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19 agosto, 2021

LA ANDALUCIA DESCONOCIDA, PALABRA DE COMPLOT DE TABLADA

 

                      


 EDITA: Asociación EL ESPACIO - elespacio.asociacion@gmail.com DERECHOS: Esta publicación se puede copiar y distribuir libremente sin autorización de de la asociación editora siempre y cuando no se manipulen los textos contenidos. Esta publicación se ha realizado en Andalucía en el año MMXXI. La primera edición de Andalucía Desconocida de don Blas Infante Pérez fue realizada por la Junta Liberalista de Andalucía en el año MCMXXX. Impreso en la tipografía Fénix de Sevilla. ANDALUCÍA DESCONOCIDA Blás Infante Pérez La Junta Liberalista de Andalucía no tiene medios para publicar una historia de Andalucía con la extensión que ella quisiera. Forman en la Junta hombres de corazón, pero pobres. Por esto, y considerando que era indispensable dar a conocer, aun someramente, a los andaluces su propia historia, hoy enterrada y tan bien desfigurada, que los andaluces serán los primeros sorprendidos al conocer lo que fueron y la bárbara colonización por que pasaron, saca fuerzas de flaqueza y publica este resumen (original del apóstol del andalucismo Blas Infante), tan concentrado, que cada palabra y cada frase podrán constituir el punto de arranque para que los .interesados puedan ampliar por su cuenta el conocimiento interesantísimo de nuestras glorias culturales; y para los iniciados o que conozcan nuestra verdadera historia (no la germanizada que convenía a Europa y que nos hicieron aprender en las escuelas), será también motivo sugerente para propagar por la conferencia, el libro, la Prensa, la música, etc., el conocimiento de nuestra verdad histórica, ya que decir iniciado en ella damos por seguro dice también amante de su resurgimiento. Que éste se verifique en Andalucía por ella misma, para ofrendarlo a España y a todos los hombres, como reza nuestro lema, es lo que desea La Junta Liberalista de Andalucía. A NDALUCÍA tiene una historia privativa, absolutamente ignorada, por lo menos en su ininterrumpida sucesión, y que se puede llegar a marcar por los siguientes jalones: La cultura antehistórica más temprana de Occidente, la denominada de «vaso campaniforme», fue creada por Andalucía, y ella la irradió por la Europa central, meridional (incluso el resto ibérico) y occidental, incluyendo la moderna Inglaterra. La cultura subsiguiente, la de los «sepulcros cupulíformes» (eneolítico final), Andalucía la viene a inventar también. Por cierto que esta cultura que Andalucía llega a difundir hasta Francia (entrando por el noroeste). Holanda y Alemania, y desde Dinamarca a Suecia (siempre cerca de las costas y vías fluviales), alcanzando hasta Asia Menor y Grecia y Tirrenia, no llega a traspasar la Mariánica; es decir, Andalucía se encuentra absolutamente aislada de la España central y norteña, mientras que comunica por mar con países lejanos. Mediante estas dos culturas, Andalucía descubre el uso del cobre, que llega a perfeccionar; durante la segunda enseña a sentir y a cultivar el arte desinteresadamente, sin finalidades prácticas, mágicas o de conjuro, y durante la cupuliforme, además, inventa la bóveda, la escritura con signos alfabetiformes, ensaya el uso del hierro, etc. La primera cultura histórica también es creación de Andalucía. Es la cultura de Tartessos. Inventa el bronce, perfecciona la navegación y elabora el primer estado político de occidente. Tartesia, cuyos límites eran coincidentes con los de la Andalucía actual, excepto por Levante, que comprendía hasta cerca de Villajoyosa, en la provincia de Alicante, y por poniente, que se extendía hasta llegar a incluir Mérida y Badajoz dentro de sus fronteras. Cultura refinada en todos los aspectos de la creación espiritual, como las anteriores directoras del mundo, al menos en sus inicios. Tiro, primero, y Cartago, después, privan a los andaluces de los caminos del mar. Pueblos pequeños estos enemigos, Andalucía no puede llegar a resistirles. No es bélica su vocación. Los pueblos, del mismo modo que los hombres, de vocación cultural, sobre todo si ésta ha sido desarrollada, podrán llegar a ser arrebatados en un instante por la vehemencia guerrera, la cual vendrán a expresar siempre en forma brillante, heroica o estética; pero son incapaces para la acción bélica persistente. Roma, la propagadora de la cultura griega, encuentra en Andalucía la vieja solera de esta cultura, y trata con ella de potencia a potencia cultural. Andalucía depende del Senado. La meseta y el norte, del emperador, o lo que es igual, del ejército. Andalucía es libre para desarrollar su cultura. Confundiéndola con la misma Roma, tiene que resistir la enemiga de lusitanos y de celtíberos. Ella paga a Roma su libertad de expresión espiritual, dándole los mejores poetas, los mejores filósofos, los mejores pontífices y emperadores, precisamente los primeros no latinos que ocuparon el trono imperial, los más cultos o más humanos... Los bárbaros (los germanos) vienen por primera vez; establecen en Andalucía su sistema de división y despojo territoriales, base del feudalismo medieval. Andalucía se rebela; pero, como siempre, es inconstante en el combatir guerrero. No sabe, no quiere. Córdoba se subleva. Pronto cae. Sevilla proclama rey a un bárbaro civilizado, Hermenegildo. Fracasa también. Se lo llevan cautivo, y sigue considerándole como a rey. Detenido el vuelo cultural propio, Andalucía se hace sincrética (San Isidoro). • Pero hay un bárbaro andaluzado. Aquí tenía sus propiedades. Aquí educó a sus hijos. Tal vez corría sangre andaluza por sus venas. Este bárbaro era humano y utópico. Una de las más grandes figuras de la historia. Como Akenatem, como Evilmorac o Asoca. Se nombraba Witiza. Protege a los judíos que desde los tiempos de Tartessos inundaban a Andalucía. Ordena convertir las armas en instrumentos de labranza, derrumba fortalezas, desobedece a los concilios de los obispos, permite el matrimonio entre los clérigos... Los bárbaros reaccionan. Triunfa la reacción, y Cristo germanizado (clave esta fórmula de la historia medieval) vuelve a reinar con Rodrigo. Por poco tiempo. ¿Qué hacer? Andalucía es la Cava. La Cava, la mala mujer, es el símbolo de Andalucía, profanada por la barbarie. Legiones raudas y generosas corren el litoral africano predicando la unidad de Dios, El «Arroyo Grande», que dijo Abu-Berk, las separa de Andalucía... Esta les llama. Ellos recelan. Vienen: reconocen la tierra y encuentran