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19 agosto, 2021

LA ANDALUCIA DESCONOCIDA, PALABRA DE COMPLOT DE TABLADA

 

                      


 EDITA: Asociación EL ESPACIO - elespacio.asociacion@gmail.com DERECHOS: Esta publicación se puede copiar y distribuir libremente sin autorización de de la asociación editora siempre y cuando no se manipulen los textos contenidos. Esta publicación se ha realizado en Andalucía en el año MMXXI. La primera edición de Andalucía Desconocida de don Blas Infante Pérez fue realizada por la Junta Liberalista de Andalucía en el año MCMXXX. Impreso en la tipografía Fénix de Sevilla. ANDALUCÍA DESCONOCIDA Blás Infante Pérez La Junta Liberalista de Andalucía no tiene medios para publicar una historia de Andalucía con la extensión que ella quisiera. Forman en la Junta hombres de corazón, pero pobres. Por esto, y considerando que era indispensable dar a conocer, aun someramente, a los andaluces su propia historia, hoy enterrada y tan bien desfigurada, que los andaluces serán los primeros sorprendidos al conocer lo que fueron y la bárbara colonización por que pasaron, saca fuerzas de flaqueza y publica este resumen (original del apóstol del andalucismo Blas Infante), tan concentrado, que cada palabra y cada frase podrán constituir el punto de arranque para que los .interesados puedan ampliar por su cuenta el conocimiento interesantísimo de nuestras glorias culturales; y para los iniciados o que conozcan nuestra verdadera historia (no la germanizada que convenía a Europa y que nos hicieron aprender en las escuelas), será también motivo sugerente para propagar por la conferencia, el libro, la Prensa, la música, etc., el conocimiento de nuestra verdad histórica, ya que decir iniciado en ella damos por seguro dice también amante de su resurgimiento. Que éste se verifique en Andalucía por ella misma, para ofrendarlo a España y a todos los hombres, como reza nuestro lema, es lo que desea La Junta Liberalista de Andalucía. A NDALUCÍA tiene una historia privativa, absolutamente ignorada, por lo menos en su ininterrumpida sucesión, y que se puede llegar a marcar por los siguientes jalones: La cultura antehistórica más temprana de Occidente, la denominada de «vaso campaniforme», fue creada por Andalucía, y ella la irradió por la Europa central, meridional (incluso el resto ibérico) y occidental, incluyendo la moderna Inglaterra. La cultura subsiguiente, la de los «sepulcros cupulíformes» (eneolítico final), Andalucía la viene a inventar también. Por cierto que esta cultura que Andalucía llega a difundir hasta Francia (entrando por el noroeste). Holanda y Alemania, y desde Dinamarca a Suecia (siempre cerca de las costas y vías fluviales), alcanzando hasta Asia Menor y Grecia y Tirrenia, no llega a traspasar la Mariánica; es decir, Andalucía se encuentra absolutamente aislada de la España central y norteña, mientras que comunica por mar con países lejanos. Mediante estas dos culturas, Andalucía descubre el uso del cobre, que llega a perfeccionar; durante la segunda enseña a sentir y a cultivar el arte desinteresadamente, sin finalidades prácticas, mágicas o de conjuro, y durante la cupuliforme, además, inventa la bóveda, la escritura con signos alfabetiformes, ensaya el uso del hierro, etc. La primera cultura histórica también es creación de Andalucía. Es la cultura de Tartessos. Inventa el bronce, perfecciona la navegación y elabora el primer estado político de occidente. Tartesia, cuyos límites eran coincidentes con los de la Andalucía actual, excepto por Levante, que comprendía hasta cerca de Villajoyosa, en la provincia de Alicante, y por poniente, que se extendía hasta llegar a incluir Mérida y Badajoz dentro de sus fronteras. Cultura refinada en todos los aspectos de la creación espiritual, como las anteriores directoras del mundo, al menos en sus inicios. Tiro, primero, y Cartago, después, privan a los andaluces de los caminos del mar. Pueblos pequeños estos enemigos, Andalucía no puede llegar a resistirles. No es bélica su vocación. Los pueblos, del mismo modo que los hombres, de vocación cultural, sobre todo si ésta ha sido desarrollada, podrán llegar a ser arrebatados en un instante por la vehemencia guerrera, la cual vendrán a expresar siempre en forma brillante, heroica o estética; pero son incapaces para la acción bélica persistente. Roma, la propagadora de la cultura griega, encuentra en Andalucía la vieja solera de esta cultura, y trata con ella de potencia a potencia cultural. Andalucía depende del Senado. La meseta y el norte, del emperador, o lo que es igual, del ejército. Andalucía es libre para desarrollar su cultura. Confundiéndola con la misma Roma, tiene que resistir la enemiga de lusitanos y de celtíberos. Ella paga a Roma su libertad de expresión espiritual, dándole los mejores poetas, los mejores filósofos, los mejores pontífices