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19 abril, 2015

ENCUESTA MUNDIAL SOBRE PRIVACIDAD Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN INTERNET

Encuesta mundial sobre privacidad y libertad de expresión en Internet





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Global survey on Internet Privacy and Freedom of Expression. [e-Book] Paris, Unesco, 2012

Texto completo

La necesidad de privacidad es un sentimiento muy arraigado en los seres humanos. En su forma más esencial, la privacidad se basa en la noción de integridad y dignidad personales. Sin embargo, esto también es difícil de definir con precisión en diferentes contextos que abarcan desde el derecho a la libertad de pensamiento y de conciencia, el derecho a estar solo, el derecho a controlar su propio cuerpo, el derecho de proteger la reputación, el derecho a una vida familiar y el derecho a una sexualidad propia. Además estos significados varían de un contexto a otro. A pesar de su ubicuidad no hay una definición de privacidad que se entienda universalmente de la misma manera. Privacidad en el mundo moderno tiene dos dimensiones – en primer lugar, las cuestiones que tienen que ver con la identidad de una persona y en segundo lugar, la manera en que es difundida la información personal. En el contexto actual el derecho a la privacidad está enmarcado y moldeado por las posibilidades que ofrecen para la difusión de la información las nuevas tecnologías. La intimidad en el nivel más obvio implica que se restringen las intromisiones en el espacio físico y la protección de hogar y las pertenencias personales, se trata de principios de protección de la e privacidad  enfocados a la inviolabilidad de la vida en el hogar y la familia.

Las preocupaciones sobre el control de la información que se conoce acerca de una persona viene mediatizado por las tecnologías de la comunicación. La preocupación por la erosión de la privacidad no es nueva – de hecho, se podría argumentar que es una característica propia del siglo XX. El papel seminal de Warren y Brandeis sobre “El derecho a la privacidad” de 1890, redactado en un momento en que en los periódicos se imprimen fotografías de personas fue todo un desafío en su momento. Su definición – impulsada por una tecnología emergente como es a menudo el caso en la vida privada – se ocupa de la protección de la “personalidad inviolable” y que abarca valores como la dignidad individual, la autonomía personal y independencia. El crecimiento de los medios de comunicación modernos y el enfoque de la industria de la publicidad en la comprensión de los deseos de los consumidores a llevado Myron Brenton a argumentar que estamos viviendo en la “era de la pecera”, donde las vidas privadas se hacen propiedad pública por la manipulación y el intercambio de datos personales.

03 julio, 2013

UN EMPRESARIO DISEÑA UN DISPOSITIVO DE NAVEGACIÓN ANÓNIMA

Un emprendedor español diseña un dispositivo de navegación anónima

David Pérez 02/07/2013    (06:00)

La polémica siempre ha estado ahí, nunca se ha ido, y desde los inicios de internet la cuestión de la privacidad de los usuarios en la red ha sido un quebradero de cabeza para millones de internautas en el mundo. En los últimos años, sin embargo, el imperio tecnológico ha tomado -aún más, si cabe- las riendas del mundo globalizado y conectado; las compañías que forman este juego de tronos de internet han acumulado un poder absoluto, fundado en la ingente cantidad de datos que manejan sobre los ciudadanos. 

El estallido de la última crisis relacionada con el espionaje virtual en Estados Unidos, donde se ha demostrado que ocho gigantes tecnológicos colaboraban con el Gobierno mediante el programa secreto de espionaje PRISM -aunque se trata de estrategias comunes en muchos países- no ha hecho más que añadir nueva leña a un fuego siempre vivo. 

Por eso la privacidad en internet es una de las asignaturas pendientes de la nueva era. A lo largo del tiempo se han desarrollados diferentes sistemas para permitir a los usuarios surfear la web y compartir información de forma sin miedo a injerencias externas. Sin embargo, no han llegado al común de los internautas, y su universalización queda aún pendiente. El poyecto The Onion Router (TOR), padre de la deep web, que por otra parte se ha convertido en un foco de delincuencia, es una de las herramientas más extendidas para navegar de forma privada. No obstante, requiere conocimientos técnicos avanzados para su configuración efectiva. Además, se puede hackear de forma sencilla.