a un pueblo culto atropellado, ansioso de liberación. Acude entonces Tarik (¡14.000 hombres solamente!) Pero Andalucía se levanta en su favor. Antes de un año, con el solo refuerzo de Muza (20.000 hombres), puede llegar a operarse por esta causa la conquista de España. Concluye el régimen feudalista germano. Hay libertad cultural. Andalucía entera aprende el árabe, y dice que se convierte. Poco después Andalucía se alza contra el emperador árabe occidental. Elige a un príncipe omeya. Por fin vuelve a ser libre. Al-Andalus, ¡Andalucía libre y hegemónica del resto peninsular! ¡Lámpara única encendida en la noche del medievo, al decir de la lejana poetisa sajona Howsrita! Europa germánica es un afictionado bárbaro, inspirado por el pontífice de Roma. «Nadie, ni aun los nobles, exceptuando al clero, sabía leer y escribir. En Andalucía todo el mundo sabía.» No hay manifestación alguna cultural que en Andalucía libre o musulmana no llegase a alcanzar una expresión suprema. No puede llegar a existir una economía social que asegure mayor fuente de bienandanza. «Los más deliciosos frutos estaban de balde. El comercio era tan poderoso que bastaban los ingresos aduaneros para cubrir los gastos públicos y mantener repletas las cajas del estado.» ¡Y las artes! Andalucía canta; y su música se propaga deleitando a todos los pueblos del continente. Pero Europa tiembla de envidia; se consume de rencores. Ella es cristiana. Andalucía, con nombre islámico, es librepensadora. «Sigue sin poder llegar a ser bélica. Los ejércitos mercenarios destruyen el imperio andaluz, y en su lugar se crean pequeños reinos, que eran otras tantas academias presididas por los príncipes.» Más florece aún la cultura de Al-Andalus. El anfictionado de Andalucía está compuesto de pueblos de poca extensión territorial, unidos por el mismo espíritu. ¿Qué importa la unidad política imperialista? Ya lo dijo Byron: Dios, como los cosecheros, no sirve en copas grandes el licor concentrado, rico de esencias... Europa entonces precede al Japón. Como éste viene a aprender a nuestras Universidades, traduce nuestros libros y prepara con la ciencia andaluza su renacimiento. Todos sus grandes hombres, teólogos, filósofos, médicos, poetas, son discípulos de Andalucía. Pero la odian. ¡No es cristiana! Y nuestras invenciones sirven de recursos a Europa contra nosotros: ¡Francia! Ella fue, es y será la inteligencia de Europa, contra los jamás germanizados, ni por la sangre ni por el genio. España, instrumento de Francia; los bárbaros expulsados por el auxilio árabe, con la colaboración de Europa entera, vienen otra vez contra nosotros. ¡Las cruzadas! El robo, el asesinato, el incendio, la envidia destructora, presididos por la cruz. Nos quitan nuestros territorios peninsulares, y, llamándonos perros, nos despeñan por los barrancos de la Mariánica. Fernando el Bizco nos arrebata Córdoba y Sevilla. Sangre y fuego. Empiezan a quitarnos la tierra. Los bárbaros se revuelven vencedores contra el espíritu de todas nuestras instituciones, que se derrumban ante su empuje ciego. Por último, Isabel, la empeñajoyas, la Católica, título que le concede el papa por haber degollado la valiente población malagueña; por haber repartido las doncellas andaluzas como a esclavas entre sus damas; por haber enviado al mismo papa parte del botín, y un escuadrón de esclavos andaluces, cautivados en la rendición de Málaga; Isabel, la bárbara, grosera, fanática, hipócrita, y cuya figura y cuyo reinado contrastados con los valores permanentes y universales de la humanidad y de la Justicia, y aun con las normas políticas de ordinaria moral, ordenadas a la gobernación de los pueblos, son los más desastrosos que tuvo España, como se llegará a demostrar en próxima revisión; Isabel viene a consumar la obra. Se queman bibliotecas, se destruyen templos e industrias. La tierra de Andalucía queda toda ella, definitivamente, distribuida en grandes porciones entre los capitanes de las huestes conquistadoras o entre colonos de los pueblos conquistadores, que no aman la labranza; y los andaluces, que la tenían convertida en vergel, son condenados a esclavitud de los señores y a vagar en torno de las cercas de aquellos estados territoriales, cuyas obras de riego son destruidas o abandonadas, hasta llegar a convertirse en erial. Ya lo dijo Abubeka: «A medida que las cruces y las campanas iban afeando las airosas torres de las mezquitas, la tierra, de jardín se tornaba en yermo, y la cruz presidía la esterilidad de los campos, cerrados a los andaluces.» Se encienden las hogueras de la inquisición; millares de andaluces, mosaicos y musulmanes, son quemados en las salvajes piras. Se empiezan a decretar expulsiones de andaluces, de los cuales unos quedan en el destierro, otros se salvan del exilio por la ocultación, otros retornan de Berbería en conmovedoras empresas, viniendo también a ocultarse en el seno de la sociedad enemiga o en las fragosidades de las sierras. Los Austrias continúan la obra de Isabel. Por fin, han llegado a triunfar y a asentarse definitivamente los bárbaros expulsados de Andalucía con el auxilio árabe. El despiadado asimilismo viene a imperar. Se castiga el baño, se proscriben el traje, la lengua, la música, las costumbres, bajo graves tormentos. Empieza la labor de enterrar nuestra gloriosa historia cultural; su recuerdo es castigado como crimen; al cabo de tres generaciones, los andaluces creen que son europeos, y que los moros que había en Andalucía eran unos salvajes que ellos vinieron del norte a echar más allá del estrecho. De la sociedad y de la patria andaluza sólo quedan fermentos inorgánicos. La uniformidad, principio de la barbarie germánica, ha triunfado aparentemente. Sin embargo, los pueblos rurales andaluces quedan ahí, plenos de la raza pura, mientras que las ciudades se llenaban de gente extraña. Andalucía no se fue. Quedó en sus pueblos esclavizada en su propio solar. En sus pueblos rurales, constituidos por los moriscos sumisos de conversión anterior y lejana a la época de las expulsiones, a los cuales correspondía ya el título de cristianos viejos; por los moriscos que retornaron de la forzosa emigración, refugiándose en sierras y campos. Sus etnos y sus etos son inconfundibles. Fueron y son las enormes falanges de esclavos jornaleros, de campesinos sin campo... Son los flamencos (felah-mengu —campesino expulsado—). ¿Comprende usted ahora, señor Rodríguez Marín? ¿Comprenden ahora todos los folkloristas y no folklorístas, desde