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10 noviembre, 2016

II ENCUENTRO DE REPRESIÓN Y RESISTENCIA MUJERES EN EL FRANQUISMO

Espero que nos veamos por el Paraninfo de la Universidad de Sevilla, en c/ San Fernando Nº 4, los días 11 y 12 de noviembre.

15 abril, 2014

EL ROLLO DE LA LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA

El otro filón de IU y PSOE para ampliar los horizontes económicos y reubicar a sus elefantes. Se llama Ley de Memoria democrática de Andalucía, http://www.juntadeandalucia.es/administracionlocalyrelacionesinstitucionales/cms/ocms/portal/MemoriaHistorica/ContenidosEspecificos/LMemDem.html . Desde la presentación del anteproyecto abrieron algo así como 15 días para alegaciones, además de no existir dotación presupuestaria (borrador), y disponer de un prólogo que no se lo cree ni el guardia, como nos pasó con el Estatuto de Autonomía y sus modificaciones o con los documentos de la Modernización: todos papel mojado y de escasa "dación" para el pueblo.

Los memorialistas, muchos entre el Psoe / Iu por un lado, y otros entre republicanos/rojoynegros por otro, salen mal parados. Sobretodo los segundos. Está claro que será dirigido por los mismos perros de siempre. Es inexistente además el reconocimiento a la represión andalucista, a otras víctimas del terrorismo fascista, y a los símbolos originarios de la comunidad actual, además de ser un documento que se centra en los costes exhumatorios/ monumentales/ geográficos  más que en la "restauración" de la memoria. 

Esto es muy sencillo: esta ley debe proteger la memoria moral de sus víctimas como hace el gobierno actualmente con las víctimas del terrorismo (de Eta) y debe restaurarse la memoria física como se hace con la chica desaparecida. Las mismas fuerzas y el mismo tratamiento.

(Continuará).

Por cierto, ¿no iba en la Ranilla (antigua cárcel) la sede del Centro de la Memoria y en Coria del Río existe un Centro de la Memoria también?. ¿Por qué no se hacen cargo de esto los mejores para ello que son Cecilio Gordillo, Francisco Espinosa y Paqui Maqueda?. Ahh, porque siguen siendo los políticos andaluces imbéciles!.

 

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NOTICIA

Asociaciones reclaman que la ley andaluza de memoria no les impida exhumar

Colectivos memorialistas presentarán alegaciones y plantean posibles denuncias al anteproyecto de Ley de Memoria Democrática en información pública.
El grupo de trabajo RMHSA-CGT censura la "exclusividad de la Administración" en las exhumaciones.
Pide que el Parlamento andaluz convoque al movimiento memorialista para "reconocer sus aportaciones".
La memoria ya tiene un lugar en Málaga. - Fotografía: Miguel Heredia
La memoria ya tiene un lugar en Málaga. - Fotografía: Miguel Heredia
La Junta de Andalucía expone el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática a información pública y el plazo de alegaciones termina el próximo 22 de abril. Alegaciones como posibles "observaciones sobre su contenido". Diferentes colectivos memorialistas estudian el texto desde que su presentación. Entregarán alegaciones y pedirán también que se les oiga en el Parlamento andaluz. De fondo, la máxima "preocupación" de familiares y víctimas: la gestión de los procesos exhumatorios, que la apuesta legislativa deja en manos de la Administración autonómica. De aprobarse tal cual, hay asociaciones decididas a denunciar el nuevo marco legal en instancias judiciales.
La norma –se pretende su aprobación en Consejo de Gobierno en junio, tras pasar los trámites preceptivos–, amplía el concepto de víctima y, entre otras cuestiones, prevé la "expropiación temporal" de terrenos privados para actuar en fosas, la elaboración de un "censo de víctimas de la represión franquista", fijar un plazo para eliminación de simbología fascista y, el 14 de junio, como día de la memoria. Pero la chispa salta con las exhumaciones. La ley no se acompaña de memoria económica acorde a las intenciones que muestra el texto, pero cualquier proyecto de apertura de fosas deberá pasar por la Junta.

¿Llegará el texto a instancias judiciales?

