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14 septiembre, 2016

TEVEO EN LA BIENAL, PROPUESTA CRÍTICA BY RAFA IGLESIAS

 http://www.labienal.com/presentacion-teveo-especial-flamenco-not-dead/


TeVeo Presentación TeVeo especial ‘Flamenco not dead’ El flamenco está en cualquier parte / Ponencias y presentaciones
En este Nº 9, especial FLAMENCO NOT DEAD, están “al toque” entre otras firmas cabales, la de Manuel Pedraz, irradiando cultura a espuertas desde RNE. Con Fernando Mansilla, aprenderemos con su “liberatura” que el flamenco con sangre entra. Con Daniel Lebrato sus naufragios y derivas espaciales a través del tiempo y José Miguel Carrasco nos enseñara que en el flamenco, como en la vida misma, no es oro todo lo que transluce.
“Dando el cante” los insignes dibujeros, unos figuras: Máximo Moreno con su grito que no cesa, Gonzalo Llanes, el quejío gráfico que se clava, Gaspar y su Blue Moon por bulerías, otra entrega seriada ambientada en las 3.000 viviendas. Y el fotógrafo David Palacín, rindiendo culto y memoria al gran Manuel Molina. Y como plato fuerte visual, un experimento: un cómic con letra del siempre genial Carlos Lencero, ilustrado por Patricio Hidalgo. Impresionante impresionismo flamenco.
 
FICHA ARTÍSTICA
Imagen superior: dibujo del Agujetas realizado por Gonzalo Llanes
Presentaran la revista su coordinador y editor, Rafael Iglesias, junto a los poetas José María Gómez Valero y David Eloy Rodríguez, y el artista plástico Patricio Hidalgo. Como finalización del acto de presentación, se proyectarán dos videocreacione:

UNAS BULERÍAS PARA LA CARBONERÍA
Videocreación de Patricio Hidalgo, con las letras flamencas y la viva voz de José María Gómez Valero y David Eloy Rodríguez. Sonido y percusiones: Misael Rodríguez.
Duración: 3 minutos 30 segundos.

ROMANCE DE JUAN GARCÍA
Videocreación de Patricio Hidalgo sobre un tema de José Menese incluido en el disco “Menese”. Letra de Francisco Moreno Galván. Martinete que narra el fusilamiento de Juan García, personaje que se convierte en símbolo universal del pueblo oprimido, maltratado, asesinado por la dictadura. Es el “Guernica” de Picasso en el Cante Jondo, una oda a la libertad y a la lucha del pueblo frente al opresor ejecutada magistralmente por la voz de José Menese.
Duración: 5 minutos.

27 junio, 2016

MONARQUÍA, LEYES MORDAZAS Y UN TEVEO


Suspenden la celebración en Sevilla de un acto «ofensivo» contra el Rey Don Felipe

Se iba a celebrar en un bar que no tiene licencia para ofrecer música en directo, como se anunciaba en el polémico cartel

Fragmento de uno de los carteles que han suscitado la polémica - ABC
ALBERTO GARCÍA REYES
 
 Sevilla - Actualizado: Guardado en:
Un cartel con la Corona de España tirada en un charco de sangre y otro en el que aparece el Rey Felipe VI tocado con un gorro de bufón han estado colgados por la Alameda de Hércules de Sevilla durante la última semana anunciando la presentación del número 8 de la revista TeVeo, que se iba a celebrar este jueves en un bar de esta plaza. Sin embargo, el acto ha sido suspendido porque agentes del departamento de la Línea Verde de la Policía Local acudieron a dicho bar para pedirle la licencia y constataron que no tenía permiso para organizar eventos con música, como se anunciaba en dichos carteles.
Según ha podido confirmar este periódico, los agentes locales inspeccionaron el bar con este motivo y el propietario accedió a suspender el acto. Sin embargo, los responsables de la revista han iniciado una campaña en las redes sociales asegurando que esta medida es un «acto de censura» en el que los policías «aplican la ley mordaza» contra la libertad de expresión.