Borrow hasta Machado Alvarez; desde Schudart hasta Waldo Frank, a quienes ha venido intrigando este nombre de flamenco; todos, sin excepción, perdidos en un mar de confusiones, por haber llegado a creer que este nombre árabe era el flamenco, latino o germano, ingreso en el léxico español con acepción figurada? En el XVI se inicia la era flamenca de la historia de Andalucía, que desarrolla dos períodos: uno de «ocultación», que va desde principios del XVII hasta últimos del XVIII; otro de revelación incomprendida, que va desde últimos del XVIII a principios del XIX, y, por último, este de comprensión del sentido de lo flamenco, que es el que se desarrolla merced a los esfuerzos restauradores de la conciencia andaluza; esfuerzos desarrollados primero por el Centro Andaluz, y después por su continuadora la Junta Liberalista de Andalucía. Era flamenca o felah-menca. ¡De desprecio de la raza vencida, de la raza morisca convertida en jornalera, de campos arrebatados, convertida en truhan del feudalismo bárbaro que Europa vino a establecer sobre nosotros! Era de fluir subterráneo, oculto e inexpreso, del estilo andaluz, creando, como el ladrón que se oculta entre sombras, sus hechos culturales; continuando la fluencia original de Al-Ándalus, a través de los siglos enemigos. ¡Era flamenca... continuadora de la autenticidad de Andalucía, a pesar de la tiranía europea que España instrumentó, desarrolló contra nosotros con una barbarie y una impiedad como jamás el salvajismo de Europa y su fariseísmo malvado llegaron a emplear en ninguna empresa de sus acostumbrados coloniajes! Aquí quedamos vivos aún. La terrible y secular tragedia ha sido presidida por un treno: el cante jondo. ¡Y vosotros, que os veníais a reír de lo flamenco, como una contorsión secular o plástica de vuestro secular bufón! ¡Y vosotros, que hicisteis del nombre de nuestra tragedia un denominador perorativo —toda creación de la raza vencida es despreciable— para expresar gestos de brivia, de germanesca o rufería, nombre de sarcasmo mediante el cual la subconciencia conquistadora se ensaña aún contra los perros sometidos! En la era flamenca, el régimen implantado por la conquista exalta su bárbara inspiración en un sistema de hechos fautores de la esterilidad de Andalucía. Cuando la conquista, la tierra sobrante de los grandes repartimientos verificados a favor de los nobles capitanes y de las iglesias, se distribuye entre los soldados, y para agotar el resto de la vacante se llama a colonos de Castilla o de Galicia; los primeros sin vocación agricultora, los segundos no acostumbrados a los riegos artificiales andaluces, cuyas obras bien pronto quedan abandonadas. Muchos colonos se ausentan, y las comarcas jardines tornan a ser selváticas soledades. Después, la especulación y el caciquismo territorial (la Europa antigua vive en España, gravitando hacia el feudalismo) consumen y ratifican la obra conquistadora. La desamortización discierne las tierras a los más ladrones, que constituyen estados territoriales nuevos, sustituyendo a las manos muertas del Clero, antiguo poseedor de las tierras. El cacique territorial, a cambio de votos esclavos, obtiene del cacique político bajas de contribución que van a aumentar las de los pocos pequeños terratenientes que quedan aún, obligando a éstos el fisco y la usura a ceder sus terrenos a los grandes latifundistas, los cuales usurpan por igual razón las pocas tierras que a los municipios dejara la desamortización, y hasta las veredas y cañadas y abrevaderos, discernidos a esa institución, tan extraña para Andalucía como es el Consejo de la Mesta... Los andaluces carecen ya de una piedra para reclinar la frente. Su existencia escandaliza al mundo, viven en las ergástulas de las gañanías o son repartidos como esclavos entre los propietarios. Cuando no tienen empleo en tierra extraña, o manijeros que los escojan en las plazas, convertidas en mercados de esclavitud. Sus mujeres están a merced de los señoritos. Hablando de ellos dice Mr. Malhall: «No hay existencia en el mundo a la suya comparable.» También Mr. Dauzat, se estremece al pensar en sus miserias terribles. Angel Marvaud denuncia al mundo el crimen tremendo. Ya desde el siglo XVIII, principio del segundo período flamenco, considerando la terrible situación del pueblo morisco, del pueblo jornalero, del verdadero pueblo andaluz, creador de las culturas más intensas de Occidente, Campomanes, el ministro del rey, lloraba... El jornalero, sin embargo, ni ríe cuando ríe, ni llora cuando llora. Ya no sabe lo que es... El hambre lo ha venido a diluir. Sin embargo, no pasa día sin que aún venga a ser o a recordar lo que fue o a contar su historia. Es cuando dice, sin saber lo que dice, sin que nadie entienda lo que dice, pero saliendo de la hondura de su sér, una terrible, una lúgubre melodía que tiembla en sus labios exangües, que contorsiona su cuerpo y que descompone en gesto trágico las líneas de su semblante. Es lo falah-menco. ¡Cante ondo! ¡Ya veréis si vive o no Andalucía! LOS SÍMBOLOS ANDALUCES La bandera blanca y verde fue elegida, para Andalucía, por la Asamblea Andalucista de Ronda, 1918, porque sus colores eran los más apropiados para representar la empresa de la restauración de un pueblo, nunca bélico, y, siempre creador de culturas originales, directoras de la humanidad, como lo fue Andalucía. La bandera blanca y verde ondeó por primera vez desde la Giralda de Sevilla, hacia el año 1198; simbolizando la unión de las provincias andaluzas de allende y aquende el Estrecho. Últimamente fue alzada por el caballero morisco almeriense, Tahir al hor (El Halcón) asesinado entre Estepona y Marbella, año 1642. Por cierto, que es coincidencia curiosa la de que, al cabo de tres siglos, ¡volviera a ser enarbolada, por primera vez, durante nuestro Siglo XX, por las mujeres campesinas de Casares, pueblo de la serranía de Ronda, sobre el mar; próximo al lugar donde murió Tahir. La mencionada Asamblea de Ronda, para acordar el escudo de Andalucía, se inspiró en el de Cádiz, cabecera de nuestro pueblo, después de Tartesos, en los tiempos primitivos; símbolo también adecuado para la expresada obra de restaurar un país, siempre cultural; figurando un Hércules juvenil, expresión de la fuerza eternamente joven del espíritu, domando o coordinando la fuerza instintiva de los estímulos animales, representada por dos leones; e inscribiendo al pie del escudo esta leyenda: “Andalucía, por sí, para España y la Humanidad"                           