"Mucho nos tememos que, como está –el anteproyecto de ley–, termine no ya en el Constitucional sino en el Supremo o las más cercanas audiencias provinciales", indican desde el grupo de trabajo Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía (RMHSA) de CGT. Es uno de los colectivos críticos con diferentes aspectos del texto legal. No el único y, como el resto, señala en el marco de "desconfianza" una veta de preocupación máxima en la gestión del "origen" del movimiento memorialista: la exhumación de fosas comunes.
Se trata de "una de las demandas históricas, que el Estado se haga cargo de las exhumaciones" pero es "preocupante", añaden, "que se pueda multar por exhumar sin permiso del Gobierno aunque la intervención reúna todas las condiciones técnicas y los recursos económicos necesarios". Esta "exclusividad de la Administración" significa "la subordinación absoluta" de asociaciones y víctimas, impulsores hasta ahora de la mayor parte de estas tareas arqueológicas.
Otros aspectos del articulado en trámite que levanta dudas en RMHSA, según su coordinador, Cecilio Gordillo, son la "nula referencia al movimiento memorialista" en la exposición de motivos, ni a los campos de concentración del norte de África (Marruecos, Argelia y Túnez), además de la "escasa partida presupuestaria" destinada a los procesos exhumatorios o su "judialización". El grupo de trabajo apuesta por que el Parlamento de Andalucía convoque a la sociedad civil para "reconocer sus aportaciones" y sus reclamaciones "oídas".

Sin memoria económica, a la ley "le falta recorrido"

"Los derechos no se deciden, son algo básico" y una ley "que no lleva memoria económica asociada es una declaración bonita a la que le falta recorrido", apunta el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Emilio Silva. Como en los proyectos de búsqueda de desaparecidos por el franquismo. "No sé si llegaremos a denunciarlo pero contestaremos como veamos oportuno, vamos a rebatir que un político pueda decidir si se exhuma o no, eso va contra los derechos humanos".
El anteproyecto, dice Silva, "nos aparta un poco al hacer una restricción a las asociaciones andaluzas pero representamos a gente de una comunidad donde hemos realizado varias exhumaciones". "Si nos pide ayuda una familia la vamos a ayudar, si la Junta de Andalucía nos lo impide sería muy grave", subraya. Critica también el presupuesto aportado a exhumaciones, "la parte más floja, con más de 600 fosas comunes y mucha gente mayor esperando, sin tiempo".
La apuesta andaluza tiene, según el presidente de la ARMH, "bastante recorrido pero es mejorable". Pone como ejemplo la ley aprobada por el Parlamento de Navarra, "más potente", de ahí que refiera la necesaria "participación de la sociedad civil en la elaboración del texto". Otros aspectos puestos en tela de juicio son "a las incautaciones o a la participación de la iglesia católica como sostén de la dictadura, a la que debería pedirle explicaciones".
Del resto de colectivos consultados por eldiario.es/andalucia, la Asociación Guerra y Exilio confirma que presentará "alegaciones aunque todavía no tenemos un documento elaborado", según Manuel Velasco. Ya han indicado al Gobierno andaluz "algunos aspectos, pero no hemos registrado aún en tiempo y forma los textos". La Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia también prepara aportaciones que esperan entregar "cuanto antes", sostiene Paqui Maqueda. La memoria histórica, dice RMHSA, es "una cuestión del conjunto de la sociedad andaluza", una región que ha mostrado una "sensibilidad social muy importante durante los últimos 15 años".

03 septiembre, 2013

EL HOLOCAUSTO ANDALUZ

El historiador Francisco Espinosa analiza y delimita el concepto de "desaparecido" entre el conjunto de represaliados por el franquismo. La mayoría de esas desapariciones tuvieron lugar entre el golpe militar del 18 de julio de 1936 y febrero del año siguiente

Francisco Espinosa / Sevilla / 2 sep 2013 12
Mapa de fosas de Andalucía. Fuente: Junta de Andalucía. 
Mapa de fosas de Andalucía. Fuente: Junta de Andalucía.
 