Otro de los carteles del acto
Otro de los carteles del acto- ABC
Las razones de la suspensión son puramente administrativas y la Policía Local no ha entrado en el contenido de los carteles ni de la revista. Sin embargo, sí lo ha hecho la Policía Nacional, que ha abierto una investigación para determinar si estas publicaciones infringen el artículo 491.2 del Código Penal, que dice lo siguiente: «Se impondrá la pena de multa de seis a veinticuatro meses al que utilizare la imagen del Rey o de cualquiera de sus ascendientes o descendientes, o de la Reina consorte o del consorte de la Reina, o del Regente o de algún miembro de la Regencia, o del Príncipe heredero, de cualquier forma que pueda dañar el prestigio de la Corona».
El autor de la revista, Rafael Iglesias, ha denunciado en internet que le «parece un poco antidemocrático que la policía sea quien aconseje la no celebración de un acto» y asegura que esto demuestra «que tenemos una ley mordaza».

 Fuente: ABC
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TeVeo: "Alguien se ha sentido molesto"

Portada de la revista · Cedida
Nico Salas
27/06/2016 00:59
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Durante la última semana se ha estado anunciando la presentación del número 8 de la revista TeVeo, sin embargo, el acto fue suspendido porque agentes del departamento de la Línea Verde de la Policía Local acudieron al local para pedir la licencia y constataron que no tenía permiso para organizar eventos con música, como se anunciaba en los carteles, en los que se podía ver  la Corona de España tirada en un charco de sangre y otro en el que aparece el Rey Felipe VI tocado con un gorro de bufón.
El propietario accedió a suspender el acto. Sin embargo, los responsables de la revista han iniciado una campaña en las redes sociales asegurando que esta medida es un “acto de censura” en el que los policías “aplican la ley mordaza” contra la libertad de expresión.
Las razones de la suspensión son puramente administrativas y la Policía Local no ha entrado en el contenido de los carteles ni de la revista. Sin embargo, sí lo ha hecho la Policía Nacional, que ha abierto una investigación para determinar si estas publicaciones infringen el artículo 491.2 del Código Penal, que entre otras cosas dice: “Se impondrá la pena de multa de seis a veinticuatro meses al que utilizare la imagen del Rey o de cualquiera de sus ascendientes o descendientes”.
“TeVeo es un humilde fanzine, de formas satíricas y fondointensamente crítico. Salvando las distancias, un Charlie Hebdode andar por casa”, aseguró Rafael Iglesias, responsable de la publicación, a este diario durante la conversación mantenida.
¿Ha sido un propósito de TeVeo dañar la imagen de la Corona Española?
De dañar el prestigio de la Corona, parece que ya se ocupa su propia familia. No me necesitan.
¿Cómo definiría a TeVeo?
TeVeo es la antítesis de las revistas de papel couché, tan lamedoras de aretes regios ellas. Somos rebeldes a cualquier poder establecido por vías no democráticas, como por ejemplo podría ser una monarquía anacrónica, herencia de una sangrienta dictadura instaurada por un golpe de estado. No, no es injuria ni calumnia. Es Historia.
¿Qué ha pasado? ¿Por qué ha causado tanto revuelo, e incluso rechazo, este nuevo número del fanzine en las autoridades?
En el Nº 8, especial,con el título “Por un feudalismo sostenible”,en el que mostraremos el lado oscuro de la realeza, el que no aparece en esas publicaciones que más que de crónicas del corazón se nos hace que son de las tripas. Somos como Morpheo en Matrix, incitando a Neo a despertar su adormecida conciencia. Escoge: la pastilla de sangre azul…o la roja. ¡Bienvenido al mundo real! Alguien se ha sentido molesto y ha combinado administrativas malas praxis antidemocráticas y mala leche, a partes iguales. Resulta que el gerente del establecimiento donde pretendíamos presentar nuestro libelo el jueves 23 de junio me llama alarmado la tarde del lunes 20 pues unos funcionarios de paisano de “Medio Ambiente” le conminan a no celebrar el acto, so pena de que “le pueden meter un buen paquete, penado incluso con cárcel”. Y le garantizan que dicho día de presentación comprobarán si hace caso a esa “cortés sugerencia”, por su mucha vehemencia y seriedad expresiva. Incluso le hacen una foto de un documento personal de identidad. Acudo inmediatamente al bar para que me lo explique con más calma y tras informarme regreso a mi estudio. En el camino, me da por entrar en un bar muy cercano donde también había carteles de la presentación, con la sorpresa de que ya no estaban. Según me dice un camarero, un policía local de uniforme les hizo por la mañana fotos. Al rato volvió a preguntar si podía llevárselo. Mucha coincidencia, pienso, y decido ir con el abogado José Ignacio Aguilar a primera hora del martes a la comisaría de Policía Local del Distrito Centro para dos cuestiones: liberar de responsabilidad alguna a ambos establecimientos y preguntar si había algún motivo, alguna denuncia o diligencia abierta. Allí nos informó una amable y considerada agente que no tenía conocimiento alguno de esa inspección según sus registros y también que hacer una foto de un carné por un miembro de las fuerzas de seguridad es un procedimiento fuera del protocolo policial, como después me confirman fuentes de la Policía Nacional. Me entero por la prensa que los funcionarios argumentan que era una simple inspección rutinaria y que el local no podía tener actuaciones musicales al carecer de licencia. Inocentemente yo me pregunto: ¿No hubiera bastado entonces con informar lo correspondiente a la música? ¿Por qué prohibir también explícita y específicamente la presentación de la revista, con tal rotundidad? ¿Quién informa o denuncia para que la Policía Nacional curse tal investigación? Algo huele a podrido en Dinamarca.
¿A pesar de todo la revista va a ser presentada?
Recordaremos a los Bécquer con aquel magnífico “Los borbones en pelotas”. El miércoles 29 próximo habrá presentación. En un ilustre lugar crisol de cultura: La Carbonería. A las 20h. Más o menos. Y si no quieren música…Tendrán ruido.