12 febrero, 2021

EL PARQUE BOTÁNICO QUE INICIÓ BLAS INFANTE CON ESPECIES REPRESENTATIVAS DE ANDALUCÍA





Los yupis que coinciden con los hijos de ya exmandatarios de PSOE, UGT o PA, o algunos hijos de auténticos militares, recuperan a través de proyectitos parásitos como los LABS, los Bancos de Proyectos y entidades  perma culturales, un sinfín de iniciativas (la gran mayoría usurpadas de gentes de la calle), y al final acaban exponiendo y justificando sus "LABORATORIOS" con bellos  dosiercitos canalizados en modo compadre hacia la consecución de dinero público de grandes fondos europeos como el POCPTEC, llámese Magallanes  hasta llegar a la Real Fábrica de Artillería, donde se reparten el pastelito y esas familias acaban reorientando sus economias al  puro sindicalismo amarillo, al estilo del Corte Inglés.

No quiero citar nombres en Sevilla, que es mi campo de trabajo. Se puede analizar perfectamente en simple búsqueda de apellidos, publicaciones de resoluciones aptas  en la web, o con indagaciones algo crueles en el tamaño de sus panteones del cementerio de San Fernando (al fin y al cabo lo hacemos con Pico Reja o con el origen de Vallejo). Pero esos hijos/hijas, que ya rondan los 40 o 50 años, se lo llevan igual de calentito que sus familias se lo llevaron con procesos bien distintos. Todo más light y descafeinado. Todo discretito, pero  en una ciudad de OCHOSCIENTOSMIL personajes y mucha pantalla para camuflarlo. Para mi gusto es algo más grave que el Fondo de Recuperación Covid, que tan distraido tiene el Facebook de los que van de andalucistas. 

Y como son pandilleros y cobardes, si no estás con ellos o ellas, estás en contra, a pesar de que se pasean capturando ideas ajenas. Cuando le financian un proyecto de fondos públicos, a través de FUNDACIONES públicas andaluzas (por caso, memorialistas) y le pides te den el estudio (que por ley es público) te dicen... y esto a quién LE VA A INTERESAR?, encima, las criaturitas. 

Por ende, como se comportan como corporativistas pero van de cooperativistas y protegen a sus líderes (aunque sean corderitos y su líder un elefante de claustro que va de repúblico y laico), tienen su futuro en nosotros/as, mientras que no vayan envejeciendo y volviendo a sus PALACETES, a la crianza con yaya o a sus fincas de wifi ilimitada. 

Abajo, y a cuento de relacionar a un proyecto de permocultura financiado por unos yupis, y un macroproyecto del 2003 que ya en 1932 quiso hacer con su casa Blas Infante, se me ha ocurrido visibilizarlo, porque se conoce simplemente poco. 


BLAS INFANTE DONDE IBA, COLECCIONABA EJEMPLARES DE TODO EN SU JARDÍN: DE LO DECORATIVO (ROSAL presuntamente de SEISDEDOS O UN AZOFAIFO presuntamente  original  DE LA HIGUERITA, ISLA CRISTINA). ALGO REALIZADO POR SÍ, PARA LOS DEMÁS Y PARA LOS QUE VIENEN. FIN.

Otros proyectos abandonados por cambio de políticos. Otro artículo breve de contienda. Otros comentarios para despertar la realidad actual sin verbenas florales. 



Juan El Chatarrero. Sentido común. 

Colocación de la primera piedra del Centro de Recepción de Visitantes de la Casa de Blas Infante

27/02/03  REDACCIÓN WEB

 

Cápsula del tiempo de la Casa de Blas Infante

 

El Consejero de Relaciones Institucionales, Juan Ortega, se ha trasladado hoy a Coria del Río en Sevilla para poner la primera piedra del futuro Centro de Recepción de Visitantes de la Casa de Blas Infante. De esta forma se inaugura las obras del complejo dedicado al padre de la patria andaluza que la Junta espera tener terminado antes de que finalice el año 2004.

El Consejero ha colocado la primera piedra y dentro de ella a modo de caja ha metido periódicos del día de hoy de todas las provincias andaluzas, unas monedas, copia de un manuscrito de Blas infante sobre el terreno y la casa y dos escudos de solapa uno de la bandera de Andalucía y otro del escudo de Coria.

El complejo en su totalidad tiene un presupuesto final de 3.375.000 euros. En el Centro de Recepción de Visitantes habrá una sala audiovisual, de reuniones, cafetería, tienda de recuerdos, y de aquí los visitantes pasarían a la casa propiamente dicha.

Tras la construcción del Centro de Visitantes se procederá a rehabilitar la casa y los enseres que hay dentro y que pertenecieron a Blas Infantes. Todo el terreno que ocupa la vivienda será cubierto con una gran carpa para que las inclemencias del tiempo no atrasen los trabajos

El complejo constará además de un Parque Botánico de 40.000 metros cuadrados con especies autóctonas de todos los pueblos de Andalucía y ya al otro lado de la carretera se va construir un Centro de Investigación sobre Humanidades que ya no estaría abierto al público.



 

30 enero, 2021

EL BLAS INFANTE ARTESANO Y LA CERÁMICA DE PEDRO NAVIA: EL CASO DE LA BANDERA VERTICAL


 

En el inventario del haber de la casa, además de esta representación hecha por el propio Infante, no son pocos los trabajos artesanales con los que el ideólogo del andalucismo representaba sus creencias. Desde la estructura propia y "personalización" de su residencia en Coria del Río, hasta mesas, sillas, lavamanos, sellos, jarras,  frisos y un largo etcétera que se cobra sentido visto y analizado en su totalidad. 