Hay que definir y acotar una palabra que se usa con demasiada facilidad y que corre el riesgo de perder su sentido. Urge además clarificarlo para saber claramente de qué hablamos cuando nos referimos a los desaparecidos a consecuencia del golpe militar del 18 de julio. De entrada y muy en general podríamos llamar desaparecido a la persona, detenida ilegalmente por motivos políticos, cuyo rastro se pierde en el proceso represivo.
La geografía de los desaparecidos, como la de las fosas comunes, se superpone a la geografía del golpe militar triunfante. Un proceso que se abre en julio con la ocupación de medio país y se cierra en abril de 1939. Pero fue especialmente en los territorios ocupados desde los primeros momentos donde los golpistas aplicaron el plan de exterminio de sus enemigos políticos y de clase. En noviembre de 1936, cuando el golpe se convierte en guerra, los países fascistas se vuelcan con Franco y éste pasa a ser el jefe único y absoluto de los sublevados, se producen una serie de cambios que se impondrán paulatinamente y que pueden darse por establecidos en marzo de 1937. Me refiero a la estrategia del terror, al paso de los bandos de guerra al de los consejos de guerra sumarísimos de urgencia, procedimiento este que se prolongará hasta los primeros años cuarenta, cuando con motivo del derrumbe nazi-fascista la dictadura considere oportuno dar por concluida la matanza iniciada en julio de 1936.
“Ya no necesita comer”. De esa forma informaban a las familias que el preso había sido ejectutado
Es pues en esos meses que van de julio de 1936 a febrero de 1937 cuando se producen la mayor parte de los casos de desaparición. Personas detenidas por grupos militares o paramilitares cuyas familias intentan localizarlos y ayudarles. Dado el número de locales habilitados como prisiones y la desproporcionada cantidad de personas detenidas, la alimentación de éstas recayó sobre los familiares, que debieron peregrinar de sitio en sitio hasta dar con quien buscaban y acercarse todos los días para llevarle ropa y alimento. Todo ello hasta que un día, y esto forma parte de la memoria familiar de mucha gente, se le comunicaba que el preso “ya no necesitaba comer”.
Inmediatamente se iniciaba otro peregrinaje por los lugares de muerte más habituales para tratar de localizar el cadáver y tratar de darle sepultura digna. Algunas veces esto se hizo con el visto bueno de la autoridad militar. Podrían citarse dos casos conocidos: el de García de Leaniz en Sevilla o el de los hermanos Pla en Badajoz, todos pertenecientes a conocidas familias burguesas a las que por mediaciones varias se concedió este privilegio. También sabemos de casos en los que en los años cuarenta y cincuenta se abrieron algunas fosas para sacar los restos de algunas personas. En este sentido resultaron claves las notas tomadas en el 36 por los propios enterradores. Desconocemos la magnitud de estos casos. Sin embargo la mayor parte de las víctimas quedaron para siempre en las fosas abiertas para la ocasión.
En el suroeste la mayor parte de las fosas, todas las de las grandes ciudades por ejemplo, se abrieron dentro de los cementerios. Sin embargo en pueblos de zonas rurales hubo también fosas abiertas en descampados e incluso en fincas privadas. Por documentos que se conservan en los archivos municipales sabemos que los Ayuntamientos se encargaron de dar sepultura a los cadáveres abandonados en sus términos. Los nombres de las víctimas no fueron recogidos; si acaso se hizo constar en el registro el número de “desconocidos” que eran inhumados. En ocasiones, debido a la confluencia de varios pueblos, se optó por un punto intermedio donde el número de muertos acumulados obligó a abrir una fosa. Actualmente buen número de ellas se encuentran bajo construcciones de nichos levantadas posteriormente. En otros casos (Huelva, Badajoz) se han conservado como zonas de césped y se ha erigido una lápida conmemorativa. En algunos lugares, caso de Sevilla, los restos de las dos fosas principales, fueron trasladados al osario general en los años sesenta. Por su parte las fosas abiertas fuera de los cementerios, bastante controladas por los mapas de fosas recientemente elaborados, plantean numerosos problemas, como prueba lo que viene ocurriendo en Extremadura, donde muy pocos de los trabajos realizados han dado resultado.