Hace dos años, también surgió el proyecto Freedom Box, reconvertido ahora en un fundación privada, una iniciativa colaborativa cuyo objetivo inicial era desarrollar servidores personales programados con software libre para que los usuarios puedan navegar y utilizar el correo electrónico de forma anónima. Aunque se trataba de un proyecto ambicioso, en los últimos tiempos se ha estancado; a pesar de obtener una financiación cercana a los 90.000 euros, el desarrollo del producto final en serie aún no es una realidad.

El proyecto español Adnonify

El relevo del ahogado Freedom Box lo han tomado ahora, desde España, dos emprendedores tecnológicos, el malagueño Isidro Larrubia y el paquistaní Adnan Ahmad, a través de un idea que han bautizado con el nombre de Adnonify, un sistema que promete una revolución -basada, sobre todo, en la sencillez de uso del producto- en lo que se refiere a la privacidad en internet a nivel de usuario.

En esencia, se trata de un dispositivo plug and play habilitado para se enchufado directamente en la red eléctrica, con dos salidas de red, y que funciona como un enlace entre el router y el propio ordenador, encriptando los paquetes de datos generados por el usuario y enviándolos después a distintos nodos situados alrededor del mundo, en un rastro difícil de seguir.

"Si tú te conectas a Google, el tráfico que produzcas en ese intercambio con el buscador se puede desviar, por ejemplo, a la India, con los datos encriptados en cada paquete. Los analizadores de tráfico que tiene el Gobierno ahora mismo no serían capaces de hackear este sistema", explica a Teknautas Isidro Larrubia.

"Nosotros partimos de una idea más sencilla que otros proyectos. Una red P2P a través de la que tú envías a otra caja, cada una de las cuales tiene un código, incluso clasificados dependiendo de la ciudad de origen, el remix de datos", agrega.


Para su configuración, no se requiere ningún tipo de conocimiento técnico avanzado. Lo único que debe hacer el usuario es elegir, a través de un interfaz, el destino de sus datos, eligiendo la región del mundo que prefiera para que se disipen. "Lo óptimo es que el sistema funcione como una red peer to peer, y cuantas más cajas existan en el mundo mejor, pero de todas formas puede funcionar igualmente alquilando un servidor online por muy poco dinero, e implementando dentro el sistema".

La causa de la privacidad

En la actualidad, la pareja de ingenieros ha lanzado el proyecto mediante la organización de financiación crowdfunding Indiegogo, donde esperan recaudar un total de 100.000 euros, cantidad suficiente para fabricar las primeras 1.000 unidades del nuevo dispositivo. De momento, han creado una red privada en Málaga conectando sus domicilios, donde han contrastado que el sistema funciona. El precio del producto final rondará los 100 euros.

"Hoy en día hay grandes unidades de procesamiento de datos que interpretan absolutamente toda la información de las personas. Si dices algo por internet, lo pueden utilizar en tu contra. Hay una cantidad inmensa de discos duros que ahora mismo están guardando nuestra información. Dentro del ámbito legal, esto es lo máximo que podemos hacer para contribuir al intento de que la gente tenga privacidad", dice Larrubia.


Esa preocupación fue la que llevó a los emprendedores a lanzar el proyecto. Se conocieron por causalidad, cuando Isidro alquiló a Ahmad, un enamorado de España, una residencia de verano. El paquistaní, experto en seguridad informática para bancos y gobiernos, asegura que con las herramientas actuales es prácticamente imposible violar la privacidad de Adnonify.

Sobre el resto de formas alternativas para usar la red de forma anónima, Larrubia cree que Tor "no tiene sentido". "El usuario tiene que saber programarlo, es una idea enrevesada y, además, en una tarde escribiendo código es fácil de hackear. No es efectivo. Hace dos años se veía que podía tener futuro, pero no era una buena idea, a parte de que es muy tedioso para el usuario", apunta. En cuanto a la hermana mayor de Adnonify, la Freedom Box, el ingeniero explica que "han hecho dos máquinas virtuales dentro de un ordenador, conectándolas entre sí con software, y a través de ahí sacan los datos de internet, aunque es fácilmente hackeable."