Pedro Navia C., cuyo taller se ubicaba en la calle Ruiseñor del barrio trianero, fue ejecutante y gran ceramista de los iconos más importantes de sus objetos más personales. Hay mucho que contar acerca de ello y con toda la lógica a día de hoy. 


Ahí lo dejo, góven. Bandera andaluza vertical. Cómo era la de Boabdil?




29 noviembre, 2018

LA RED DE BLAS INFANTE

Ante los cientos de post y memes sobre la figura del ideólogo Blas Infante Pérez erróneos o carentes de lectura estudiada, se añaden mensajes rápidos para la memoria de este sitio. Se empezará con la única edición de Fundamentos de Andalucia, editado en 1984 por la Fundación que lleva su nombre (no la de sus patronos); por ello no se cita debidamente en los post la cita. 

Esta dedicación es para los que vienen, no para los que están. Para que miren con ojos limpios (a estas alturas lo dudo por la carestía de verdaderos compañer.s), las sanas intenciones que están detrás... .ç

Vamos allá (...)








28 abril, 2017

LA OSCURA RAÍZ DEL GRITO



LA OSCURA RAÍZ DEL GRITO.
BLAS INFANTE, FEDERICO GARCÍA LORCA
Y RODOLFO GIL BENUMEYA EN TORNO AL CANTE JONDO

José Palomares
Instituto Felipe Solís
Cabra (Córdoba)



Resumen
Este artículo propone una introducción a la lectura comparada de la concepción
del flamenco y el cante jondo en la obra de tres autores: Blas Infante, Federico García
Lorca y Rodolfo Gil Benumeya.


1. Flamenco y andalucismo en Blas Infante
Blas Infante se cura en salud ya desde el comienzo: “Lo cierto es que con
dificultad se encontraría un tema más manoseado y menos estudiado que el de lo
flamenco”1
. A su estudio dedicará, pues, los Orígenes de lo flamenco y secreto del cante
jondo, texto que el de Casares nunca completó y cuya redacción suele situarse entre los
años 1929-1933. En cuatro palabras, es un libro sobre el que Infante, que nunca fue –ni
quiso ser– flamencólogo, vierte su andalucismo al hilo del flamenco.
En su expositio, que se ajusta a un esquema hegeliano, Blas Infante da una
cronología amplia y vaga para los orígenes del flamenco: “[...] desde el 2o cuarto del

1
INFANTE, B., Orígenes de lo flamenco y secreto del cante jondo [1929-1933], rec. por Manuel
Barrios, Sevilla, Junta de Andalucía-Consejería de Cultura, 1980, p. 36. Vid. CRUCES ROLDÁN, C.
(ed.), La bibliografía flamenca, a debate, Sevilla, Centro Andaluz de Flamenco, 1998.
© Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia
http://revistas.um.es/flamenco
2
siglo XVI –dice– hasta el último cuarto del XVIII”2
. Y tras caracterizar a los creadores
del flamenco como “errantes”, “temerosos de un poder extraño” y “profundamente
tristes”, los identifica con los moriscos andaluces, que, a su juicio, pronto se mezclaron
con los gitanos: “Los hospitalarios gitanos errabundos, hermanos de todos los
perseguidos. Los más desgraciados hijos de Dios, que diría Borrow”3
, con lo que no
hace sino redundar, por un lado, en los rasgos árabes del cante que estudia4
y, por otro,
en la imaginada continuidad entre gitanos y moriscos
5
. Sobre esta base asienta Infante la
etimología de flamenco:
A bandadas ingresaban aquellos andaluces, los últimos descendientes de los
hombres venidos de las culturas más bellas del mundo; ahora labradores huidos (en árabe,
labrador huido o expulsado significa “felah-mengu”). ¿Comprendéis ahora por qué los
gitanos de Andalucía constituyen, en decir de los escritores, el pueblo gitano más numeroso
de la Tierra? ¿Comprendéis por qué el nombre flamenco no se ha usado en la literatura
española hasta el siglo XIX, y por qué existiendo desde entonces, no trascendió al uso
general? Un nominador arábigo tenía que ser perseguido al llegar a denunciar al grupo de
hombres, heterodoxos a la ley del Estado, que con ese nombre se amparaba.6
De ahí, sentencia Infante, que: “Sólo hacia 1850, la palabra flamenco se hace
general”7
. El notario malagueño volverá sobre esta justificación etimológica en otros
textos no menos discutibles:
Andalucía no se fue. Quedó en sus pueblos, esclavizada en su propio solar. En sus
pueblos rurales, constituidos por los moriscos sumisos de conversión anterior y lejana a
la época de las expulsiones, a los cuales correspondía ya el título de cristianos viejos;
por los moriscos que retornaron de la forzosa emigración, refugiándose en sierras y
campos. Su etnos y su ethos son inconfundibles. Fueron y son las enormes falanges de
esclavos jornaleros, de campesinos sin campos... Son los flamencos (falah-menco –
campesino expulsado). ¿Comprenden ahora todos los folkloristas, y no folkloristas,
desde Borrow hasta Machado Álvarez; desde Schudart (sic) hasta Waldo Frank, a
quienes ha venido intrigando este nombre de flamenco; todos sin excepción, perdidos en
un mar de confusiones por haber llegado a creer que este nombre árabe era el flamenco,
latino o germano, ingreso en el léxico español con acepción figurada?8
En este sentido, pueden traerse a colación unas palabras de Serafín Fanjul –
aunque sin mención expresa a Infante–:
[...] tampoco faltan las explicaciones árabes: desde el fallah manqud (‘el campesino
criticado’) que, incluso, algunos especialistas aceptan sin pestañear ni soltar la
carcajada, hasta el invento de Isidro de las Cagigas y Fermín Requena, cronista de
Antequera, del fellah mencus (‘campesino exiliado’): mencus es inexplicable por
inexistente en ár. (‘exiliado’= manfi; mankus, ‘enfermo que ha recaído; manqus,
‘disminuido’).9

En cuanto al cante jondo, Infante precisa que “hasta principios de este Siglo
Veinte, no alcanza este nombre de jondo, como equivalente de flamenco, una
aceptación general en el uso y en los escritores”10. Y apostilla: “Cante flamenco, dicen
también al cante hondo. ¿Por gitano? ¿Dónde está la prueba de que a los gitanos les
llamen flamencos”11. Esto es, el de Casares censura la asociación entre flamenquismo y
gitanería12, pero apenas incide en el binomio flamenco – cante jondo.