Entre julio de 1936 y febrero de 1937 es cuando se producen la mayor parte de los casos de desaparición
Recordemos que durante esos meses del bando de guerra se celebraron en general muy pocos consejos de guerra. Casi siempre a militares y marcados por el carácter ejemplarizante en el caso de civiles. Pero en esto, como en otras cosas, los golpistas actuaron con bastante autonomía, de forma que si en el sur se impusieron los terroríficos bandos en Galicia se adelantó de manera selectiva la maquinaria represiva de los consejos de guerra. De cara a lo que tratamos la diferencia es importante: los bandos no dejaban huella de la víctima salvo en los archivos de los organismos represores, mientras que los consejos de guerra que concluían en pena de muerte acababan con un certificado médico de defunción y con la comunicación al Registro Civil para su inscripción. Sin embargo, por más que se supiera que había acabado en una fosa común, en la mayor parte de estos casos no quedaba constancia oficial del lugar de la inhumación, motivo por el cual también entran dentro de la categoría de desaparecidos. Una excepción sería la ciudad de Huelva, cuyos consejos de guerra  indican incluso el lugar exacto donde fueron enterrados los condenados a muerte. Otra excepción sería Córdoba, donde también se indica el lugar de enterramiento (por ejemplo hay personas de las que se dan las coordenadas y la profundidad a la que han sido enterradas en la fosa común: siete metros).
Esto marca una serie de diferencias muy importantes entre las zonas ocupadas entre julio de 1936 y febrero de 1937, y las que lo fueron posteriormente, donde se fue un poco más cuidadoso con las formalidades. Sería el caso de los territorios ocupados tras la puesta en marcha de la Fiscalía del Ejército de Ocupación, presidida por el jurídico militar Felipe Acedo Colunga y que inició sus actividades en la ciudad de Málaga en febrero del 37. De su contundencia dan muestra estas cifras: 2.168 víctimas de febrero a diciembre de 1937 (febrero: 627, marzo: 877, abril: 365…), todas ellas inscritas en el Registro Civil de Málaga; mientras tanto, en los pueblos ocupados se seguía con los bandos de guerra. Sin embargo, en Málaga, pese a la inscripción registral, no quedó rastro individualizado del lugar donde cada persona fue inhumada.
Por el decreto 67 de 10 de noviembre de 1936 y aunque no se mencionara a las víctimas de la represión se abrió una puerta a la inscripción de las personas desaparecidas en los meses anteriores. Dicho proceso se extenderá a los largo de varias décadas: primero en los cuarenta y cincuenta, luego descenderá en los sesenta y setenta y emergerá de nuevo durante la transición y en los años ochenta y noventa a consecuencia de la Ley de Pensiones de Guerra de 1979. De todo esto podemos hacernos una idea por el caso de Huelva, una provincia muy afectada por la represión: entre 1936 y 1990 fueron inscritas en los libros de defunciones de la provincia 3.040 personas, de las que sólo 520 serían inscripciones realizadas en plazo legal; el resto fueron diferidas: 1.989 entre 1936 y 1975 y 531 desde 1979 a 1990. Pero lo que hay que tener en cuenta es que estos 3.040 casos representan menos del 50 % de las personas asesinadas en la provincia. Tenemos constancia de que fueron más de seis mil pero sólo podemos dar la identidad de algo menos de la mitad de los que aún quedan por inscribir.
¿Podemos considerar desaparecidos a estos más de cuatro mil onubenses asesinados entre 1936 y 1945? No. En el caso de Huelva, como se ha dicho, habría que exceptuar a los que lo fueron por sentencia de consejo de guerra. Por el contrario sí habrá que tener en cuenta a los asesinados tras consejo de guerra en las restantes ciudades que hemos estudiado (Badajoz, Sevilla, Málaga). Hubo también familias que, pese al consejo de guerra, la sentencia y la inscripción, nunca supieron  qué fue de los suyos. Nadie se lo comunicó. En todo caso, ¿qué representa el número de asesinados por sentencia respecto al del total de desaparecidos? En el suroeste muy poco. En el caso de Huelva, con más de seis mil, no pasan de 400; en el de Badajoz, con más de siete mil asesinados censados hasta ahora (falta media provincia), sobrepasa ligeramente los mil casos, y en el de Sevilla-provincia de once mil quinientas víctimas sólo pasaron por los tribunales militares 631. Es decir, la desproporción es absoluta.
