso de Washington. Nos habían hecho creer que había terminado la historia y que habían muerto las ideologías. Lo único que resistía por esas épocas era el glorioso pueblo cubano defendiendo dignamente su revolución, contra el bloqueo y el aislamiento.
Hasta que en 1998 llegó Hugo Chávez al gobierno en Venezuela y comenzó a demostrar que no todo había terminado. El primero de enero de 2003 llegó Lula en Brasil y en mayo de ese año Néstor Kirchner en Argentina. La mancha de aceite se iba extendiendo.
El 5 de noviembre de 2005, esos tres hombres (Chávez, Lula y Kirchner) hicieron algo que nunca hubiéramos creído posible: plantársele al mismísimo mandamás imperial y decirle NO. Fue no a George W. Bush y no al Alca, un intento de dominación neocolonial que venía intentando imponer Estados Unidos ya desde las épocas de Bill Clinton.
Después, la mancha de aceite siguió extendiéndose con Evo Morales que llegó al gobierno de Bolivia en enero de 2006 y Rafael Correa que hizo lo propio en Ecuador un año después. En 2008 fue el turno de Fernando Lugo en el Paraguay.
El caso de Michelle Bachelet en Chile y del Frente Amplio en Uruguay tienen algunos bemoles, pero se pueden sumar a este verdadero cambio de época.
Por primera vez en la historia, seis, siete, ocho presidentes coincidieron en una idea de integración regional, y en mirar más a sus propios pueblos que a las metrópolis imperialistas. De este modo, nuestros pueblos podían apoyarse entre sí para intentar cambios profundos en la Patria Grande.
Y así se le dio otro cariz al Mercosur, surgió Unasur y luego la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe).
Hoy, en pleno siglo XXI, el nuevo Imperio ya no es un Estado nación. El Imperio es el poder financiero internacional y su poder corporativo, que por supuesto usa a Estados Unidos como una de sus patas, la bélica. Pero también están sus otras patas o tentáculos, el poder mediático hegemónico y las trasnacionales de agronegocios, entre otros. Entonces la verdadera lucha hoy en el mundo es de corporaciones contra democracia. Y en esa lucha, el Imperio necesita neutralizar a la política como una herramienta válida para cambiar la realidad.
En ese contexto, no puede permitir que continúen caminando los procesos políticos de Suramérica, cada uno con sus grandes diferencias, e incluso con sus grandes falencias y contradicciones. Pero lo que no puede permitir el Imperio es que los pueblos decidan por sí mismos.
Por todo esto, más que una cuestión económica y más que la voracidad por nuestros recursos naturales (que también es real), de lo que se trata es de una necesidad política fundamental, casi de vida o muerte. Es la vida o la muerte para esas corporaciones y para nuestras democracias. O vive la democracia o vive el poder corporativo e imperialista. No hay lugar para ambos poderes.
Y en el medio también está la vida de pueblos enteros, de millones de personas.
Las tácticas varían según la correlación de fuerzas y según distintas coyunturas internacionales. Primero intentan con proyectos políticos que representan la reacción liberal-conservadora, para retrotraer la historia a esos años ’90 donde la pérdida progresiva de derechos no tenía alternativa a la vista porque la historia había terminado. Más o menos lo que viene sucediendo en Europa hasta ahora.
Pero cuando esos proyectos políticos de derecha reaccionaria fracasan y se muestran incompetentes, el rol de verdadera e implacable oposición es asumido por el poder mediático y se desata la batalla cultural en todas sus formas, incluido el intento de neogolpe, como viene ocurriendo en toda nuestra Patria Grande: Venezuela en 2002; Haití en 2004; Bolivia en 2008; Honduras en 2009; Ecuador en 2010; Paraguay en 2012.
En la actualidad lo estamos viendo claramente y contemporáneamente en tres de nuestros países: en Argentina con la forma de golpe judicial a partir del caso Amia y la muerte del fiscal Nisman; en Brasil con la orquestación de un plan destituyente para intentar evitar que el gobierno del PT avance con una ley de medios antimonopólica; y en Venezuela con el golpe continuado que ahora ha tomado la forma de guerra económica, muy parecida a la librada contra el gobierno de la Unidad Popular en Chile y que concluyó con el golpe fascista de Pinochet y la CIA. Decimos que son neogolpes porque no se dan con tanques ni bayonetas, sino con los medios de comunicación a la cabeza y el manual de “resistencia civil” Gene Sharp, un agente de la CIA y asesor del Pentágono. Nos rehusamos a llamarlos golpes blandos o golpes suaves, porque traen muchos muertos y no son ni blandos ni suaves.