Fuente: Andalucía Informacion

11 enero, 2015

CON LOS CRÍMENES DE HEBDO NOS LA METEN DOBLADA OJO

 

Lo más peligroso es la islamofobia

Viernes 9 de enero de 2015. Nodo50 | Descargar artículo en PDF
El atentado fascista en París contra la redacción del semanario Charlie Hebdo, que ha arrebatado la vida a 12 personas, entre ellas a los cuatro dibujantes Charb, Cabú, Wolinsky y Tignous, deja una doble o triple sensación de horror, pues está agravada por una especie de eco amargo y sucio y por una sombra de amenaza inminente y general.
Está sin duda el horror de la matanza misma por parte de unos asesinos que, con independencia de sus móviles ideológicos, se han situado a sí mismos al margen de toda ética común y por eso mismo fuera de todo marco religioso, en su sentido más estricto y preciso.
Pero está también el horror de que sus víctimas se dedicaran a escribir y a dibujar. No es que uno no pueda hacer daño escribiendo y dibujando -enseguida hablaremos de esto-; es que escribir y dibujar son tareas que una larga tradición histórica compartida sitúa en el extremo opuesto de la violencia; si se trata además de la sátira y el humor, nadie nos parece más protegido que el que nos hace reír. En términos humanos, siempre es más grave matar a un bufón que a un rey porque el bufón dice lo que todos queremos oír -aunque sea improcedente o incluso hiperbólico- mientras que los reyes sólo hablan de sí mismos y de su poder. El que mata a un bufón, al que hemos encomendado el decir libre y general, mata a la humanidad misma. También por eso los asesinos de París son fascistas. Sólo los fascistas matan bufones. Sólo los fascistas creen que hay objetos no hilarantes o no ridiculizables. Sólo los fascistas matan para imponer seriedad.
Pero hay un tercer elemento de horror que tiene que ver menos con el acto que con sus consecuencias. Ahora mismo -lo confieso- es el que más miedo me da. Y es urgente advertir de lo que nos jugamos. Lo urgente no es impedir un crimen que ya no podemos impedir; ni tampoco condenar asqueados a los asesinos. Eso es normal y decente, pero no urgente. Tampoco, claro, espumajear contra el islam. Al contrario. Lo verdaderamente urgente es alertar contra la islamofobia, precisamente para evitar lo que los asesinos quieren -y están ya consiguiendo- provocar: la identificación ontológica entre el islam y el fascismo criminal. La gran eficacia de la violencia extrema tiene que ver con el hecho de que borra el pasado, el cual no puede ser evocado sin justificar de alguna manera el crimen; tiene que ver con el hecho de que la violencia es actualidad pura, y la actualidad pura está siempre preñada del peor futuro imaginable. Los asesinos de París sabían muy bien en qué contexto estaban perpetrando su infamia y qué efectos iban a producir.
El problema del fascismo y de su violencia actualizadora es que se trata siempre de una respuesta. El fascismo está siempre respondiendo; todo fascismo se alimenta de su legitimación reactiva en un marco social e ideológico en el que todo es respuesta y todo es, por tanto, fascismo. El contexto europeo (pensemos en la Alemania anti-islámica de estos días) es la de un fascismo rampante. En Francia concretamente este fascismo blanco y laico tiene algunos valedores intelectuales de mucho prestigio que, a la sombra del Frente Nacional de Le Pen, llevan calentando el ambiente desde púlpitos privilegiados a partir del presupuesto, enunciado con falso empirismo y autoridad mediática, de que el islam mismo es un peligro para Francia. Pensemos, por ejemplo, en