Exhumaciones de represaliados en fosas comunes del antiguo cementerio de San Rafael en Málaga. // LAURA LEÓN
Exhumaciones de represaliados en fosas comunes del antiguo cementerio de San Rafael en Málaga. // LAURA LEÓN
Incluso cabría hacer una matización más: hubo personas que pasaron por consejo de guerra y que fueron inscritas en los registros civiles a las que podemos considerar desaparecidos. No ya porque no exista constancia oficial del lugar donde yacen los restos, sino simplemente porque ni una cosa ni otra se comunicó a la familia, que quedó tan a oscuras como si se tratarse de un desaparecido por bando de guerra. Esto ocurrió con frecuencia cuando comenzó a actuar la Fiscalía del Ejército de Ocupación a partir de febrero de 1937. En Málaga, por ejemplo, fueron asesinadas muchas personas de provincias limítrofes cuyas familias nunca supieron qué fue de ellas. Y en este mismo sentido hubo numerosos casos de familias a las que nunca se comunicó la inscripción del familiar en el registro civil, tanto en un caso como el citado de Málaga como en otros donde la inscripción se hizo por orden superior sin decir nada a los familiares. A la larga estas irregularidades produjeron casos de dobles y triples inscripciones. No obstante, la mayor parte de los que llegaron a los libros de defunciones lo fueron por necesidades de sus familias.
Por otra parte hay que tener también en cuenta que incluso cuando se decidió canalizar la represión por los consejos de guerra sumarísimos de urgencia no se dejó de recurrir cuando convino al anterior procedimiento de los bandos de guerra, que todo lo permitían. Es decir, que siguió habiendo casos de desaparecidos siempre y que en ciertos momentos especiales, casi todos asociados al grave problema de quienes tuvieron que huir de la represión y a la prolongada resistencia armada contra la dictadura, o sea, desde los años de la guerra hasta finales de los cuarenta (1947-1949), se siguieron produciendo irregularidades de todo tipo, como por ejemplo casos de personas asesinadas en lugares aislados que eran enterradas allí mismo sin dejar huella alguna.
Todas estas consideraciones muestran las dificulta-des de la investigación y lo complicado que puede resultar establecer cuáles de las personas incluidas en los listados no entran dentro de la categoría de desaparecidos.
Hay más problemas. Las columnas de Franco fueron eliminando en su marcha hacia Madrid a los milicianos republicanos que apresaban. Basta mirar el Diario de operaciones de Varela o los escritos de algunos capellanes castrenses (especialmente el padre Huidobro, que llegó a denunciar estos hechos). Por supuesto no se molestaron en inscribirlos en registro alguno. Esto desborda ampliamente el concepto de “víctimas en acción de guerra”, concepto que desborda nuestro objetivo y que queda fuera de nuestro campo de análisis. Otro ejemplo de esta ambigüedad serían los casos de personas fallecidas en defensa de sus localidades o fruto de los bombardeos previos a la ocupación. Los registros no sólo no informan de esta circunstancia sino que, con el claro objetivo de ocultar la represión, para rellenar la causa de muerte recurrieron en cientos de casos a la formula “Choque con la fuerza pública”, a sabiendas de que se trataba de personas a las que se aplicó el bando de guerra. Es éste un terreno en el que, faltándonos como nos faltan los informes militares realizados tras la toma de pueblos y ciudades, informes a los que se aludía en los propios documentos militares y que detallaban bajas propias y ajenas, número de detenidos, etc., todos son conjeturas.
Dicho esto, podemos decir que, en relación con el golpe militar del 18 de julio de 1936, un desaparecido es la persona que, inscrita o no en el registro de defunciones, habiendo pasado o no por consejo de guerra, fue detenida ilegalmente, recluida en lugar conocido o no y asesinada, careciéndose de constancia oficial sobre el lugar donde yacen sus restos.