Pero cuando estos neogolpes también fracasen definitivamente, no hay que descartar una intervención armada directa de Estados Unidos, este brazo bélico del Imperio. En ese contexto son preocupantes las declaraciones de esta semana del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, diciendo que Venezuela constituye “una amenaza extraordinaria” para su país. ¿Quién es una amenaza para quién? ¿Cuántas bases militares tiene Venezuela cerca de Estados Unidos? ¿O algún país latinoamericano? Ninguna.
¿Cuántas bases militares tiene Estados Unidos en Latinoamérica? 36. Varias de las cuales están estratégicamente distribuidas alrededor de Venezuela y Brasil. Sobre todo las siete de Colombia, las nueve de Perú, dos en Paraguay y otras en la República de Guyana, Surinam, la Guayana Francesa y Vieques, en Puerto Rico. A todo eso hay que sumarle la Cuarta Flota, recientemente puesta en valor, que patrulla todas nuestras costas por el Atlántico y el Pacífico Sur. Y hay que sumarla la larguísima historia de intervenciones armadas e invasiones en nuestro continente, desde la formación de Estados Unidos como nación.
Ya lo decía Simón Bolívar: “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia a sembrar de miserias la América Latina en nombre de la libertad”.
Por todo lo expuesto, estamos ante una coyuntura de vida o muerte y es urgente tomar conciencia de las amenazas que se ciernen contra nosotros. Esta semana esto es evidente sobre todo contra Venezuela y contra Brasil. En Brasil hay un neogolpe en marcha para destituir a la presidenta Dilma Rousseff, usando como excusa un escándalo de corrupción surgido en al estatal Petrobras que involucra a toda la clase política brasileña. En todo caso se requiere una reforma política, que es una de las propuestas de Dilma. Pero no un golpe.
En Venezuela, la guerra económica podría dar lugar a una guerra de verdad, si el complejo tecnológico-militar-industrial termina llevando de las narices a Obama hacia sus intereses. Por esto es fundamental que todos los ciudadanos sepamos lo que está pasando, por qué, y comprendamos que esto es una cuestión de vida o muerte para todos. Y es urgente que Unasur, Mercosur y la Celac se reúnan y paren estos ataques en marcha.
Es ahora o nunca, ya hemos demostrado en otras ocasiones que podemos. Como decía el general José María Córdova antes de la batalla de Ayacucho: “De frente, armas a discreción y a paso de vencedor”. O como dijo Néstor Kirchner antes de la batalla de Mar del Plata: “De frente, democracia a discreción, y a paso de vencedor”.
Viva la vida. Viva la Patria Grande
Mariano Saravia, periodista
Nicolás Alessio, ex sacerdote
Luis "Negro" Bazán, dirigente sindical y social
Ricardo Ortiz, profesor universitario
Jorge Kaplan, militante peronista
Jorge A. Torriglia, Escritor y periodista.
Lilia Fracaroli. Periodista
Rolando Savanco, docent
Mario "chueco" Diaz"
​​Silvia Valerga, pèriodista
Susana Oviedo, actriz
Stella Calloni, periodista, escritora. Argentina
Purificación González de la Blanca, abogada. España
Juan Cristóbal, poeta. Perú (propone milicias internacionales para proteger a Venezuela)
Asunta Ramonet Pilgrán, Barcelona
José L. Ballesteros López, España
Eladia San Juan Elorza, España
Berta del Castillo, España
Luis Casas Sepúlveda, España
Jesús Manrique Lacasa, España
Marta Suances Cobos, España
J.L. Medina Onrubia, España
Antonia Delfort Lacave, España
Josefa López Garcia, España Lluís Alòs i Martí. Barcelona Laura Echevarría, Perú
Aurora Tumanischwili Penelón, Argentina
Guillermo López, FeTERA FLORES (Federación de trabajadores de la energía eléctrica de la República Argentina en CTA).
Marta Speroni, militante internacionalista por los DDHH.
Alejandro Cabrera Britos, delegado general ATE SENASA MARTÍNEZ
Carlos Guanciarrosa, Agrupación Enrique Moscón, FeTERA
Carlos Loza, AGP, junta interna Asociación General de Puertos
Eduardo Espinosa, ATE, Ministerio de Desarrollo Humano Pvcia. Bs.As.
CARINA MALOBERTI, Consejo Directivo Nacional – ATE-CTA
Convocatoria por la liberación Nacional y Social, Frente Sindical:
Agrupación Martín Fierro (Varela, Mar del Plata y Neuquén)
Agrupación político sindical Tolo Arce
Centro Cultural “Alejandro Olmos”
Convocatoria Alte. Brown
Convocatoria Matanza
Convocatoria Capital Federal
Convocatoria Comunidad campesina Tartagal-Salta
Biblioteca Popular Fernando Jara, Cipoletti, Río Negro
Herman Schiller, periodista y conductor de “Leña al fuego” y “Aguantando de pie”
Susana Rearte, Coordinadora en defensa del patrimonio público y de la Soberanía
María Rosa González, comunicadora social
Alejandro Iglesias Rossi, compositor. Argentina
Aline Castro, Red por ti América, BRASIL.
Igor Calvo, militante de base del FNRP, Honduras
Milagros Valdeavellano Roca Rey, educadora, PERU
Programa de Educación para la Paz-PROEPAZ- El Agustino, PERU