y emperadores, precisamente los primeros no latinos que ocuparon el trono imperial, los más cultos o más humanos... Los bárbaros (los germanos) vienen por primera vez; establecen en Andalucía su sistema de división y despojo territoriales, base del feudalismo medieval. Andalucía se rebela; pero, como siempre, es inconstante en el combatir guerrero. No sabe, no quiere. Córdoba se subleva. Pronto cae. Sevilla proclama rey a un bárbaro civilizado, Hermenegildo. Fracasa también. Se lo llevan cautivo, y sigue considerándole como a rey. Detenido el vuelo cultural propio, Andalucía se hace sincrética (San Isidoro). • Pero hay un bárbaro andaluzado. Aquí tenía sus propiedades. Aquí educó a sus hijos. Tal vez corría sangre andaluza por sus venas. Este bárbaro era humano y utópico. Una de las más grandes figuras de la historia. Como Akenatem, como Evilmorac o Asoca. Se nombraba Witiza. Protege a los judíos que desde los tiempos de Tartessos inundaban a Andalucía. Ordena convertir las armas en instrumentos de labranza, derrumba fortalezas, desobedece a los concilios de los obispos, permite el matrimonio entre los clérigos... Los bárbaros reaccionan. Triunfa la reacción, y Cristo germanizado (clave esta fórmula de la historia medieval) vuelve a reinar con Rodrigo. Por poco tiempo. ¿Qué hacer? Andalucía es la Cava. La Cava, la mala mujer, es el símbolo de Andalucía, profanada por la barbarie. Legiones raudas y generosas corren el litoral africano predicando la unidad de Dios, El «Arroyo Grande», que dijo Abu-Berk, las separa de Andalucía... Esta les llama. Ellos recelan. Vienen: reconocen la tierra y encuentran a un pueblo culto atropellado, ansioso de liberación. Acude entonces Tarik (¡14.000 hombres solamente!) Pero Andalucía se levanta en su favor. Antes de un año, con el solo refuerzo de Muza (20.000 hombres), puede llegar a operarse por esta causa la conquista de España. Concluye el régimen feudalista germano. Hay libertad cultural. Andalucía entera aprende el árabe, y dice que se convierte. Poco después Andalucía se alza contra el emperador árabe occidental. Elige a un príncipe omeya. Por fin vuelve a ser libre. Al-Andalus, ¡Andalucía libre y hegemónica del resto peninsular! ¡Lámpara única encendida en la noche del medievo, al decir de la lejana poetisa sajona Howsrita! Europa germánica es un afictionado bárbaro, inspirado por el pontífice de Roma. «Nadie, ni aun los nobles, exceptuando al clero, sabía leer y escribir. En Andalucía todo el mundo sabía.» No hay manifestación alguna cultural que en Andalucía libre o musulmana no llegase a alcanzar una expresión suprema. No puede llegar a existir una economía social que asegure mayor fuente de bienandanza. «Los más deliciosos frutos estaban de balde. El comercio era tan poderoso que bastaban los ingresos aduaneros para cubrir los gastos públicos y mantener repletas las cajas del estado.» ¡Y las artes! Andalucía canta; y su música se propaga deleitando a todos los pueblos del continente. Pero Europa tiembla de envidia; se consume de rencores. Ella es cristiana. Andalucía, con nombre islámico, es librepensadora. «Sigue sin poder llegar a ser bélica. Los ejércitos mercenarios destruyen el imperio andaluz, y en su lugar se crean pequeños reinos, que eran otras tantas academias presididas por los príncipes.» Más florece aún la cultura de Al-Andalus. El anfictionado de Andalucía está compuesto de pueblos de poca extensión territorial, unidos por el mismo espíritu. ¿Qué importa la unidad política imperialista? Ya lo dijo Byron: Dios, como los cosecheros, no sirve en copas grandes el licor concentrado, rico de esencias... Europa entonces precede al Japón. Como éste viene a aprender a nuestras Universidades, traduce nuestros libros y prepara con la ciencia andaluza su renacimiento. Todos sus grandes hombres, teólogos, filósofos, médicos, poetas, son discípulos de Andalucía. Pero la odian. ¡No es cristiana! Y nuestras invenciones sirven de recursos a Europa contra nosotros: ¡Francia! Ella fue, es y será la inteligencia de Europa, contra los jamás germanizados, ni por la sangre ni por el genio. España, instrumento de Francia; los bárbaros expulsados por el auxilio árabe, con la colaboración de Europa entera, vienen otra vez contra nosotros. ¡Las cruzadas! El robo, el asesinato, el incendio, la envidia destructora, presididos por la cruz. Nos quitan nuestros territorios peninsulares, y, llamándonos perros, nos despeñan por los barrancos de la Mariánica. Fernando el Bizco nos arrebata Córdoba y Sevilla. Sangre y fuego. Empiezan a quitarnos la tierra. Los bárbaros se revuelven vencedores contra el espíritu de todas nuestras instituciones, que se derrumban ante su empuje ciego. Por último, Isabel, la empeñajoyas, la Católica, título que le concede el papa por haber degollado la valiente población malagueña; por haber repartido las doncellas andaluzas