Fuente: Todoslosnombres. Francisco Espinosa. 

12 julio, 2013

DESDE EL 36 AL 68 NO SE TOCA

España impide a los historiadores investigar en sus archivos

300 investigadores piden al Gobierno que desbloquee de inmediato el acceso a la documentación diplomática española de carácter histórico y que desclasifique los 10.000 documentos militares de los años 1936 a 1968

ALEJANDRO TORRÚS Madrid 12/07/2013 07:00
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Voluntarios nacionalistas entran en Zamora brazo en alto, siendo correspondidos del mismo modo por los que les recibían en la calle, en fecha no determinada del verano de 1936. EFE

Voluntarios nacionalistas entran en Zamora brazo en alto, siendo correspondidos del mismo modo por los que les recibían en la calle, en fecha no determinada del verano de 1936. EFE

España tampoco es lugar para historiadores. El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación mantiene clasificada como "secreta" y "reservada" desde 2010 la práctica totalidad de su documentación incluyendo los fondos históricos de su archivo compuestos por papeles diplomáticos del siglo XV al XX, mientras que el Ministerio de Defensa canceló en mayo de 2012 1a publicación de 10.000 documentos que estaban listos para su desclasificación.
La conclusión es contundente: "En España es imposible, a día de hoy, llevar a cabo una investigación histórica completa que tenga en cuenta algún aspecto internacional", señala a Público David Jorge, investigador y profesor de la Universidad de Wesleyan (Connecticut)
"Es una cuestión de salud democrática", denuncia el investigador David Jorge 
En términos prácticos, el Estado español impide a los profesionales de la investigación histórica realizar investigaciones de temáticas tan diversas como la represión franquista, las negociaciones para la liberación de los españoles secuestrados en Malí y Somalia, las relaciones entre la dictadura de Primo de Rivera y la Sociedad de Naciones o la política del Protectorado español en Marruecos. "Es una cuestión de salud democrática . Me pregunto a qué tiene miedo el Estado para impedir la investigación", incide David Jorge.
La situación se hace más dramática cuando se compara a España con los países de su alrededor. Ningún otro país ha bloqueado el acceso a documentación histórica que data de los siglos XVI al XX. Una decisión que ha motivado graves problemas en numerosas investigaciones históricas (muchas de ellas financiadas, paradójicamente, con dinero público), pero que también atenta, asegura David Jorge, contra "los principios de transparencia" que se le presuponen a un Estado democrático de derecho.
300 investigadores exigen al Gobierno que se desbloquee el acceso a la documentación diplomática española de carácter histórico 
Para pedir el fin de esta situación de bloqueo que arrancó en 2010, y que aún no tiene fecha de solución, alrededor de 300 investigadores, entre los que se encuentran Ángel Viñas, Jean-Marc Delaunay, Helen Graham y Ángeles Egido León, así como personalidades del mundo de la cultura como la escritora -y ex directora de la Biblioteca Nacional de España- Rosa Regàs, han dirigido una petición al Gobierno y a los grupos parlamentarios del Congreso y el Senado para exigir que se desbloquee de inmediato el acceso a la documentación diplomática española de carácter histórico y se garantice el acceso a los 10.000 documentos militares de los años 1936 a 1968 que el ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha decidido retener pese a estar listos para su desclasificación desde 2011.

Moratinos, en el origen

La clasificación del archivo de Exteriores fue descubierto por los investigadores Álvaro Jimena Millán y Carlos Sanz Díaz, del departamento de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid, cuando en en marzo de 2011 solicitaron autorización al Archivo General del Ministerio de Asuntos Exteriores para consultar documentación en relación a sus investigaciones de carácter académico. Jimena trató de acceder a los informes sobre las relaciones de España con China, Japón y Filipinas de 1975 a 1982. Sanz investigaba las relaciones relaciones hispano-alemanas entre 1970 y 1982.
La contestación fue la misma para los dos. "Recibimos una negación por escrito en las que se nos decía que esa documentación era secreta en función de una acuerdo del Consejo de Ministros del 15 de octubre de 2010, que no estaba publicado", explica Sanz a Público. El acuerdo secreto al que remitió Exteriores fue tomado en el Consejo de Ministros de 15 de octubre de 2010, con Zapatero de presidente. En él se otorgó la clasificación de secreto a todo documento relacionado con 17 materias comprendidas en un listado tan genérico que blinda prácticamente cualquier dato que afecte a las relaciones diplomáticas.