Fuente: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article82919

31 diciembre, 2014

POBREZA Y TERRORISMO

Redefiniendo a los pobres como “terroristas”
Jeremy Keenan · · · · ·
 
21/12/14
 

La mayor parte de la llamada actividad “terrorista” es un producto derivado de la actual crisis del neoliberalismo y de la marginación de una creciente proporción de la población mundial que éste produce.


En 1997, un grupo de americanos neoconservadores (neocons) establecieron un centro de estudios (think-tank) conocido como “Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense” (en inglés Project for the New American Century  o PNAC). Su objetivo era la dominación mundial por parte de los Estados Unidos de América. Sus miembros formaron la retaguardia de la administración Bush, que accedió al poder en 2000, con al menos 18 de ellos colocados en posiciones clave en esta administración.

En septiembre del 2000, apenas cuatro meses antes del acceso a la presidencia de Bush, la PNAC publicó un informe llamado “Reconstruyendo las Defensas Americanas: Estrategia, Fuerzas y Recursos para un Nuevo Siglo” (en inglés Rebuilding America’s Defenses: Strategy, Forces and Resources for a new Century). Consagrado a asuntos tales como el mantenimiento de la preeminencia estadounidense, como la frustración de potencias rivales y como la formación de un sistema global de seguridad de acuerdo con los intereses estadounidenses. La sección V del informe, llamada “Creando la Fuerza Dominante del Mañana” incluye una frase torpemente escrita: “Además, el proceso de transformación, incluso si aporta un cambio revolucionario, parece que será largo, salvo que ocurra algún evento catastrófico y catalizador – como un nuevo Pearl Harbor”.

Existen numerosas teorías acerca del 11-S. Lo que resulta claro es que cumplió ampliamente la mencionada función de “nuevo Pearl Harbor”, presentando a los neocons - quienes efectivamente controlaban el Pentágono y gran parte del resto de posiciones más altas en la Administración de Estados Unidos-  la oportunidad que deseaban. La puesta en marcha de la Guerra Global contra el Terrorismo (En inglés Global War on Terror o GWOT) era el medio ideológico necesario para asegurar la militarización de regiones como África, requerida por los intereses imperiales estadounidenses. En efecto, Deepark Lal, asesor económico del Banco Mundial y un economista íntimamente relacionado con los think-tanks conservadores, dijeron que la Guerra Global contra el Terrorismo podría ser percibida como “simplemente una extensión de la defensa del mercado capitalista”

Durante las primeras dos semanas de su mandato, el Presidente Bush estableció el Grupo de Desarrollo de la Política Energética Nacional (En inglés National Energy Policy Development Group), presidido por Dick Cheney. Su informe publicado en Mayo de 2001, cuatro meses antes del 11-S, resaltaba que el petróleo africano pronto cubriría del 25% de  las necesidades energéticas estadounidenses.