la última novela del gran escritor Houellebecq, Sumisión (traducción literal del término árabe “islam”), en la que un partido islamista gana al Frente Nacional las elecciones de 2021 e impone la “charia” en la patria de Las Luces. O pensemos en el gran éxito de las obras del ultraderechista Renaud Camus y del periodista político del diario Le Figaro Eric Zemour. El primero es autor de Le grand remplacement, donde se sostiene la tesis de que el pueblo francés está siendo “reemplazado” por otro, en este caso -obviamente- compuesto de musulmanes extraños a la historia de Francia. El segundo, por su parte, ha escrito El suicidio francés, un gran éxito de ventas que rehabilita al general Petain y describe la decadencia del Estado-Nación, amenazado por la traición de las élites y por la inmigración. Hace unos días en Le Monde el escritor Edwy Plenel se refería a estas obras como depositarias de una “ideología asesina” que “está preparando Francia y Europa para una guerra”: una guerra civil- dice- “de Francia y Europa contra ellas mismas, contra una parte de sus pueblos, contra esos hombres, esas mujeres, esos niños que viven y trabajan aquí y que, a través de las armas del prejuicio y la ignorancia, han sido previamente construidos como extranjeros en razón de su nacimiento, su apariencia o sus creencias”.
Este es el fascismo que estaba ya presente en Francia y que ahora “reacciona” -puro presente- frente a la “reacción” -pura actualidad asesina- de los islamistas fascistas de París. Da mucho miedo pensar que a las 7 de la tarde, mientras escribo estas líneas, el trending topic mundial en twitter, tras el tranquilizador y emocionante “yo soy Charlie”, es el terrorífico “matar a todos los musulmanes”. La islamofobia tiene tanto fundamento empírico -ni más ni menos- que el islamismo yihadista; los dos, en efecto, son fascismos reactivos que se activan recíprocamente, incapaces de hacer esas distinciones que caracterizan la ética, la civilización y el derecho: entre niños y adultos, entre civiles y militares, entre bufones y reyes, entre individuos y comunidades. “Matad a todos los infieles” es contestado y precedido por “matad a todos los musulmanes”. Pero hay una diferencia. Mientras que se exige a todos los musulmanes del mundo que condenen la atrocidad de París y todos los dirigentes políticos y religiosos del mundo musulmán condenan sin excepción lo ocurrido, el “matad a todos los musulmanes” es justificado de algún modo por intelectuales y políticos que legitiman con su autoridad institucional y mediática la criminalización de cinco millones de franceses musulmanes (y de millones más en toda Europa). Esa es la diferencia -lo sabemos históricamente- entre el totalitarismo y el delirio marginal: que el totalitarismo es delirio naturalizado, institucionalizado, compartido al mismo tiempo por la sociedad y por el poder. Si recordamos además que la mayor parte de las víctimas del fascismo yihadista en el mundo son también musulmanas -y no occidentales- deberíamos quizás medir mejor nuestro sentido de la responsabilidad y de la solidaridad. Pinzados entre dos fascismos reactivos, los perdedores son los de siempre: los inmigrantes, los izquierdistas, los bufones, las poblaciones de los países colonizados. Una de las víctimas de los islamistas, por cierto, era policía, se llamaba Ahmed Mrabet y era musulmán.