La promesa incumplida de Margallo

En junio de 2012, el actual ministro de Exteriores José Manuel García Margallo aseguró que revisaría el acuerdo alcanzado por el Ejecutivo de Zapatero para determinar con mayor precisión las materias que afectan a la seguridad y defensa nacional procediendo, después, a poner a disposición de los investigadores todos aquellos documentos que no afectaran a la seguridad nacional.
Sin embargo, muy lejos de solucionar la situación, la acción del Ministerio de Margallo ha dado otra vuelta de tuerca al asunto. En septiembre de 2012, Exteriores cerró el acceso a su Archivo General y dispersó sus fondos entre el Archivo Histórico Nacional y el Archivo General de la Administración sin comunicar si esos fondos serán algún día consultables de nuevo, y en su caso cuándo y en qué condiciones.

Libertad de información

El profesor de Historia de la Universidad Complutense de Madrid Carlos Sanz considera que el problema generado por la opacidad del Estado respecto a sus archivos va más allá que los daños ocasionados a los "innumerables proyectos de investigación en marcha". "Se trata del daño a la imagen y el prestigio del país más allá de nuestras fronteras, así como de la degradación de la calidad de la democracia española que se derivan de unas decisiones que nos alejan de los estándares europeos e internacionales de protección de derechos democráticos básicos como el de libertad de información e investigación", sentencia Sanz.


Fuente: Público

20 mayo, 2012

ESTUDIOS EN FAVOR A ESTAS VÍCTIMAS DE TERRORISMO

Esto es muy interesante a nivel práctico porque aún viven muchos de ellos. También porque sabremos de los papás de nuestrxs gobernantxs. La opinión pública conoce poco acerca del pasado de representantes de la izquierda y la derecha, además de datos paralelos sobre el nacionalcatolicismo español seguramente.

 

La Comuna hará público los nombres de torturadores y miembros del poder judicial del franquismo