La importancia del petróleo africano para los Estados Unidos en aquel momento era tal, que el Senador Ed Royce, Presidente del Subcomité de África en el Congreso, pidió que el petróleo africano fuera “considerado como prioritario para la seguridad nacional post 11-S de los Estados Unidos” y el Presidente Bush definió el petróleo africano como un “interés nacional estratégico” y por tanto un recurso que los Estados Unidos podían optar por controlar mediante la fuerza militar.

Gracias a la producción estadounidense de petróleo de esquisto bituminoso, la dependencia de provisiones energéticas extranjeras es algo del pasado, pero es ya muy tarde para salvar a África de su destino.
En lugar de reconocer que la intervención militar estadounidense en África tenía que ver con el control de recursos, la administración Bush usó el pretexto de la reciente puesta en marcha de la Guerra Global contra el Terrorismo para justificar su militarización de África. Sin embargo, con la falta de incidencia del terrorismo en África -en el sentido del término dado tras el 11-S- esta actuación era difícil de sostener. Por ello la solución fue fabricar este terrorismo.

En 2002, el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld creó un “Grupo de Operaciones proactivo y preventivo” (Proactive, Preemptive Operations Group, P2OG), una organización encubierta para llevar a cabo misiones secretas para “estimular reacciones” en los grupos terroristas, incluyendo el incentivo para llevar a cabo actividades terroristas.

La primera operación de este Grupo, a principios de 2003 supuso el secuestro de 32 turistas europeos en el Sahara argelino, por parte del “Hombre de Bin Laden en el Sahara”, tal y como lo apodó George Bush. El hombre era en realidad un oficial del servicio de inteligencia argelino, que en aquel momento trabajaba para Estados Unidos en el marco de la Guerra Global contra el Terrorismo. Esta operación de “bandera falsa” fue empleada para justificar el lanzamiento de un nuevo frente africano (del Sahara-Sahel) en la Guerra Global contra el Terrorismo.

Al mismo tiempo, el Pentágono elaboró una serie de mapas de África, caracterizando toda la región del Sahara-Sahel como un “espacio incontrolado”, un “Corredor Terrorista” y un “Área Terrorista”.

Antes de esta operación P2OG, no había terrorismo en el Sahel. Pese a estar sumida en la pobreza, se trataba de una de las regiones más seguras de África.

Hoy en día, después de 10 años de falsa política antiterrorista en África, la profecía del Pentágono se ha cumplido. El Sahel se ha convertido en una zona de guerra. Alrededor de 4.000 Fuerzas Especiales francesas están “combatiendo el terrorismo” en Mali, Niger y Chad. En total, Francia tiene actualmente 10.000 tropas en África. Aproximadamente 8.000 tropas de mantenimiento de paz de la ONU se encuentran en Mali. Cerca de 1.000 “instructores” europeos y estadounidenses están proporcionando respaldo a los servicios de inteligencia y “entrenamiento”. Alrededor de 10.00 tropas nacionales se encuentran en alerta. Varios miles de personas han sido asesinadas.

Incluso con anterioridad al cambio de milenio, los límites del neoliberalismo habían sido puestos de manifiesto. “Globalización”, palabra de moda de los noventa, no se caracterizó por una expansión del capitalismo mundial sino por su implosión. La mayor parte de segmentos de la humanidad, el “Cuarto mundo” de Manuel Castells,  ha sido excluida de los mercados mundiales, tanto como productores como consumidores. En “La globalización y el Mundo post-colonial” (Globalization and the Postcolonial World),  Ankie Hoogvelt sugiere que al menos la mitad de la población mundial ha sido excluida del sistema global.

El milenio actual es un milenio de políticas de exclusión y contención. Mark Duffield, por ejemplo, teorizó que la “nueva agenda de asistencia” invierte los anteriores objetivos desarrollistas de “incorporación” de áreas periféricas en el sistema mundial y por el contrario hoy sirve como una política de dirección y contención de territorios políticamente inseguros situados en los límites de la economía global. En el ámbito militar, AFRICOM, el nuevo Comando de combate estadounidense para África, acogió con entusiasmo el lenguaje del nuevo discurso del “desarrollo de la seguridad” (Security-development) propio de la Comisión por África de Tony Blair, que nos lleva a hablar de “militarización del desarrollo”.