Del yihadismo fascista no espero sino fanatismo, violencia y muerte. Me repugna, pero me da menos miedo que la reacción que precede -valga la paradoja einsteiniana- a sus crímenes. El “matad a todos los musulmanes” está de algún modo justificado por los intelectuales que “preparan la guerra civil europea” y por los propios políticos que responden a los crímenes con discursos populistas religiosos laicos. Cuando Hollande y Sarkozy hablan de “un atentado a los valores sagrados de Francia” para referirse a la libertad de expresión, están razonando del mismo modo que los asesinos de los redactores del Charlie Hebdo. No acepto que un francés me diga que defender los valores de Francia implica necesariamente defender la libertad de expresión. Por muy laica que se pretenda, esa lógica es siempre religiosa. No hay que defender Francia; hay que defender la libertad de expresión. Porque defender los valores de Francia es quizás defender la revolución francesa, pero también Termidor; es defender la Comuna, pero también los fusilamientos de Thiers; es defender a Zola, pero también al tribunal que condenó a Dreyfus; es defender a Simone Weil y René Char, pero también el colaboracionismo de Vichy; es defender a Sartre, pero también las torturas de la OAS y el genocidio colonial; es defender mayo del 68, pero también los bombardeos de Argel, Damasco, Indochina y más recientemente Libia y Mali. Es defender ahora, frente al fascismo islamista, la igualdad ante la ley, la democracia, la libertad de expresión, la tolerancia y la ética, pero también defender la destrucción de todo eso en nombre de los valores de Francia. Da mucho miedo oír hablar de “los valores de Francia”, “de la grandeza de Francia”, de ”la defensa de Francia”. O defendemos la libertad de expresión o defendemos los valores de Francia. Defender la libertad de expresión -y la igualdad, la fraternidad y la libertad- es defender a la humanidad entera, viva donde viva y crea en el dios que crea. La frase de “los valores de Francia” pronunciada por Le Pen, Hollande, Sarkozy o Renaud Camus no se distingue en nada de la frase “los valores del islam” pronunciada por Abu Bakr Al-Baghdadi. Son en realidad el mismo discurso frente a frente, legitimado por su propia reacción asesina, que bombardea inocentes en un lado y ametralla inocentes en el otro. Pierden los de siempre, los que pierden cuando dos fascismos no dejan en medio ni el más pequeño resquicio para el derecho, la ética y la democracia: los de abajo, los de al lado, los pequeños, los sensatos. De eso sabemos mucho en Europa, cuyos grandes “valores” produjeron el colonialismo, el nazismo, el estalinismo, el sionismo y el bombardeo humanitario.
Mal empieza 2015. En 1953, “refugiado” en Francia, el gran escritor negro Richard Wright escribía contra el fascismo que “temía que las instituciones democráticas y abiertas no sean más que un intervalo sentimental que preceda al establecimiento de regímenes incluso más bárbaros, absolutistas y pospolíticos”. Protegernos del fascismo islamista es proteger nuestras instituciones abiertas y democráticas -o lo que queda de ellas- del fascismo europeo. La islamofobia fascista, en Europa y en las “colonias”, es la gran fábrica de islamistas fascistas y una y otro son incompatibles con el derecho y la democracia, los únicos principios -que no “valores”- que podrían aún salvarnos. Buena parte de nuestras élites políticas e intelectuales están más bien interesadas en todo lo contrario.
Descansen en paz nuestros alegres y valientes compañeros bufones del Charlie Hebdo. Y que nadie en su nombre levante la mano contra un musulmán ni contra el derecho y la ética comunes. Esa sí sería la verdadera victoria de los fascismos de los dos lados.