  • Los nombres de torturadores, de miembros de los últimos Consejos de Ministros de Franco que dieron el aprobado a fusilamientos y los nombres de los magistrados del Poder Judicial que han dado impunidad al franquismo, es una de las tareas que se ha propuesto poner en marcha La Comuna, una organización de ex presos y presas del franquismo.
Chato Galante, que fue condenado a 13 años de prisión y sólo cumplió tres, ha advertido este jueves que la asociación tiene pensado hacer públicos los nombres de los “torturadores” del franquismo y ha añadido que si todavía no los han dado a conocer es porque creen que “hay muchos más”.
Galante se ha expresado así en una rueda de prensa ofrecida tras el regreso a Madrid de la delegación de ‘La Comuna’ que, recientemente, se ha desplazado a Buenos Aires (Argentina), junto con la organización vasca Goldatu, para comparecer ante la jueza María Servini de Cubría, que tramita la querella 4591/10 “N.N. genocidio”, presentada ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 1, Secretaría Nº 1. Junto a La Comuna, ya son cerca de una decena las asociaciones que se han sumado a la querella.
En esta comparecencia ante los medios de comunicación, Galante ha estado acompañado de Manuel Blanco Chivite, expreso antifranquista y miembro de ‘La Comuna’ y de la letrada Ana Messuti.
Manuel Blanco, quien fue condenado a pena de muerte y absuelto en septiembre de 1975, ha aclarado que durante la visita a Buenos Aires se ha presentado “una querella colectiva como asociación en los juzgados federales el día 23 de abril” además de “documentación, testimonios personales y 46 casos más de querellantes“. Entre la documentación presentada se encuentran los casos de Salvador Puig Antich, que fue ejecutado en 1974; el Proceso de Burgos y el de Humberto Baena Alonso, ejecutado por la dictadura franquista, aprobado por su Consejo de Ministros en donde se sentaba Manuel Fraga Iribarne, en 1975.
La propia jueza ha solicitado listados de nombres de funcionarios de prisiones, de jueces que actuaron en procesos que determinaron penas de muerte, miembros de tribunales que ejercieron al margen de la justicia, del ejército, de la policía y de la Guardia Civil. Por ello, Blanco ha señalado que, durante la visita a la capital argentina, se han facilitado los listados de “120 torturadores de la Brigada Policial Social“, de magistrados del Tribunal de Orden Público, de los miembros del Consejo de Guerra y Militar y también de los miembros del último Gobierno de Franco. “Muchos de ellos fallecidos pero muchos vivos“, ha recordado.
“LE ESTÁ DEVOLVIENDO EL FAVOR A ESPAÑA”
Por su parte, Messuti ha declarado que decir que Argentina “le está devolviendo el favor a España” es algo “superficial” pero “no falso” ya que sí existe “reciprocidad” y ha matizado que entre ambas sociedades existe un “vínculo” que se establece “cuando se trata de juzgar“.
En Argentina se inicia la causa porque ambos éramos países del exilio. Argentina sabía muy bien lo que era la dictadura y España sabía muy bien lo que eran Las Madres de Plaza de Mayo (asociación que se formó durante el último gobierno militar de Argentina con el fin de recuperar con vida a los detenidos desaparecidos). Había un vínculo muy importante. Existe una gran calma social respecto a eso lo que demuestra que todos estamos muy dispuestos a seguir apoyando a las víctimas del franquismo“, ha afirmado Messuti.
En este sentido, Messuti ha recordado que “existe un tratado de cooperación judicial entre España y Argentina” y ha manifestado que en el caso de que no hubiera cooperación “hay instancias internacionales a las que se puede recurrir“. “Esto no es un problema bilateral entre España y Argentina“, ha advertido.
La abogada, que aludió a la “memoria viva”, ha detallado cuál ha sido el proceso que se ha seguido para presentar el 14 de abril de 2010 la querella, que aporta continuidad temporal importante y que llevaba preparándose desde el año anterior. Así, ha puesto en valor la “disponibilidad de querellantes” como Darío Rivas, hijo del alcalde de Castro Rei fusilado en 1936, e Inés García Holgado, sobrina de desaparecido.
Messuti –quien informó que ocho abogados trabajan en esto. 2 en España, Carlos Slepoy y ella misma y el resto en Buenos Aires- ha indicado que gracias a su colaboración se presentó “un escrito de 97 páginas“, en las que relataban su historia y se reproducían “muchos párrafos del auto” del exmagistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón porque “querían que se escuchara a Garzón en Argentina”. A esta denuncia se fueron sumando paulatinamente otros querellantes hasta sumar un total de 60, de los cuales 46 son ex presos políticos.
Para Messuti, la presentación de la querella ha dado estabilidad en el país latinoamericano y se aplica la proporcionalidad. “Si se juzga a una persona que ha robado un coche también se puede juzgar a un torturador”.
SERVINI VISITARÁ ESPAÑA
Según ha adelantado Galante uno de los siguientes pasos en el transcurso de la querella será la visita de Servini a España, momento en el que la jueza tomará declaración a víctimas, visitará fosas comunes –entres estas la de Málaga, en el cementerio de San Rafael, en la que hay más de 4.800 cadáveres- y avanzará en sus investigaciones. Servini hará un recorrido por España en el que destacan como destinos: la Cárcel Modelo de Barcelona, el cementerio de Málaga, el Campo Santo de Galicia, en realidad un campo de concentración, o el lugar dónde fue ejecutado Federico García Lorca.
Durante la visita de la magistrada, Galante a asegurado que se llevará a cabo una “campaña unitaria de todas las organizaciones que están hoy en la querella y todas las que consideren necesario acabar con la impunidad del franquismo, se celebrarán actos en colegios y asociaciones y se harán colas a la puerta de la Embajada de Argentina”.
Galante ha afirmado que la nulidad de las sentencias es un paso fundamental en el camino de la reparación y ha dicho que hay que “plantearle a la gente que todo el mundo puede hacer algo contra la impunidad del franquismo” porque “que hay caso es una evidencia“.
Me puedo encontrar en el metro con el que en los 70′ me torturó. Estuve durante 18 días seguidos cobrando. Se sustituían unos a otros porque se cansaban de pegar. Queremos que se sepa porque esa ignominia no ha sido todavía lavada“, ha concluido.

Fuente: http://www.lacomunapresxsdelfranquismo.org/2012/05/11/la-comuna-hara-publico-los-nombres-de-torturadores-y-miembros-del-poder-judicial-del-franquismo/