Durante el periodo colonial y finales del pre-colonial, los remanentes de modos de producción pre-capitalistas procuraron cierta seguridad a aquellas secciones de la población excluidas del sistema capitalista. Sin embargo, dado que las industrias extractivas y la agroindustria se expandieron e hicieron mella en las reservas tradicionales, a través de lo que podemos considerar una “acumulación primitiva”, la supervivencia de los excluidos se ha tornado todavía más precaria.

La gente sin embargo, ni se rinde ni muere. Tienen esa cualidad humana fundamental de resistencia. Se organizan, generalmente de forma democrática, para luchar por sus derechos humanos, sus derechos indígenas, derechos de propiedad y su derecho a una buena gobernanza. Sus gobiernos, agentes del sistema neoliberal, regímenes autoritarios represivos preocupados por su propia supervivencia, sirven para contenerlos. En esta tarea de convención, les asiste la Guerra Global contra el Terrorismo, que sirve para deslegitimar las organizaciones civiles, con el consecuente desgaste del empoderamiento de la sociedad civil y sus demandas de “gobernanza democrática”.

Una de las características de la Guerra Global contra el Terrorismo ha sido que numerosos de estos gobiernos se han vuelto aún más represivos, sabiendo que tienen tras ellos a los americanos y a “Occidente”. Véase la Primavera Árabe.

Los gobiernos, como los del Sahel, Argelia y demás, han buscado “rentas terroristas”  a través  de la generosidad militar y financiera por parte de Estados Unidos. Mauritania, Mali, Níger y Chad, entre otros, son acusados de haber provocado a las minorías étnicas y a la sociedad civil para que tomen las armas, de haberlos “criminalizado” y de designarlos no ya como “rebeldes”, término que reviste cierta dignidad, sino como “terroristas” o, en palabras del Departamento de Estado estadounidense, como “terroristas putativos”.

Los países occidentales han reformado la controvertida legislación terrorista para usarla contra cualquier persona que se oponga al “sistema”, por lo que cada vez más individuos del “Cuarto Mundo”, los marginados y excluidos, son considerados como “terroristas”, sin las sutilezas de la legislación.

Dado que la última crisis económica global ha puesto en evidencia los límites del neoliberalismo y ha profundizado dramáticamente la polarización social, especialmente en el “Sur Global” y en el “Cuarto Mundo”, sólo hay que profundizar en la miríada de estadísticas sobre “terrorismo” producidas por agencias gubernamentales occidentales y la nueva industria de “seguridad terrorista”, para ver qué está ocurriendo.

La mayor parte de datos presentan defectos metodológicos, entre los que destaca la propia definición de “terrorismo” y la distinción entre “terrorismo” y “conflictos armados” de un tipo u otro.

Los datos aportan dos grandes pistas de lo que está ocurriendo. A pesar del incremento en un 43% de los ataques terroristas en 2013, según informa el Departamento de Estado de Estados Unidos, o en un 61% según el Índice de Terrorismo Global (Global Terrorism Index), la mayor parte de los ataques –tal y como admite el Departamento de Estado - fueron locales y regionales, no internacionales. Así, los a los países occidentales les ha ido bien. De las 17.891 personas fallecidas, sólo 16 fueron ciudadanos estadounidenses, mientas que de las 32.577 personas heridas, sólo 12 fueron americanas. De las cerca de 3.000 personas secuestradas, sólo 12 fueron americanas. A los países europeos les ha ido de forma similar.

Una segunda pista es que estos casos toman un cariz completamente distinto si se suprimen los “conflictos armados” y se suprimen países como Irak. Según los datos de Wikipedia, que excluye cerca de 40 “conflictos armados”, se produjeron únicamente 3.348 muertes a causa de ataques terroristas en la primera mitad de 2013, y estima en 6.696 las muertes para el año completo. De éstas, 50% se produjeron en Irak, 32% en Paquistán, Siria y Afganistán.