FUENTE: http://info.nodo50.org/Lo-mas-peligroso-es-la-islamofobia.html
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¿Qué es “Charlie Hebdo” y por qué lo atacaron los yihadistas?

  • 12 personas fallecieron, entre ellas dos policías

  • Ataque habría sido perpetuado por dos terroristas

7 de enero de 2015
10:06 am


charlie hebdoEl medio fran­cés, “Char­lie Hebdo“, fue ata­ca­do du­ran­te un ti­ro­teo que se pre­sen­tó este miér­co­les en su sede en París, Fran­cia. Tres hom­bres ves­ti­dos de negro, con ca­pu­chasy ar­ma­dos con fu­si­les ka­lash­ni­kov en­tra­ron en la sede del se­ma­na­rio gri­tan­do “Alahu al akbar” (“Dios es gran­de”).
En el te­rri­ble hecho, ca­ta­lo­ga­do como una ma­sa­cre, aca­ba­ron con la vida del di­rec­tor del medio, Charb, y tres ca­ri­tu­ris­tas y di­bu­jan­tes, Cabu, Tig­nous y Wo­lins­ki, entre otros. El saldo es de al menos doce muer­tos y 20 he­ri­dos.

Las imá­ge­nes del ata­que

Pero, ¿de qué trata este se­ma­na­rio sa­tí­ri­co y por qué se die­ron los ata­ques?
Char­lie Hebdo es un medio sa­tí­ri­co y muy crí­ti­co, fun­da­do en 1992. Su nom­bre viene de una pu­bli­ca­ción sa­tí­ri­ca que exis­tió entre 1969 y 1981 (pri­me­ro como Ha­ra-ki­ri, Ha­ra-ki­ri hebdo y fi­nal­men­te como Char­lie Hebdo).
Desde 2006, había pro­vo­ca­do la ira de los mu­sul­ma­nes que se ha­bían mo­les­ta­do por la de­ci­sión del di­rec­tor del medio de pu­bli­car al­gu­nas ca­ri­ca­tu­ras sobre el pro­fe­ta Maho­ma. El di­rec­tor del medio, Step­ha­ne Char­bon­nier co­no­ci­do como “Charb”, ya había re­ci­bi­do ame­na­zas de muer­te y por eso an­da­ba siem­pre cus­to­dia­do por guar­daes­pal­das. Poco pu­die­ron hacer hoy para pro­te­ger­le.
En 2011, el medio su­frió un ata­que a su ofi­ci­nas con coc­te­les mo­lo­tov, luego de que pu­bli­ca­ran una ca­ri­ca­tu­ra del pro­fe­ta, ha­cien­do re­fe­ren­cia a la Ley Mu­sul­ma­na. Tras ese aten­ta­do, ce­rra­ron por va­rias se­ma­nas.
Re­cien­te­men­te la re­vis­ta pu­bli­có vía Twit­ter una ca­ri­ca­tu­ra del líder del Es­ta­do Is­lá­mi­co, Abu Bakr al Bagh­da­di. (Ver ima­gen al final). Eso en­fu­re­ció a los yiha­dis­tas.