como a esclavas entre sus damas; por haber enviado al mismo papa parte del botín, y un escuadrón de esclavos andaluces, cautivados en la rendición de Málaga; Isabel, la bárbara, grosera, fanática, hipócrita, y cuya figura y cuyo reinado contrastados con los valores permanentes y universales de la humanidad y de la Justicia, y aun con las normas políticas de ordinaria moral, ordenadas a la gobernación de los pueblos, son los más desastrosos que tuvo España, como se llegará a demostrar en próxima revisión; Isabel viene a consumar la obra. Se queman bibliotecas, se destruyen templos e industrias. La tierra de Andalucía queda toda ella, definitivamente, distribuida en grandes porciones entre los capitanes de las huestes conquistadoras o entre colonos de los pueblos conquistadores, que no aman la labranza; y los andaluces, que la tenían convertida en vergel, son condenados a esclavitud de los señores y a vagar en torno de las cercas de aquellos estados territoriales, cuyas obras de riego son destruidas o abandonadas, hasta llegar a convertirse en erial. Ya lo dijo Abubeka: «A medida que las cruces y las campanas iban afeando las airosas torres de las mezquitas, la tierra, de jardín se tornaba en yermo, y la cruz presidía la esterilidad de los campos, cerrados a los andaluces.» Se encienden las hogueras de la inquisición; millares de andaluces, mosaicos y musulmanes, son quemados en las salvajes piras. Se empiezan a decretar expulsiones de andaluces, de los cuales unos quedan en el destierro, otros se salvan del exilio por la ocultación, otros retornan de Berbería en conmovedoras empresas, viniendo también a ocultarse en el seno de la sociedad enemiga o en las fragosidades de las sierras. Los Austrias continúan la obra de Isabel. Por fin, han llegado a triunfar y a asentarse definitivamente los bárbaros expulsados de Andalucía con el auxilio árabe. El despiadado asimilismo viene a imperar. Se castiga el baño, se proscriben el traje, la lengua, la música, las costumbres, bajo graves tormentos. Empieza la labor de enterrar nuestra gloriosa historia cultural; su recuerdo es castigado como crimen; al cabo de tres generaciones, los andaluces creen que son europeos, y que los moros que había en Andalucía eran unos salvajes que ellos vinieron del norte a echar más allá del estrecho. De la sociedad y de la patria andaluza sólo quedan fermentos inorgánicos. La uniformidad, principio de la barbarie germánica, ha triunfado aparentemente. Sin embargo, los pueblos rurales andaluces quedan ahí, plenos de la raza pura, mientras que las ciudades se llenaban de gente extraña. Andalucía no se fue. Quedó en sus pueblos esclavizada en su propio solar. En sus pueblos rurales, constituidos por los moriscos sumisos de conversión anterior y lejana a la época de las expulsiones, a los cuales correspondía ya el título de cristianos viejos; por los moriscos que retornaron de la forzosa emigración, refugiándose en sierras y campos. Sus etnos y sus etos son inconfundibles. Fueron y son las enormes falanges de esclavos jornaleros, de campesinos sin campo... Son los flamencos (felah-mengu —campesino expulsado—). ¿Comprende usted ahora, señor Rodríguez Marín? ¿Comprenden ahora todos los folkloristas y no folklorístas, desde Borrow hasta Machado Alvarez; desde Schudart hasta Waldo Frank, a quienes ha venido intrigando este nombre de flamenco; todos, sin excepción, perdidos en un mar de confusiones, por haber llegado a creer que este nombre árabe era el flamenco, latino o germano, ingreso en el léxico español con acepción figurada? En el XVI se inicia la era flamenca de la historia de Andalucía, que desarrolla dos períodos: uno de «ocultación», que va desde principios del XVII hasta últimos del XVIII; otro de revelación incomprendida, que va desde últimos del XVIII a principios del XIX, y, por último, este de comprensión del sentido de lo flamenco, que es el que se desarrolla merced a los esfuerzos restauradores de la conciencia andaluza; esfuerzos desarrollados primero por el Centro Andaluz, y después por su continuadora la Junta Liberalista de Andalucía. Era flamenca o felah-menca. ¡De desprecio de la raza vencida, de la raza morisca convertida en jornalera, de campos arrebatados, convertida en truhan del feudalismo bárbaro que Europa vino a establecer sobre nosotros! Era de fluir subterráneo, oculto e inexpreso, del estilo andaluz, creando, como el ladrón que se oculta entre sombras, sus hechos culturales; continuando la fluencia original de Al-Ándalus, a través de los siglos enemigos. ¡Era flamenca... continuadora de la autenticidad de Andalucía, a pesar de la tiranía europea que España instrumentó, desarrolló contra nosotros con una barbarie y una impiedad como jamás el salvajismo de Europa y su fariseísmo malvado llegaron a emplear en ninguna empresa de sus acostumbrados coloniajes! Aquí quedamos vivos aún. La terrible