En otras palabras, cerca de dos tercios de los incidentes terroristas citados por el Departamento de Estado estadounidense y fuentes similares, provienen de “conflictos armados”, la mayor parte de los cuales se vinculan a conflictos étnicos, insurgencias locales, desposesión de tierras, etc. y suponen formas legítimas de resistencia. No obstante, gracias a la ideología prevalente de la Guerra Global contra el Terrorismo, hoy se consideran “terroristas”, cuando la mayor parte de ellos son un producto derivado de la actual crisis del neoliberalismo y la marginación de una creciente proporción de la población mundial que éste produce.


Jeremy H. Keenan es profesor e investigador asociado del Departamento de Antropología Social y Sociología, School of Oriental and African Studies (SOAS), London University.

Traducción para www.sinpermiso.info: Andrea Sancho Torrico

LA ESTRATEGIA DE PODEMOS

La estrategia económica de Podemos va en la buena dirección pero puede, y debe, ir más allá
Giorgos Kallis · · · · ·
 

 

¿Austeridad o estímulo?

Esta es la cuestión  para  economistas y gobiernos tras las secuelas de la crisis. En Europa la austeridad no está funcionando ni económicamenteni mucho menos socialmente, excepto  para proteger  la riqueza del 1%. En E.E.U.U. se evitó lo peor con las medidas de estímulo impulsadas  por la deuda, pero la recuperación aún está por llegar, lo que indica un "estancamiento secular". Tal como hemos argumentado  en  "Decrecimiento. Un vocabulario para una nueva era",  el propio dilema austeridad vs. estímulo ha quedado obsoleto. Hemos entrado en una nueva era en la cual relanzar el crecimiento, ya sea por medio de la austeridad o del estímulo, no es posible ni sostenible. El rápido crecimiento de la posguerra en Occidente es una excepción histórica, resultado de una reconstrucción después de una catástrofe sin precedentes. Un crecimiento anual del 2% duplica la economíaen 35 años. Al paso al que se están agotando los recursosnaturales baratos, cada vez se hace más difícil mantener este ritmo. Del mismo modo, va a ser muy difícil que demanda e inversiones continúen doblándose en cada generación y, más aún, en las economías maduras. En la década de 1980 y 90 las altas tasas de crecimiento se pudieron mantener a base de burbujas, productos financieros ficticios y de deuda pública y privada, postergando las consecuencias para el futuro. Pero incluso si el crecimiento continuado fuera posible, no sería deseable. Es causa directa del cambio climático y  por encima de un cierto nivel de riqueza tiene más costes que beneficios sociales sin hacernos más felices. Sin embargo, para el economista Tim Jacksonla cuestión central de nuestra época no es austeridad o estimulo, sino como garantizar la prosperidad sin crecimiento, en otras palabras, cómo hacer que el decrecimiento sea estable.

En este terreno, no esperamos  nada de los conservadores o socioliberales que gobiernan Europa. Ambos han abrazado, más o menos, la austeridad con algunos gastos para clientelas seleccionadas. La izquierda tradicional, socialista o keynesiana, está también apegada a la idea del desarrollo de las fuerzas de producción.  Los Verdes, en los lugares donde gobiernan, como en Alemania, apuestan por el mito del “crecimiento verde”. En otros países donde son más radicales, como en España o en Grecia, donde sí hablan de decrecimiento, tienen desafortunadamente una escasa influencia electoral. Así que cuando Podemos, un nuevopartido de izquierda radical formado por treintañeros, nacido de las Universidades y las plazas ocupadas y desde hace unos meses encabezando lasencuestas en España, lanza su estrategia económica, se tiene  curiosidad y esperanza por si se va a apostar por algo distinto. En el documento de Podemos, elaborado por los profesores Navarro y Torres, y publicado el pasado mes, hay muchos elementos positivos desde la perspectiva de la prosperidad sin crecimiento, aunque este no sea  su objetivo.

En primer lugar, da un fuerte respaldo a la redistribución con impuestos más altos para el capital y las rentas altas, una renta  mínima garantizada y límites a las diferencias salariales dentro de las empresas. Si el crecimiento está llegando a su fin, asegurar un mínimo vital para todos y reducir la desigualdad es básico.