2. F. García Lorca y el Primer Concurso de Cante Jondo, una vez más
Como es sabido, en junio de 1922 se celebró en Granada, con motivo del
Corpus, el Primer Concurso de Cante Jondo13, presidido por don Antonio Chacón.
Dentro de la campaña publicitaria –flamenquista (Falla y Lorca) y antiflamenquista
(Ruiz Carnero y Valladar)14– que rodeó al mismo, el 19 de febrero Lorca pronunció, en
el Centro Artístico de Granada, una conferencia sobre el tema (Importancia histórica y
artística del primitivo canto andaluz llamado “cante jondo”), que amplió
posteriormente y tituló “Arquitectura del cante jondo”15. En ella, Lorca distingue –
aunque no con el énfasis de 1922– entre cante jondo y flamenco, o, lo que es lo mismo,
pureza y contaminación (Mitchell)16
Como ha señalado C. Maurer, “mientras Rueda, Rubén y otros poetas
modernistas habían situado el flamenco en la ciudad, creando pequeños «cuadros»
urbanos llenos de colorido, Lorca lo asocia [...] con un ambiente rural”18. Y son ese
ambiente y sus valores connotativos (naturalidad, tradición, pureza, colectividad...) lo
que Lorca siente desvanecerse –ya desde Impresiones y paisajes (1918)– y lo que
defiende en la Arquitectura. La pregunta sería desde cuándo. Decía Blas Infante en los
Orígenes que el término flamenco no se generaliza hasta 1850. Curiosamente, como ha
notado el propio C. Maurer en relación al Concurso de 1922:
Los organizadores pidieron a las mujeres que se vistieran en los trajes típicos de los
años 1830-1840. La «buena época» del cante jondo evocada por esos trajes era la de
Estébanez Calderón, de Mérimée, de Gautier o de Larra, época en que, supuestamente, el
cante jondo estaba en su «apogeo».19
Pero cabe añadir que la lucha también se libra entre los conceptos de realidad y
estereotipo (i. e., flamenquismo); vale decir, entre el cante primitivo, puro, y los clichés
de Malvaloca o La Lola se va a los puertos20. El contexto sociológico y literario de la
Arquitectura lorquiana es, pues, tan poliédrico como complejo, de ahí que resulten
erradas –sobre simplistas– algunas afirmaciones recientes sobre el flamenco en Lorca:
Con él [Manuel Machado], el Flamenco se hace alma del pueblo, sencillo, anónimo,
y se funde con el neopopularismo, dando lugar al nacimiento de la llamada Generación del
27, cuyos miembros beberán en la lírica populista de Manuel Machado, hermanándose dos
lenguajes alineados e idénticos: la música tan racial, tan andaluza, de don Manuel de Falla,
y la poesía enduendada, honda, de garcía (sic) Lorca, y es, entonces, cuando, en verdad, se
abre una auténtica puerta a su estimación y valorización y una cumbre de entusiasmo (con
sentido universal) del cante flamenco, con la apoyatura de casi todos los Poetas del 27 y
sus secuelas...21

Pero el Cante hondo (1912) manuelmachadiano no es el cante jondo lorquiano:
Nuestro pueblo canta coplas de Melchor de Palau, de Salvador Rueda, de Ventura
Ruiz Aguilera, de Manuel Machado y de otros, pero ¡qué diferencia tan notable entre los
versos de estos poetas y los que el pueblo crea! ¡La diferencia que hay entre una rosa de
papel y otra natural. Los poetas que hacen cantares populares enturbian las claras linfas del
verdadero corazón; y ¡cómo se nota en las coplas el ritmo seguro y feo del hombre que sabe
gramáticas! Se debe tomar del pueblo nada más que sus últimas esencias y algún que otro
trino colorista, pero nunca querer imitar fielmente sus modulaciones inefables, porque no
hacemos otra cosa que enturbiarlas. Sencillamente por educación.22

3. Las divagaciones de Rodolfo Gil Benumeya y el judaísmo de Blas Infante
Las apuntaciones de R. Gil Benumeya responden, como él mismo reconoce, a
ese desorden sistemático ganivetiano donde “no se pretende hacer definiciones, sino
sólo apuntar posibles perspectivas”23; esto es, divagaciones. A ello dedicará el capítulo
IV de su Claroscuro andaluz, titulado “Jondo y flamenco sonoro”24
.
En cuanto a la etimología, censa Benumeya:
Las teorías que la han relacionado con el árabe «jandaq», que significa barranco, o
con el hebreo «jomtob» (buen día), parecen sólo fantasías. En cambio, de la palabra
flamenco sigue sin saberse nada concreto. Unos teorizantes la hacen derivar de «felah-
mengu», arabismo dialectal que pudiera significar algo así como canto de campesino. Otros

creen que pudo proceder del hecho de que algunas de las primeras tribus de gitanos
llegados a España en el siglo XV hubiesen pasado antes por Flandes y que la fusión de la
denominación naciese de que los gitanos descollasen entre los cultivadores de este género
del cante.25
Por su parte, al hilo de la supuesta influencia hebrea en el flamenco, escribe Blas
Infante:
En un libro mío, no publicado ya por falta de editor, Orígenes del Flamenco y
secreto del cante jondo, vengo a inducir del análisis de ciertos hechos la existencia
remotísima de un textura mélica flamenquizable en Andalucía. Ya hablé de la significación
que para los hebreos tenía Tartesia y de la numerosa colonia israelita establecida en nuestro
suelo desde antes de Salomón (s. XI a. C.). Pues bien, ahora sólo diré a Vdes. que yo he
podido hermanar, y así aparecen en el apéndice de dicho libro, como una composición
unitaria, una canción del Pentateuco, notada por Indolt, con un martinete actual notado por

(continúa)

17 julio, 2016

HOMEJAJE DE LA FUNDACIÓN BLAS INFANTE Y LOS "CONSTITUYENTES" EL 10 DE AGOSTO


Siempre meten a última hora a los chamicenses y Cía. Se cambian la camiseta de podemistas a patronales en una tarde, y juegan con Andalucía para hacerse más visibles y más influyentes donde " ven futuro". 

Allí nos vemos. 