y secular tragedia ha sido presidida por un treno: el cante jondo. ¡Y vosotros, que os veníais a reír de lo flamenco, como una contorsión secular o plástica de vuestro secular bufón! ¡Y vosotros, que hicisteis del nombre de nuestra tragedia un denominador perorativo —toda creación de la raza vencida es despreciable— para expresar gestos de brivia, de germanesca o rufería, nombre de sarcasmo mediante el cual la subconciencia conquistadora se ensaña aún contra los perros sometidos! En la era flamenca, el régimen implantado por la conquista exalta su bárbara inspiración en un sistema de hechos fautores de la esterilidad de Andalucía. Cuando la conquista, la tierra sobrante de los grandes repartimientos verificados a favor de los nobles capitanes y de las iglesias, se distribuye entre los soldados, y para agotar el resto de la vacante se llama a colonos de Castilla o de Galicia; los primeros sin vocación agricultora, los segundos no acostumbrados a los riegos artificiales andaluces, cuyas obras bien pronto quedan abandonadas. Muchos colonos se ausentan, y las comarcas jardines tornan a ser selváticas soledades. Después, la especulación y el caciquismo territorial (la Europa antigua vive en España, gravitando hacia el feudalismo) consumen y ratifican la obra conquistadora. La desamortización discierne las tierras a los más ladrones, que constituyen estados territoriales nuevos, sustituyendo a las manos muertas del Clero, antiguo poseedor de las tierras. El cacique territorial, a cambio de votos esclavos, obtiene del cacique político bajas de contribución que van a aumentar las de los pocos pequeños terratenientes que quedan aún, obligando a éstos el fisco y la usura a ceder sus terrenos a los grandes latifundistas, los cuales usurpan por igual razón las pocas tierras que a los municipios dejara la desamortización, y hasta las veredas y cañadas y abrevaderos, discernidos a esa institución, tan extraña para Andalucía como es el Consejo de la Mesta... Los andaluces carecen ya de una piedra para reclinar la frente. Su existencia escandaliza al mundo, viven en las ergástulas de las gañanías o son repartidos como esclavos entre los propietarios. Cuando no tienen empleo en tierra extraña, o manijeros que los escojan en las plazas, convertidas en mercados de esclavitud. Sus mujeres están a merced de los señoritos. Hablando de ellos dice Mr. Malhall: «No hay existencia en el mundo a la suya comparable.» También Mr. Dauzat, se estremece al pensar en sus miserias terribles. Angel Marvaud denuncia al mundo el crimen tremendo. Ya desde el siglo XVIII, principio del segundo período flamenco, considerando la terrible situación del pueblo morisco, del pueblo jornalero, del verdadero pueblo andaluz, creador de las culturas más intensas de Occidente, Campomanes, el ministro del rey, lloraba... El jornalero, sin embargo, ni ríe cuando ríe, ni llora cuando llora. Ya no sabe lo que es... El hambre lo ha venido a diluir. Sin embargo, no pasa día sin que aún venga a ser o a recordar lo que fue o a contar su historia. Es cuando dice, sin saber lo que dice, sin que nadie entienda lo que dice, pero saliendo de la hondura de su sér, una terrible, una lúgubre melodía que tiembla en sus labios exangües, que contorsiona su cuerpo y que descompone en gesto trágico las líneas de su semblante. Es lo falah-menco. ¡Cante ondo! ¡Ya veréis si vive o no Andalucía! LOS SÍMBOLOS ANDALUCES La bandera blanca y verde fue elegida, para Andalucía, por la Asamblea Andalucista de Ronda, 1918, porque sus colores eran los más apropiados para representar la empresa de la restauración de un pueblo, nunca bélico, y, siempre creador de culturas originales, directoras de la humanidad, como lo fue Andalucía. La bandera blanca y verde ondeó por primera vez desde la Giralda de Sevilla, hacia el año 1198; simbolizando la unión de las provincias andaluzas de allende y aquende el Estrecho. Últimamente fue alzada por el caballero morisco almeriense, Tahir al hor (El Halcón) asesinado entre Estepona y Marbella, año 1642. Por cierto, que es coincidencia curiosa la de que, al cabo de tres siglos, ¡volviera a ser enarbolada, por primera vez, durante nuestro Siglo XX, por las mujeres campesinas de Casares, pueblo de la serranía de Ronda, sobre el mar; próximo al lugar donde murió Tahir. La mencionada Asamblea de Ronda, para acordar el escudo de Andalucía, se inspiró en el de Cádiz, cabecera de nuestro pueblo, después de Tartesos, en los tiempos primitivos; símbolo también adecuado para la expresada obra de restaurar un país, siempre cultural; figurando un Hércules juvenil, expresión de la fuerza eternamente joven del espíritu, domando o coordinando la fuerza instintiva de los estímulos animales, representada por dos leones; e inscribiendo al pie del escudo esta leyenda: “Andalucía, por sí, para España y la Humanidad"                           