En segundo lugar, el documento apela a los  impuestos para frenar las transacciones financieras y la especulación en bolsa y propone una serie de reformas en el sistema bancario para desviar la capacidad de financiación desde las  burbujas hacia las necesidades reales de las pequeñas empresas y las clases trabajadoras. Dirigir las finanzas hacia las necesidades reales con valor social añadido es un paso básico hacia la prosperidad

En tercer lugar, apela al debate democrático para reestructurar y cancelar parte de la deuda privada y pública. De hecho, como argumenta Federico Demaria, no se puede obligar a la economía a crecer artificialmente solo para pagar las deudas que alimentaron el crecimiento ficticio del pasado; parte de la deuda tiene que ser cancelada.

En cuarto lugar, el documento propone una semana laboral de 35 horas. En una economía sin crecimiento, sólo se pueden crear más puestos de trabajo si todos nosotros trabajamos  menos.

En quinto lugar, el documento llama a un cambio en las inversiones hacia las industrias limpias y las energías renovables, imponiendo una moratoria a todos los  megaproyectos en infraestructuras desorbitadamente costosos y corruptos. Esto es parecido  a lo que Naomi Klein llama “decrecimiento selectivo”. También cambia el objeto de la inversión pública hacia  el cuidado y la educación y llama al apoyo de las cooperativas. En una economía de crecimiento nulo o bajo, las cooperativas tienen una ventaja natural: no requieren ganancias crecientes. Y en un contexto de desempleo, los sectores intensivos en trabajo dedicados al cuidado proporcionan más empleo y de mayor valor social.

Los grupos de trabajo de Podemos yun proceso de consulta concretarán la implantación de la estrategia. Una cuestión clave es cómo se va a reestructurar la deuda  privada y pública. No debe ocurrir, como ha ocurrido en Grecia o Chipre, que sean losacreedores o los deudores ricos quienes se beneficien y los pequeños ahorradores, españoles o  extranjeros, los que pierdan. El documento llama también a mejorar la eficiencia del sector público pero, aparte de las buenas intenciones, no concreta ninguna nuevaalternativa de izquierdas a los recortes de los neoliberales, las privatizaciones y la externalización. Se pierde una oportunidad para tomar ideas e inspiración de la floreciente economía cooperativa en España, en la que los grupos de ayuda mutua organizan soluciones asequibles para la salud, educación, alimentación, vivienda o servicios. Estas soluciones podrían regenerar los servicios de bienestar, reduciendo sus costes de manteniendo y profundizando en su carácter público.

El estímulo al consumo está en el núcleode la estrategia, pero los autoreshacen hincapié en que buscan un consumo ecológicamente sostenible. No quieren volver  al período anterior a la crisis con un crecimiento impulsado por la deuda y destructor del  medioambiente. Sin embargo, no está claro cómo ni por qué van a obtener este resultado a partir de la combinaciónde políticas propuesta. Sin ninguna otra medida complementaria la reducción de la deuday la mejora de los flujos de créditopueden relanzar el crecimiento insostenible. La reducción de las horas de trabajo puede liberar tiempo para el consumo material. ¿Qué va a hacer Podemos si de nuevo comienza un crecimiento insostenible?El paquete de medidas propuesto necesita ser complementado con las siguientes medidas:

Primero, límites obligados al  total del  carbono y de los materiales  empleados en la economía española (incluyendo los incorporados  en los productos importados) y   límites a la presión ambiental, como el total de tierras que pueden ser urbanizadas, el agua utilizada en la agricultura o las nuevas instalaciones turísticas permitidas.

Segundo, prohibición de las mega-infraestructuras que debería extenderse a una moratoria de todos los proyectos perjudiciales ambientalmente, como nuevas presas, minas o promociones inmobiliarias (hay muchas viviendas vacías que pueden ocuparse antes de empezar a construir de nuevo).

Tercero, es necesario aplicar controles más estrictos en materia de publicidad.

Cuarto y más importante, se necesita un cambio en la fiscalidad, reduciendo los impuestos sobre el trabajo y redirigiéndolos hacia el uso de los recursos, con un diseño favorable a las rentas más bajas.