16 noviembre, 2015

LA BADERA DE BLAS INFANTE CON ÁLVAREZ- OSSORIO

Juan Álvarez- Ossorio y Barrau, cuya familia que aún hoy goza de muchos descendientes vinculados al mundo político e intelectual en Sevilla, (uno de ellos Pedro Álvarez Ossorio- y Rojas Marcos-  hizo la película de Blas Infante precisamente) fue enterrado con esa bandera presumiblemente del ideólogo andaluza, según este artículo de los 80. Fue algo de lo que narra el País aquí ,

16 octubre, 2015

LA PRENSA ESCRITA Y BLAS INFANTE

La Fundación Pública Centro Estudios andaluces, publica un proyecto que ya recopiló en papel la familia Infante cuando se compra la Casa de Blas Infante en Coria del Río (Sevilla) . Se trata de recortes de prensa coleccionados por su hija María Luisa fundamentalmente,sobre las apariciones de su padre en los años 1970 a 1990 en su mayoría. El biógrafo investigador Enrique Iniesta, entre otros, conocían aquella labor compiladora a la perfección.

miércoles, 07 de octubre 2015

El Centro Documental de la Autonomía reúne las colaboraciones y menciones de Blas Infante en la prensa

El proyecto consiste en la creación de un archivo virtual con documentos de Infante como articulista y colaborador de prensa, además de documentación sobre su figura desde la Transición a la actualidad

El Centro de Estudios Andaluces trabaja en la creación de un fondo documental que recopile y recoja la presencia de la figura de Blas Infante en la prensa que estará disponible online en 2016. En este archivo se incluirán los artículos y colaboraciones en prensa del Padre de la Patria Andaluza desde 1910 a 1936, así como recortes de prensa y documentación relativa a Infante desde la Transición a la actualidad. El archivo se completa con las referencias al autor de ‘Ideal Andaluz’ recogidas en la prensa tras su fusilamiento en agosto de 1936 y hasta el final de la Guerra Civil, cuando su figura y su legado quedaron completamente silenciados.
El objetivo de esta iniciativa es la creación de un archivo virtual, digitalizado y catalogado para su consulta además de accesible online desde la página web del Centro de Estudios Andaluces como parte del Centro Documental de la Autonomía de Andalucía, disponible para las necesidades de los investigadores y personas interesadas en Blas Infante y en el proceso autonómico.
En lo que respecta a la temática, el fondo contará con documentación que haga referencia a Blas Infante, artículos escritos por él y publicados en prensa, homenajes y críticas en los que aparezca relacionado así como otros documentos relevantes sobre la autonomía andaluza. En cuanto a la cronología del material recopilado, el archivo contará con tres periodos temáticos: Blas Infante en la Prensa Histórica (1910-1939); Blas Infante en la Prensa de la Transición (1970-1990); Blas Infante en la Prensa Actual (1990-actualidad). A estos tres bloques se unirá un anexo con documentos relevantes sobre la autonomía andaluza.
Fuentes de Información
Para la recopilación y catalogación de este nuevo fondo, el Centro de Estudios Andaluces está realizando un proceso de búsqueda en archivos y fuentes virtuales de otras instituciones como la Biblioteca Nacional de España, en concreto en la Biblioteca Digital Hispánica, y en la Hemeroteca digital; en la Biblioteca Virtual de la Prensa Histórica del Ministerio de Educación Cultura y Deporte, así como en la Hemeroteca Digital de periódico ABC, entre otros.
En la actualidad, ya se han recopilado casi 600 documentos de publicaciones periódicas del momento como ‘La Correspondencia de España’, Revista ‘Bética’, ‘El Globo’, ‘Mundo Gráfico’, ‘La Alhambra’, ‘El Heraldo de Madrid’, o ‘El Progreso Agrícola’, entre otras.
A los documentos que se encuentren en los archivos virtuales, se suman los pertenecientes a un fondo del Centro de Estudios Andaluces compuesto por cerca de 400 recortes de prensa que la Fundación ha recopilado en formato papel en los últimos años. Se trata de recortes publicados entre 1970 y 1990 de diferentes publicaciones periódicas entre las que se encuentran ‘El Correo de Andalucía’, ‘Nueva Andalucía’, ‘El País’, ‘ABC’ o ‘Tierra del Sur’, entre otros.
Con ambas recopilaciones, el Fondo de Blas Infante en la Prensa comenzará con un millar de publicaciones a las que se irán sumando nuevas incorporaciones que se realicen con documentos que se encuentren en otras fuentes, con recortes de prensa más actuales e incluso con material fotográfico o audiovisual sobre el Padre de la Patria Andaluza.
Centro de Documental de la Autonomía
El Centro de Documental de la Autonomía de Andalucía es una iniciativa del Centro de Estudios Andaluces que aspira a ser referente para el estudio y la documentación del proceso autonómico andaluz. Con sede en el Museo de la Autonomía de Andalucía situado en Coria del Río-La Puebla del Río (Sevilla), este centro tiene como objetivo recopilar, recuperar y digitalizar toda la información relacionada con la constitución de la Autonomía desde los primeros pasos de la gestación del proceso en el siglo XIX, hasta el desarrollo y la consolidación del autogobierno en Andalucía, ya en democracia.

Para el desarrollo de esta propuesta, el Centro de Estudios Andaluces trabaja en la digitalización de documentos procedentes de archivos públicos y privados. Hasta el momento ya se encuentran disponibles en la página web los Fondos la Diputación de Sevilla, la Colección Rodríguez Alcaide y el Archivo de Blas Infante a los que se ha unido recientemente un fondo documental sobre la II República formado por un millar de documentos. 

01 septiembre, 2015

UN ROBO POR ENCARGO

Denuncian el robo de documentos en las dependencias del Ayuntamiento de Isla Cristina

ETIQUETAS

El Ayuntamiento de Isla Cristina (Huelva) ha interpuesto una denuncia ante la Policía Local en relación al robo de diferentes documentos en dependencias municipales, concretamente en el Patio de San Francisco, según han informado hoy a Efe fuentes municipales.
Para perpetrar el robo ocurrido la semana pasada en el edificio que alberga la Oficina de Turismo y el Museo del Carnaval, los autores no forzaron la cerradura sino que accedieron con llaves y posteriormente desconectaron la alarma.
Desde el Ayuntamiento se echan en falta documentos relativos a la Ruta de Blas Infante, así como otros relacionados con expedientes de delegaciones y de chiringuitos de playa.
Por su parte, el Grupo Municipal del PA en el Ayuntamiento de Isla Cristina, ha anunciado que pedirá una vez comience el nuevo curso político a la alcaldesa, Antonia Grao (Partido Independiente La Figuereta) que aclare estas circunstancias del robo, qué documentos faltan y si ha cursado orden, como es preceptivo, para que se inicie una investigación sobre lo sucedido.
El PA, partido que formaba parte del Gobierno municipal en la pasada legislatura junto al PSOE, ha considerado que existe una "duda razonable" de que en realidad no falte ninguna documentación, ya que todos los expedientes y documentos de valor que se gestionaban en las delegaciones municipales fueron depositados como es obligado, en la Secretaría Municipal del ayuntamiento durante el anterior mandato,
Por último han indicado que son "los primeros interesados en conocer lo supuestamente ocurrido porque fuimos los concejales andalucistas los que gestionamos asuntos tan importantes para la localidad como la concesión definitiva de las licencias de gestión para los chiringuitos isleños o la pertenencia a la Ruta Blas Infante".
Efe