27 julio, 2021

LA IZQUIERDA SE VACUNA Y CLAUDICA AL SISTEMA



Postrimerias ateas de esta Plandemia y sociopatìas en forma de anotaciones ràpidas para reflexionar si te quedan dos minutos de mundo interior disponibles.


La izquierda andaluza y la progresía que proclama el rojerío, la okupación, el federalismo, los fuera bases militares, los resilientes, los cisgéneros, los gitanos, los operarios fordistas, los mutualistas y la acción directa,  maman y se vacunan. Pero no sólo a los operarios anarcas tiesos (que no hemos respetado casi nada en lo social y en lo familar lo normal), padecimos el cambio de acera por ir con la mascarilla bajada por parte de los meapilas, sino que ahora, los muy imbéciles deslenguados de libros malleidos ( der Comité invisible Lui de la Fuga), no te dan er besito en el velador o esperan otro ascensor si no tienes la vacuna... . Y si fuera una o uno... . Pero son casi todes.

Son suficientes pruebas del método hipotético deductuvo, para pensar que la próxima guerra bacteriológica se quitarán como gallinos para huir entre seis paredes, que aquí estaremos un puñado buscando cómo mantenernos con vida en la calle ( esa que reclamábais tanto y no se os vio un año).

Y si no respetais, no seréis respetados, no?.

Aquel eslogan certero sobre Quien no quiere a su patria no quiere a su madre ha caido en vuestras no acciones, compañeritos. Vosotros que érais un proyecto hecho por vosotros ya sois un proyecto de otros. 

Os quitan el libro de familia, os ponen un dni europeo y os crean un pasaporte para poder acceder a la Cultura y seguis pintando la Capulla Sixtina.

Viva Andalucia Libre de vosotres.
PD. Y esos manualitos que habia de Desobediencia Civil del 17 de marzo?.

PD 2. Que está tormundo de senderismo?.  Señores nos están robando el presente, el futuro y el sistemita mundo!

Imagen: Medicina insurrecta andaluza.

Juan El Chatarrero. Salud.

MENSAJE RESPUESTA CHAT WEBINAR ON LINE CON PAPAS A ESTO:

La izquierda se vacuna y claudica al sistema... Usa smartphone y claudica al sistema... Usa Repsol y claudica... Compra en Amazon, tiene Netflix, compra en HM, en carrefour.. y claudica(mos).

Fuente: Loi. Mi amiga.

OTRO MENSAJE

La izquierda no tiene más temas mucho más importante que la vacuna? La semana que viene me dan la tétanos.Lo vuestro no es un grito hacia la libertad, sino arbitrariedad individualista igual que la economía neoliberal.

Fuente. El Ale. Mi migo.


24 noviembre, 2020

EL ESPERPENTO ANDALUCISTA A DIA DE HOY



Actualizado por mi amigo Borha en la discusión si la CUP existe y si las marcas de las Terceras olas andalucistas eran de exmilitantes de PA o no.
Idea original de Maria González, creo.




03 diciembre, 2015

REVISTA PUENTE NUEVO, DEl CENTRO ANDALUZ DE RONDA

En octubre de 2015 publicamos el nº 61 de la Revista Puente Nuevo, la primera publicación de la nueva Junta Directiva del Centro Andaluz de Ronda. Si estás interesado en adquirirla puedes encontrarla en las librerías de Ronda por 5€; si lo prefieres, también puedes contactar con nosotros.
Revista Puente Nuevo 61 peqA continuación te mostramos el sumario de la revista y la primera editorial de la nueva Junta.
SUMARIO
Editorial …………………………………………………………………………3
Don Quijote de la Mancha y la Ciencia de las Estrellas………. 5
El derrumbe de las obras de al Plaza de toros de Ronda
y sus consecuencias……………………………………………………………… 9
Oda a Rodán……………………………………………………………………….16
Mueren unas siglas, nunca un ideal……………………………………18
Restos de Al-Ándalus en nuestra picaresca……………………….21
Toros ilustrados en Ronda………………………………………………….26
El Zéjel: Estrofa de origen mozárabe………………………………….28
Guía para conocer a Blas Infante………………………………………..31
Olvera………………………………………………………………………………….35
El paisaje como seña de identidad de Andalucía……………….37
Los albores de la tauromaquia……………………………………………43
Bécquer y Ronda Romántica………………………………………………47
La casa en la calle del último adiós…………………………………….49
El problema del agua en el barrio del Mercadillo………………53
XXXV Aniversario de la Carretera de San Pedro……………….55
Cambios en la Presidencia de nuestra Maestranza……………59
En memoria de Juan Antonio Jiménez Sánchez…………………64
Símbolos de Andalucía……………………………………………………….67
Las manos del pobre…………………………………………………………..71
Blas Infante y los Centros Andaluces…………………………………72
Masao, pintor japonés en Ronda………………………………………..75
Andalucismo vivo………………………………………………………………77
Flor de Sal……………………………………………………………………………79
Los toros y el flamenco……………………………………………………….81
Recuerdos del pasado…………………………………………………………86
Definición de la poesía de Bécquer…………………………………….89
Ronda Romántica……………………………………………………………….90
EDITORIAL
“Cuando todos los andaluces conozcan su verdadera historia y esencia, será cuando logremos llegar a obtener el poder necesario para exigir el respeto a nuestra personalidad tan diferente de aquella que tratan de imponernos”
Este es el principal objetivo de la nueva Junta del Centro Andaluz en la que identificamos la cultura con el crecimiento de nuestro pueblo, Andalucía, aportando nuestro grano de arena a tan ardua tarea.
En un mundo en el que poco a poco nos invade más la globalización, en unos tiempos en los que los andaluces cada vez perdemos más nuestra identidad, donde es de casi obligado cumplimiento fusionarnos en una analogía diferente, impuesta, como viene siendo la norteamericana, se hace muy difícil mantener nuestros rasgos únicos y particulares.
Por eso, en esta nueva etapa de la revista Puente Nuevo seguiremos trabajando en la puesta en valor y conservación de nuestro patrimonio cultural e idiosincrasia propios de nuestro pueblo que nos hace tan diferentes y tan genuinos.
Romper con estereotipos que nos encasillan, abrir espacios a la expresión para todos aquellos que quieran colaborar en Puente Nuevo, será nuestra prioridad.
Animamos a todos a que participen en este ilusionante proyecto con sus trabajos, pues es seguro que a través de estas páginas se constatará que en Ronda y su Serranía somos gente comprometida con la cultura como base fundamental para el crecimiento personal y bien común.
Buena prueba de ello son todas las colaboraciones con las que tenemos la suerte de contar en esta revista que dan buena muestra del rico patrimonio intelectual con el que contamos. Desde aquí nuestro más sincero agradecimiento a colaboradores, anunciantes y socios que contribuyen al enriquecimiento y preservación de la cultura rondeña, serrana y andaluza.
Ana María Rosillo.
Presidenta

17 septiembre, 2015

LA "MUERTE" DEL PA Y LOS RÍOS DE TINTA CHINA


Imagen: Chaves y García. Desde luego el segundo bastante mejor. Imagen propiedad del Archivo General de Andalucía, aunque Pablo Juliá (fotógrafo de la antigua Oficina del Portavoz, ahora Presidencia) la haya vendido veinte veces.


 
El Partido Andalucista muere por metástasis.  Se trata de diferentes avalanchas de crisis y migraciones internas que lo han hecho insostenible e irremontable. La fragilidad de los militantes, la debilidad ideológica, la débil economía para sus últimas campañas y el cainismo se han unido a los ingredientes para una mal futuro.
No debe sorprendernos nada. El SAT que iba a convertirse en estandarte del sindicalismo y andalucismo combativo, también se ha vaciado con  las Podemos y sus marcas. En cierta manera es lógico el asunto, aunque pierde también la visión y visibilidad de Andalucía. Pero el caso del PA es más largo: hay que mantener los puestos y agrupaciones que existen hoy, además de Alejandro Rojas y el partido deben. Eso, según comentan algunos congresistas, es el motivo del letargo al 2019.

Sin duda asistiremos a nuevos nacimientos de andalucismos y se mantendrán los que ya coexisten. Si ahora son células, mañana serán seres. 

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Partido Andalucista: Entre todos lo mataron y el solito...



Flip

Sin sonrojarse, quienes parieron el Partido Andalucista han sido los primeros en solicitarle plaza en el cementario, y como en cualquier velorio, los asistentes no paran de hablar bien del muerto, un muerto que no lo es por suicidio, si no como víctima de un homicidio por imprudencia temeraria.

Glosar el papel histórico del Partido Andalucista en la consecución de la autonomía de nuestra tierra, en la recuperación de sus símbolos, en la reivindicación de la identidad cultural y en reconocimiento de la realidad nacional que aparece recogida en un Estatuto aprobado por el PSOE, el PP e Izquierda Unida, no es poco.

La razón por la que el PA ha ido perdiendo el favor del voto andaluz tiene que ver muy probablemente con su inconsistencia ideológica, reducida a un mero sentimiento, el andalucista, es decir, el amor y la defensa de los intereses de Andalucía. Cuando todos los partidos políticos andaluces recogen entre sus principios que son "andalucistas", cuando todos los partidos enarbolan la verdiblanca en sus mítines, cuando todos homanjean a Blas Infante... pues es muy complicado que el mero sentimiento "andalucista" pueda ser considerado una opción política.

El PA ha sido arrastrado por los vientos de Podemos y Ciudadanos, que han ocupado su lugar, el de una formación a la que votar cuando no se quería hacerlo al PSOE por razones..., pero tampoco se era de "derechas" como para hacerlo al PP, pero tampoco "tan de izquierdas" como para hacerlo a IU. El PA era eso, ni chicha ni limoná, y cuando han llegado otros con más empuje mediático (sorprende ver la cancha a dos formaciones sin presencia institucional alguna en detrimento de los "andalucistas" que sí la tenían y tienen en corporaciones locales) les han robado la merienda.