La pr
osperidad sin crecimiento no es el objetivo de la estrategia, pero puede ser su resultado. Los autores reconocen que la inversión en el cuidado y la educación a lo mejor no van a aumentar el PIB inmediatamente. Están seguros de que sí lo harán a la larga, pero no dan ningún argumento convincente del por qué. Sea lo que sea, coincido con  Yayo Herrero en que tenemos que “salir de la dicotomía keynesianismo-decrecimiento”. Las políticas públicas y las inversiones también van a ser necesarias en la transición hacia el decrecimiento. Un “keynesianismo” verde no es una mala cosa, aunque como he sostenido en otras partes, es improbable que conduzca al crecimiento. Y las políticas de Navarro-Torres no son Keynesianas estrictamente hablando: ellos no pretenden estimular cualquier consumo, sino el consumo que satisfaga las necesidades básicas. En resumen, las políticas que proponen son buenas, independiente de su efecto sobre el crecimiento. Pero si ignoramos el PIB, como ellos correctamente hacen en su documento, entonces necesitaremos nuevas métricas del bienestar para evaluar el éxito de esas políticas. Y tendremos que asegurar que los objetivos de dichas políticas se puedan alcanzar en el caso de que, tal como yo creo,  el PIB o la actividad económica, de forma más general, se niegue a crecer, lo que significa que Podemos tendría que manejarse con  unos ingresos públicos estancados. Sin crecimiento, una cuestión clave es como se puede asegurar un estándar de vida digno para todos desde la, todavía considerable,  riqueza común aunque no creciente.

En este contexto, será un error si Podemos se rinde en la cuestión de la Renta Básica. El informe de Navarro-Torres sugiere, en su lugar,  una renta mínima garantizada para aquellos que no puedan encontrar trabajo. La ventaja de una renta básica universal como un derecho de la ciudadanía es que elimina el estigma del desempleo. No es un factor disuasorio del trabajo ya que la gente la recibe sin condiciones y proporciona seguridad complementaria para aquellos que quieran trabajar menos horas retribuidas y dedicar más tiempo a la familia, al cuidado, al ocio, al desarrollo personal, al voluntariado  o al trabajo político. Los estudios preliminares muestran que una renta básica mensual de 400 a 600 euros por persona es factible en España sin cambios dramáticos en los impuestos. Si a una Renta Básica le unimos el acceso a un paquete mínimo de recursos (energía, agua, alimentos y vivienda) necesarios para satisfacer las necesidades básicas a  un coste bajo o gratuito garantizado por el Estado, he aquí un nuevo contrato social. Un contrato que puede garantizar la prosperidad de todas y todos sin crecimiento.

Giorgos Kallis es profesor de ICREA del ICTA-UAB
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=7601

14 diciembre, 2014

9 COMPARACIONES CON LA LEY MORDAZA CON LAS QUE SIEMPRE PIERDE EL PUEBLO

Ley de Seguridad Ciudadana: 9 comparaciones con la Ley Mordaza en las que siempre pierde el ciudadano

La Ley de Seguridad Ciudadana ya ha pasado su trámite parlamentario en el Congreso y se encamina al Senado. Con toda la oposición y la sociedad civil en contra, la mayoría absoluta del PP ha vuelto a hacer de las suyas y ha aprobado la conocida como Ley Mordaza.
Desde que salió del Consejo de Ministros en noviembre de 2013, el texto de la norma se ha ido suavizando para eliminar artículos que, como señaló el Consejo General del Poder Judicial, tenían "tachas de inconstitucionalidad".
Se mantienen otros igualmente controvertidos, como la posibilidad de multar con hasta 600.000 euros a los organizadores o promotores de reuniones o manifestaciones no comunicadas en "instalaciones en las que se prestan servicios básicos a la comunidad". Una definición tan amplia que puede abarcar desde una protesta en un hospital o en la Universidad, hasta una manifestación frente al Congreso.
Al final sale más barato gestionar mal los análisis clínicos de seis hospitales, provocar fallos y retrasos, y ganarte quejas de sus médicos -90.000 euros de multa que te puede acabar perdonando tu excompañero, el presidente de la Comunidad de Madrid, como en el caso de las empresas del exconsejero Güemes-, que defender el derecho a la sanidad pública y universal en tu centro de trabajo.
Estas son otras nueve comparaciones que ilustran la desproporción de algunas de las infracciones previstas en la norma: