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17 julio, 2016

LA CASA DEL AIRE Y LA CARTA A MANUEL

El mejor homenaje, continuar la lucha
Carta a Manuel, el último vecino de la Casa del Aire.

Manuel es la última víctima de aquello contra lo que ha estado luchando la última década junto a sus vecinas, amigos y compañeras; la especulación y el acoso inmobiliario por parte de la empresa propietaria, la dejadez de la administración pública, derivada de la connivencia con el sector empresarial y los procedimientos burocratizados hasta la extenuación, que permiten que estas injusticias sociales sucedan.
Manuel llevaba viviendo en la Casa del Aire 33 años. Allí vio nacer y crecer a sus hijos, allí se caso y cuando se separó, allí se quedó. Para Manuel la Casa del Aire era su epicentro, su refugio, no sólo físico sino también emocional y vivencial. Es por ello que Manuel, junto a sus vecinos y compañeras decidió hacer todo lo posible para que siguiera viva, en pie, a pesar del empeño de la propiedad en echarles y en derribar el edificio. Y a esto se ha dedicado los últimos doce años de su existencia. Solía decir “a mí me sacarán con los pies por delante” al referirse a la Casa del Aire. Y finalmente, lo han conseguido.

7/07/2016. Granada. Solidarixs con la Casa del Aire.
Manuel, compañero y amigo, eras el último resquicio que quedabas de una casa otrora llena de vida. Y ahora nos has dejado. ¡No! No nos ha dejado ¡te han llevado!
Manuel, juntos supimos resolver los intentos de anular tu contrato, de desahuciarte, de cortar suministros, de denunciarnos sin presentarse a los juicios, de acosarnos por todas las vías posibles. Esos que se escudaban en que “había ocupas” para no rehabilitar el edificio. Y seis años más tarde del desalojo de los ocupas, no solo no hicieron nada para defender esa casa que tanto querías sino que han hecho todo lo posible para que no se pudiera rehabilitar.
Y a esto han ayudado los procedimientos y normativas administrativas, escritas para “una sociedad de propietarios en lugar de proletarios”. Salvo algunas técnicos que nos facilitaban la tarea simplemente con ejercer su labor, otros han intentado declarar la ruina de nuestra casa sin si quiera visitarla, obstaculizar y alargar los procedimientos, escudándose en que la ley es igual para todos, cuando ya llevamos tiempo sabiendo que eso no es así.
Y es que los jueces también han tenido mucho que ver en tu muerte, Manuel. Ellos fueron los que dieron la orden de echar a buena parte de la esencia que hacía que nos sintiéramos como una gran familia, dentro y fuera de nuestros muros. También fueron quienes no supieron escucharte todas las veces que acudiste a ellos para denunciar el acoso que estábamos sufriendo. Y no podemos olvidar que fueron ellos también quienes evitaron que la Casa del Aire este rehabilitada hoy día.
Por eso te decimos, Manuel, que no te has ido ¡Te han llevado!; porque consideramos que han tenido mucho que ver en tu muerte la empresa propietaria Edivara SL, la Gerencia de Urbanismo y el Ayuntamiento y los Juzgados. Todos ellos, han hecho que pasaras de una vida activa, en el barrio que te vio crecer, a sentirte cada vez más desarraigado sin ni siquiera haber cambiado de hogar. ¿Te acuerdas cuando nos recitabas de memoria cómo eran antes las calles del Albaicín, los comercios que había en una y otra esquina, lo que hacía la gente? Mucho ha cambiado tu barrio, tanto, que apenas lo reconocías. La gente con la que compartías también la fueron echando; tus tiendas dejaron de estar y las calles se llenaron de turistas. Pero, Manuel, tú no eras de cartón-pieda, tú eras real, amable, campechano y solidario. Tú te preocupabas por tu barrio. Y quizás, que éste fuera poco a poco desapareciendo también contribuyó a que fueras perdiendo tu luz.
Manuel, te has sumado a la lista de víctimas de esta sociedad injusta que habla de democracia pero en realidad no sabe lo que es. Una sociedad donde el beneficio económico se ha puesto por encima del bienestar de las personas; donde importa más no salirte de los límites que te impongan que permitir que la gente humilde también pueda vivir de una forma digna.
Sin embargo, eres un ejemplo de valentía, compromiso y tenacidad. Todo lo que has hecho no se perderá. Tus experiencias y aprendizajes se compartirán y tus amigos y amigas, compañeros y compañeras, nunca te olvidaremos. Porque la Casa del Aire siempre estará en nuestros corazones y tú formas parte de ella.
Buen viaje, Manuel, nosotras nos quedaremos un rato más, a ver si conseguimos no solo evitar que dramas como el tuyo se vuelvan a vivir, sino para hacer de nuestro barrio, ciudad, Estado y mundo, un lugar más justo y equitativo.
Gracias a ti y a todas las personas que como tú han decidido tomar responsabilidad sobre su vida, otro mundo es posible. ¡¡La lucha continúa!!