Pero es más, si profundizamos en las claves del PA, encontramos que se definía como "socialdemócrata" y "federalista". Es decir, exactamente lo mismo que el PSOE, y que cuando el PSOE se cuelga la A, y el PSA se quita la S, la cosa se queda en nada.

La realidad es que el PA se ha definido siempre como nacionalista, pero en realidad no ha pasado de regionalista en sus planteamientos, y eso ha hecho que los más soberanistas lo fueran abandonando, y los más moderados no llegaran a entrar por tener ya al PSOE. Así Liberación Andaluza, Nación Andaluza, la CUT-BAI, Jaleo y otras formaciones se han nutrido de muchos de esos andalucistas hartos no ya del fondo, si no de la forma que ha venido usando el PA. Sumen esos idos, con los idos por las nuevas formaciones, y los datos cuadran.

Súmese a eso las luchas intestinas por su menguado poder, lo que en realidad deja en evidencia que la lucha no era por poder realmente, si no por salir en las fotos, por ser estrellas, caudillos libertadores. Eso sí, de nuevo el gran vacío ideológico en todos ellos, que comenzaron en política defendiendo que Andalucía estuviera en igualdad de derechos que otros territorios, y a falta de programa pedían siempre lo mismo que éstos, con la diferencia de mostrarse entre los garantes de la unidad de España, queriendo hacer de eso su diferencia frente a los nacionalismos del norte. Por el contrario, esos mismos dirigentes han sido incapaces de "hacer país" desde sus alcaldías y concejalías, desde las diputaciones, desde el Parlamento y desde el Gobierno andaluz.

A estas alturas, y si hemos de hacer caso a las encuestas del CIS y de Egopa, casi el 40% de los andaluces se reconoce "solo andaluz" (más del 14%) o "más andaluz que español", por lo que cabe preguntarse dónde va ese voto, si no es a un partido nacionalista andaluz (incluso con los matices mencionados). Eso sí, identifican al PSOE como ese partido defensor de los intereses andaluces, lo que permite romper una lanza por su magnífica gestión... de la propaganda, el marketing político y el control social (sindicatos, patronal, onegés, cofradías, clubes deportivos, asociaciones profesionales, entidades vecinales...)

Es decir, hueco para una opción -o varias- nacionalistas en Andalucía hay, pero si surge alguna, debe hacerlo superando los errores del pasado, y el primero es el de la concrección de los principios, y luego también la capacidad de convergencia con formaciones similares. Y es que si los catalanes están a un paso de la independencia y son capaces de montar en el mismo barco a la CUP que quiere una república socialista fuera de la UE y a Convergencia que quiere una democracia liberal (¿una cleptocracia quizá?) dentro de la UE, sin explicar por tanto cual es el modelo de "estado independiente" al que aspiran dar a luz en unas semanas, pues que los nacionalistas andaluces anden separados y peleados cuando todo lo más va a poder aspirar a una pequeña presencia institucional, resulta absurdo.

A todo esto... enhorabuena al PSOE... su colaboración en la muerte del PA aún está por escribir, a falta de si ser tratado como inductor, colaborador necesario... o si lo suyo fue ayuda al suicidio, que también es delito.
 

29 junio, 2014

MOVIMENTO POR LA REPÚBLICA ANDALUZA

 
 