Leer más:  Denuncian el robo de documentos en las dependencias del Ayuntamiento de Isla Cristina  http://www.larazon.es/local/andalucia/denuncian-el-robo-de-documentos-en-las-dependencias-del-ayuntamiento-de-isla-cristina-PH10606283#Ttt1jxAY8UJW6InW


30 marzo, 2015

AUTONOMÍA Y FEDERALISMO EN BLAS INFANTE

Los socialistas que escriben sobre Blas Infante, Andalucía y/ o Autonomía,  siempre son superficiales y siempre acaban citando a Hobsbawm y a Manuel Gonzalez de Molina (no Eduardo, su hermano, - menos mal). He aquí otro fichaje de fundación.



AUTONOMÍA Y FEDERALISMO EN BLAS INFANTE (PDF)

1. Algunas cuestiones generales de contexto que no
habría que olvidar............................................................................................9
2. El punto de partida: la apuesta por el regionalismo en el
debate sobre la articulación territorial del Estado
español en los años de tránsito del siglo XIX al XX......................13
3. Blas Infante Pérez: regionalismo, (con)federalismo y
autonomía...........................................................................................................19

9
1. Algunas cuestiones generales de
contexto que no habría que olvidar
Aun cuando sea de una manera telegráfica quizás sería bueno comenzar recordando
algunas cuestiones que por obvias y conocidas no dejan de ser
relevantes en los tiempos que corren hoy día. La primera de ellas es que no
debemos olvidar que la nación y el nacionalismo son fenómenos históricos,
que se construyen y evolucionan en sus formulaciones en contextos históricos determinados,
y que, en consecuencia, se explican e interpretan en términos igualmente
históricos. En segundo lugar, recordar igualmente que la cuestión de la articulación
territorial del Estado constituye uno de los grandes problemas —no resueltos aún de
manera definitiva— de la historia contemporánea española. A lo largo y ancho de
las dos últimas centurias las tensiones en torno a esta cuestión han estado presentes,
con mayor o menos intensidad, en el debate y en la pugna política, con actores,
formulaciones y propuestas diversas. En tercer lugar, apuntar también que en España
los momentos de mayor emergencia del debate territorial han coincidido, y no porque
sí, con coyunturas de apertura política y de incremento de la movilización social.
Como se ha repetido en numerosas ocasiones, el debate territorial y la cuestión de la
descentralización política han estado vinculados en muy buena medida en la historia
contemporánea de España a la historia de las demandas de democratización. Por
último, y en cuarto lugar, señalar que la historia de la cuestión territorial, y el debate
político suscitado en torno a la misma, no puede reducirse —como se hace en muy
buena medida hoy— a una cuestión no resuelta de encaje de una parte del territorio
—de Cataluña— en el Estado español. Con independencia de la importancia de
esta cuestión —como del encaje de otras nacionalidades históricas de las que habla la
Foro Permanente sobre el 10 Estado Autonómico
Constitución de 1978—, el debate ha tenido más caras, más actores y las propuestas
han tenido formulaciones y alcances muy diversos, no circunscribiéndose necesariamente
a la cuestión catalana o vasca, por citar dos ejemplos señeros que nos vienen
inmediatamente a la mente hoy día.
Decía más arriba que la cuestión territorial y el nacionalismo son problemas y fenómenos
históricos que se formularon, se siguen formulando, y se explican en términos
históricos. No ha existido una única manera de entender y formular la cuestión territorial
y la identidad nacional. Al menos ha habido dos grandes corrientes a la hora de
concebir la nación, que surgieron y respondieron a contextos históricos determinados
y diferentes, y de las que se derivaron implicaciones políticas distintas. De una parte,
la concepción liberal de la nación, acuñada en la primera oleada de formación de los
Estados-Nación europeos; de otra la concepción etnicista de la nación, propia de las
teorías del nacionalismo desarrolladas a finales del siglo XIX1. Como es sabido, la primera
—la concepción liberal de nación—, fundamentaba la definición de la nación en
criterios de naturaleza política y económica, y concretaba el principio de pertenencia
a la comunidad nacional a una condición de ciudadano que se definía igualmente
como sujeto portador de derechos políticos y económicos. Frente a ella la segunda —la
concepción etnicista de nación— fundamentada en criterios de lengua, cultura, raza,
creencias religiosas, etc.
Por razones de índole política y económica que no voy a detallar aquí, a finales del
siglo XIX la segunda de las opciones —la concepción etnicista de la nación— se impone,
y los términos de nación y de nacionalismo adquieren nuevos significados, nuevos
sentidos. La primacía de la concepción étnica terminó gestando un discurso de la
nación de corte esencialista/idealista, que concebía a ésta como un ente dotado de un
alma, de un espíritu o de un genio particular que se expresaba a través de una lengua,
de un arte, de un derecho, de una costumbre… en definitiva, que se expresaba a través
de las manifestaciones de una cultura propia. De la primacía del individuo —propia
de la concepción liberal— se pasaba a la hegemonía de la cultura; ahora los derechos
de ciudadanía no se concebían solo para los vivos, sino también para los que habían
vivido y los que debían nacer, quedando fijada su representación en manos del Estado.
El demos, la comunidad, no se identifica ya con el pueblo sino con la nación, que pasaba
a ser concebida ahora como sujeto preferente de unos derechos que se entendían
siempre como derechos colectivos.
1


COMPLETO AQUI:
http://www.centrodeestudiosandaluces.es/datos/factoriaideas/IFO19_13.pdf

Fuente: FPA CEA Junta deAndalucía