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22 mayo, 2014

CENTROS Y PUEBLOS SOCIALES: VUELTA A LO QUE ÉRAMOS

Sierra Noroeste: el despertar de los centros sociales autogestionados
Diversos centros puestos en marcha por vecinos aportan alternativas de ocio, encuentro, organización y debate en esta zona de Madrid.
Becerril de la Sierra
Uno de los centros de la Sierra Noroeste de Madrid. / Beatriz de Coro
 
Los pueblos de la Sierra Noroeste de Madrid, hasta hace poco lugares de segundas residencias, con gobiernos tradicionalmente en manos de la derecha, están viviendo su particular despertar con la llegada de nuevos vecinos e iniciativas. La creación de centros sociales autoges­tio­nados es una de ellas. Ejem­plos de ello son el centro social El Balcón en el Boalo, la asociación Sorcas en Moralzarzal o Disparate en Becerril de la Sierra.
Este último centro ha sido puesto en marcha por un grupo de mujeres que se decidieron a alquilar un local que llevaba cerrado más de 15 años. Todas ellas madres, algunas con familias numerosas, se empeñaron en la tarea de rehabilitarlo y convertirlo en un centro social de referencia en el entorno. “Hemos organizado desde comidas temáticas hasta jornadas zapatistas, talleres de foto,
pedagogía corporal. Tenemos cursos estables de yoga, pilates, inglés, costura, música, circo… –nos comenta Ana Toribio, una de sus impulsoras–. También tenemos préstamo de libros, ropa de segunda mano… Todo surgió de la necesidad de crear un espacio de todos y para todos”.
“Nos hemos dado cuenta de que si no es por este tipo de lugares no saldrían adelante ciertas propuestas”, explica Ruth Orta, otra de las impulsoras del centro. Sobre la dificultad de gestionar un proyecto así nos comenta: “No sería posible sin el apoyo de mucha gente”.
“Con el centro queríamos crear un lugar donde generar una oferta cultural alternativa, que el tiempo de ocio familiar no fuera irse a pasar la tarde del sábado al centro comercial. Frenar la cultura del consumo”, cuenta Clarisa Luna, también promotora de la iniciativa. En estas zonas, no muy bien dotadas de infraestructuras de transportes, la parada más cercana del autobús es a un centro comercial de Villalba.
“Creíamos que en estas zonas no había espacio para otras iniciativas porque siempre ha gobernado la derecha, pero nos hemos dado cuenta de que lo que sucedía es que no había espacios en los que confluir y conocernos. El hecho de que existan estos espacios hace que salgan cosas adelante, sociabilizas tu indignación y surgen iniciativas –comenta Juan Iribas, profesor de secundaria–. Es una oportunidad para demostrar que la gente se puede organizar por sí sola sin ayuda de las instituciones o de las administraciones”.
Entre las iniciativas que acoge este centro se encuentra Cambalhota, un proyecto educativo alternativo. “Cambalhota surge como un proyecto de pedagogía libre, activa, que nace de la búsqueda de un espacio diferente donde los niños y niñas puedan crecer y desarrollarse de manera respetuosa”, explica Jara Huichol, una de las responsables de su puesta en marcha. “Existe una carencia de este tipo de espacios tanto en la escuela pública como en la privada. Nosotras funcionamos como colectivo, familias y acompañantes, y gestionamos el proyecto conjuntamente”, afirma.
“No cuestionamos el modelo de educación pública, pero sí el modelo pedagógico de referencia hoy de la escuela pública. En el centro de nuestro pueblo con los recortes han tenido que suprimir la asignatura de Cultura Clásica e Imagen y Comuni­ca­ción, pero continúan Iniciativa Emprendedora y Re­li­gión con sólo dos alumnos en algunos cursos. ¿Es este el modelo que queremos?”, dice Rosa Martín, con hijos en el centro público de la zona y miembro de la asociación. “A veces tenemos la impresión de defender una escuela pública que se ha convertido en un aparato de propaganda del partido de turno”. En este contexto estas iniciativas pretenden investigar otros modelos de participación en educación.
“Este tipo de iniciativas se dan porque lo público está gestionado por expertos que suelen estar muy desvinculados de la gente y no tienen en cuenta su capacidad de participación”, afirma Carlos de Castro, sociólogo, profesor de la Universi­dad Autónoma de Madrid “No se puede entregar la gestión de lo común a las empresas pero sí a asociaciones o colectivos que funcionen con arreglo a criterios de redistribución, reciprocidad y no de beneficios. Democratizar es abrir la posibilidad de participar a la gente en los asuntos comunes, las instituciones deberían estar abiertas para responder a esas necesidades”.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/movimientos/22829-sierra-noroeste-despertar-centros-sociales-autogestionados.html