CONCENTRACIÓN POR LA REPÚBLICA ANDALUZA DE TRABAJADORES/AS
Por nuestra libertad, nuestros derechos y nuestro futuro como pueblo.
El próximo 5 de julio se conmemorará el 129º aniversario del nacimiento de Blas Infante. De aquel que lucho y murió en defensa de una Andalucía libre. Una libertad que él consideraba que se alcanzaría sólo a partir de la recuperación de nuestra soberanía nacional y popular para posibilitar una Andalucía que no tuviese más dueño que su pueblo. Una Andalucía del Pueblo Trabajador Andaluz y para el Pueblo Trabajador Andaluz. Hoy esa aspiración se sintetiza en la reivindicación de la instauración de una República Andaluza de Trabajadores y Trabajadoras. 
Nuestro pueblo está siendo sometido a una exacerbación de la precarización social y laboral, a los que ya viene siendo tradicionalmente sometido, hasta extremos totalmente insoportables. Esta situación no es por tanto novedosa en nuestra tierra. Esta supuesta crisis no la ha creado, sólo la ha acentuado. Andalucía ocupa ahora, como antes, como desde siempre, los primeros puestos en todos los rankings de falta de trabajo y oportunidades, carencias sociales básicas, subdesarrollo, desindustrialización, abandono del campo, etc. Y a este panorama habrá que sumarle los ataques a los ya de por sí escasos derechos sociales y laborales que poseíamos, y que no nos habían sido concedidos por el Estado sino arrancados a éste con nuestras luchas. Esos “recortes” no suponen el disminuir prestaciones de un inexistente Estado del bienestar, sino el robo institucionalizado al pueblo trabajador andaluz de unos derechos conquistados.
Pero las andaluzas y los andaluces conscientes sabemos que, aun conformando una situación de extrema gravedad e insostenible por más tiempo, las distintas situaciones de carencias y de precariedades a las que nos someten no constituyen más que los síntomas del problema. El problema en sí, el origen y los porqués de estas carencias y precariedades se encuentran en un sistema político-económico que nos sentencia a un presente y futuro de miseria. Sus causas se hallan en la propia economía capitalista y en esa estructura política ideada por el Capital para facilitar nuestra opresión y explotación: el Estado Español. Y atacando sólo sus síntomas no se acaba con un problema. Podrán reducirse cuantitativa y temporalmente algunos efectos, pero éstos volverán a reproducirse, antes o después, pues las causas que los provocan permanecen.
El problema político, económico y social del pueblo trabajador andaluz no radica en quien o como se le gobierna, sino en el hecho de que es gobernado. De que los andaluces y andaluzas no determinamos nuestro presente ni nuestro futuro colectivo en ningún aspecto de nuestra propia existencia, sino que otros los hacen por nosotros y contra nosotros. Sean cuales sean las mayorías parlamentarias y los gobiernos de la Junta, quien decide y ordena es España, y sean cuales sean las mayorías y los gobiernos en España quién decide y ordena es el Capital.
Y las pruebas las proporcionan los mismos que afirman lo contrario, que el cambio sí es posible dentro del Sistema. En Andalucía permanentemente la Junta se parapeta en la imposibilidad de poner en práctica normativas y actuaciones porque se lo imposibilitan las legislaciones y las instituciones españolas. Y en el Estado Español constantemente están justificando las suyas en que son una imposición de la “realidad económica”, eufemismo que disfraza la dictadura del Capital. Son todas esas limitaciones y obligaciones la demostración de que en Andalucía no hay autogobierno ni autonomía sino dependencia. Dependencia que parte de la falta de libertad.
Pretender transformar la situación que atraviesa nuestro pueblo anteponiendo señalar, incidir y superar sus consecuencias, en lugar de priorizar denunciar, combatir y erradicar las raíces de la mismas, es condenarle al fracaso, ya que impide su resolución real y definitiva. Al mantener inalterados sus orígenes y sus porqués, España y el Capital, no estaríamos contribuyendo a su resolución y si, en cambio, a su perpetuación. Lo irrazonable e irrealizable, lo objetivamente utópico, no es el anteponer el combatir por nuestra libertad colectiva, por nuestra soberanía, es aspirar, mantener y confiar en que sin ser un pueblo trabajador libre, sin ser antes nuestros dueños y los dueños de nuestra tierra y de sus riquezas podremos cubrir nuestras necesidades y defender nuestros derechos como país, pueblo y trabajadores/as. Afirmarlo es engañarse y engañar. Sin Andalucía libre y poder popular andaluz que la rija no hay transformación social.
Por todo ello, y en un día tan simbólico como el del nacimiento del Padre de la Patria Andaluza, desde Nación Andaluza hacemos un llamamiento a todos los andaluces y las andaluzas con conciencia nacional y de clase a concentrarse junto a la puerta del Parlamento Andaluz. Para homenajear a Blas Infante, reivindicando su proyecto nacional y popular de construcción de una Andalucía libre. Para contrarrestar y denunciar el hipócrita acto de conmemoración que ese día le realizara en el las fuerzas del régimen. Para exigir la disolución del falso Parlamento andaluz y la dimisión de sus miembros por no representar ni reivindicar la soberanía andaluza. Para exigir la devolución de su soberanía a nuestro pueblo, un proceso constituyente andaluz y la instauración de nuestra república, una República Andaluza de Trabajadoras y Trabajadores.
El día 5 de julio, los andaluces y andaluzas conscientes, la Andalucía resistente, tenemos una cita con nuestra responsabilidad para con nuestra tierra y nuestro pueblo en el Parlamento Andaluz. Ese día comienza la campaña por un proceso real y efectivo de autogobierno andaluz. Para reivindicar nuestra libertad, nuestros derechos y nuestro futuro como pueblo. Para lograr recuperar nuestra soberanía y su libre ejercicio con la instauración de la República Andaluza de Trabajadores/as. El 5J vamos a por la primera. Vamos a por la nuestra. A por nuestra república.
El próximo 5 de Julio a las 11 de la mañana, a las puertas del mal llamado Parlamento Andaluz, concentración para homenajear a Blas Infante y por la República Andaluza de Trabajadores/as.
¡Por nuestra soberanía nacional y popular!
¡Por un poder popular andaluz!
¡Por un proceso constituyente andaluz!
¡Por la República Andaluza de Trabajadoras y Trabajadores!
¡Por Andalucía libre y socialista!