El medio es he­re­de­ro de una tra­di­ción fran­ce­sa de los có­mics, el humor grá­fi­co y las ca­ri­ca­tu­ras. A lo largo de los años, ha pu­bli­ca­do ca­ri­ca­tu­ras sa­tí­ri­cas tan po­lé­mi­cas que de­fi­nen su línea de in­for­ma­ción. Entre ellas, están la re­pre­sen­ta­cio­nes de Maho­ma, así como ilus­tra­cio­nes de la po­li­cía sos­te­nien­do ca­be­zas en­san­gren­ta­das de in­mi­gran­tes, mon­jas que se mas­tur­ban y papas usan­do un con­dón.
El medio siem­pre ha man­te­ni­do su tra­di­ción crí­ti­ca y desde el XVIII de­nun­cia­ba es­cán­da­los de todo tipo, es­pe­cial­men­te de la mo­nar­quía. Más re­cien­te­men­te, los po­lí­ti­cos y temas re­li­gio­so eran su blan­co.
El medio se ha ca­rac­te­ri­za­do por de­fen­der sus pu­bli­ca­cio­nes en nom­bre de la “li­ber­tad de ex­pre­sión” y por con­si­de­rar que es más pe­li­gro­so au­to­cen­su­rar­se que pu­bli­car.
“Si nos plan­tea­mos la cues­tión de si te­ne­mos de­re­cho a di­bu­jar o no a Maho­ma, de si es pe­li­gro­so o no ha­cer­lo, la cues­tión que ven­drá des­pués será si po­de­mos re­pre­sen­tar a los mu­sul­ma­nes en el pe­rió­di­co, y des­pués nos pre­gun­ta­re­mos si po­de­mos sacar seres hu­ma­nos… Y al final, no sa­ca­re­mos nada más, y el pu­ña­do de ex­tre­mis­tas que se agi­tan en el mundo y en Fran­cia ha­brán ga­na­do”, había ase­gu­ra­do en una en­tre­vis­ta con el dia­rio es­pa­ñol El País.
Desde el aten­ta­do que se pre­sen­tó en el año 2011, Charb, di­rec­tor del se­ma­na­rio, vivía con per­ma­nen­te cus­to­dia po­li­cial, y según él, si esa era la con­di­ción para ex­pre­sar­se li­bre­men­te en Fran­cia, “se­re­mos pro­te­gi­dos por la po­li­cía. Pre­fie­ro tener dos agen­tes a mi lado du­ran­te un tiem­po, así no se de­di­can a ex­pu­sar gi­ta­nos”, ase­gu­ró en una oca­sión.
Entre las doce per­so­nas fa­lle­ci­das en el ti­ro­teo que se re­gis­tró este miér­co­les, fi­gu­ran dos po­li­cías. Según in­di­có el pre­sin­den­te fran­cés, François Ho­llan­de, este “es un acto de bar­ba­rie con­tra un pe­rió­di­co, es decir con­tra la ex­pre­sión de la li­ber­tad, un acto de bar­ba­rie con­tra pe­rio­dis­tas que ha­bían mos­tra­do que po­dían ac­tuar en Fran­cia con la li­ber­tad que la Re­pú­bli­ca pro­te­ge”, dijo el man­da­ta­rio.

Fuente: http://www.crhoy.com/que-es-charlie-hebdo-y-por-que-lo-atacaron/

22 marzo, 2014

PRESENTACIÓN TEVEO 3 11 ABRIL

                                                                                       By: Rafa Iglesias