16 febrero, 2010

¿QUIÉNES SON LOS DUEÑOS DEL TERRORISMO?



Pericles es el padre de la verdadera democracia. Para aquella democracia, el “talento y la capacidad del individuo para desempeñarlo” es fundamental, y la "asamblea" es una primera declaración de igualdad mientras que las instituciones son un refuerzo. Como es normal, la democracia actual nada tiene que ver con su origen.

En los tres ejemplos que siguen, el tratamiento mediático ha sido confuso y variado como viene siendo habitual. Practicando un mínimo ejercicio de libertad es beneficioso contrastar. Se plantea si es terrorismo un vídeo, pero no una guerra. Por otro lado es "daño colateral" (dice un periodista de un informativo de Canal Sur el domingo 14 de febrero de 2010 a las 21,12, la "muerte de víctimas") y en otras ocasiones es necesario. Por lo que me pregunto de nuevo:

¿QUÉ ES TERRORISMO Y QUIÉNES SON SUS DUEÑOS?.


Julgado viguês pode cerrar "cautelarmente" a página web da AMI nas próximas 72 horas
http://www.ceivar.org/principal.php?pagina=nova&id=1319
Ceivar (13-02-2010)

OPINIONES: http://caballerozp.blogspot.com/2010/02/ordenan-el-cierre-de-la-organizacion.html
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Iraq y Afganistán, vidas pararlelas -

Soldados estadounidenses matan a 10 personas en el registro de una casa

Un total de 10 personas murieron, en la madrugada de este viernes, en una villa del sur de Irak cuando tropas de Estados Unidos abrieron fuego mientras registraban una vivienda.

Fuentes policiales aseguraron que el incidente se registró en la villa de Duwaijat, cerca de la ciudad de Amara, capital de la provincia de Missah. "Las fuerzas estadounidenses abrieron fuego dentro de una casa, matando a 10 personas, siete de ellas de la misma familia", dijeron las fuentes policiales, que prefirieron mantener en reserva su identidad. El Ejército de Estados Unidos no ha proporcionado datos sobre el incidente. Las fuentes iraquíes no aclararon qué motivó a los soldados estadounidenses a abrir fuego dentro de la vivienda.

Las mismas fuentes dijeron que en la misma operación las tropas estadounidenses arrestaron a 12 personas y las trasladaron a una base militar de la zona.

Los militares norteamericanos desalojaron las ciudades iraquíes en junio pasado y están presentes sólo fuera de los centros urbanos. La seguridad en las ciudades ha quedado a cargo de las fuerzas iraquíes.

Fuente: Diario El Mundo.

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El Ministerio del Interior dicta órdenes secretas para la expulsión ’exprés’ de inmigrantes

Viernes 12 de febrero de 2010. Nodo50


A partir de ahora los inmigrantes ’sin papeles’, sus abogados, los fiscales, e incluso los jueces, no conocerán cómo aplica e interpreta la Policía la nueva Ley de Extranjería. El Ministerio del Interior ha dictado una circular en la que ordena que los expedientes de expulsión se tramiten «a la mayor brevedad y en el tiempo mínimo imprescindible»... pero también bajo el máximo secreto.

La apostilla sobre la confidencialidad aparece al pie de todas las páginas de la circular, un documento «de uso restringido para unidades de extranjería» y de difusión «prohibida». La polémica orden 1/2010, que se ha distribuido por las comisarías de toda España, lleva fecha del 25 de enero y la firma el máximo responsable de inmigración de la institución, el comisario general de Extranjería y Fronteras, Juan Enrique Taborda Álvarez.

Este secretismo ha sorprendido a los propios mandos policiales. La Administración, en particular la Secretaría de Estado de Inmigración, tiene instrucciones de hacer públicas todas las instrucciones internas que afecten al derecho de defensa de los extranjeros. El propio Defensor del Pueblo viene insistiendo en que todas las órdenes o circulares en esta materia sean publicadas en boletines oficiales para evitar una suerte de ’infraderecho’, ajeno al conocimiento de abogados y jueces.

La circular, que ha levantado por ello ampollas entre los letrados de inmigración, introduce varios puntos controvertidos y, en algunos aspectos, va mucho más allá de lo que establece la Ley de Extranjería, que entró en vigor el pasado 13 de diciembre. Un aspecto llamativo es que Interior insta sin disimulo a obviar los cambios introducidos por la reforma que, precisamente, aporta modificaciones importantes en los procedimientos de deportación. «La reforma de la Ley de Extranjería -afirma el documento- no supone novedad alguna que implique un cambio en la actuación de las unidades de extranjería o de seguridad ciudadana en la vía pública».

Detención «cautelar»

En ese sentido las órdenes son claras: «Detención preventiva» de cualquiera que, aun siendo regular, no pueda acreditarlo en ese momento en la calle. Este arresto «cautelar» tiene el amparo de la nueva ley, pero el legislador (en los artículos 61 y 63) sólo habla de ella como una opción («podrá») no como una obligación. La circular, incluso, introduce una nueva figura jurídica que no aparece en la Ley de Extranjería: la detención «a efectos de identificación».

Interior ordena esas «detenciones cautelares» con carácter previo al expediente de expulsión, sin saber si hay una causa real que la justifique. Es decir, ordena privar de libertad sin conocer todavía si la sanción desembocará en una orden de expulsión, ya que podría terminar en una simple multa.

La Comisaría General hace también una interpretación muy personal sobre cuándo se tramitará un expediente ordinario de repatriación -lo que debe ser la norma general, según la ley- y cuándo el procedimiento será «preferente». El documento invita a usar este último. Así, por ejemplo, el artículo 62.1 de la ley apunta que uno de los aspectos «a tomar en consideración» para que el juez decida el internamiento de un irregular es el «carecer de domicilio». Interior va mucho más allá y decide por su cuenta que hará expedientes ’exprés’ de deport ación cuando el inmigrante tenga domicilio, pero «éste ni sea fijo ni estable, sino temporal o de tránsito».

En el tema del domicilio, Interior va mucho más allá de cualquier normativa. Ordena, sin que exista referencia alguna en las leyes, considerar que hay un «riesgo de incomparecencia» del extranjero -riesgo de fuga- cuando viva con personas que, a su entender, no son muy de fiar. Esto es, son más confiables los irregulares que «convivan con familiares» que aquellos que habiten con «personas diferentes», «si son todos amigos, si algunos amigos y otros conocidos…».

Expulsiones sin pausa

El espíritu de la orden de Interior queda especialmente patente en su preocupación de que haya siempre, las 24 horas del día, alguien en la comisaría con potestad para iniciar «el expediente de expulsión a la mayor brevedad y en el mínimo tiempo imprescindible». Por ello, la circular ordena que en todos los puestos haya «delegación de firma», de tal modo que «en ningún caso y en ningún supuesto pueda esperarse a que llegue o se persone -el funcionario autorizado- para que dicte el acuerdo de iniciación -del expediente de expulsión-». La circular también da consejos para sortear los problemas que puedan plantearles los abogados defensores en los expedientes de expulsión. En los dos últimos años, se ha deportado a 84.460 inmigrantes.

Fuente: Insurgente

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Haití: de la esclavitud a la resistencia

Las cifras son incomprensibles, la devastación imposible de imaginarse. 150,000 muertos debajo de los escombros, dos millones sin vivienda y abandonados. Las noticias muestran el vaivén de helicópteros y portaviones frente a los puertos arruinados, pero todo es un espejismo, un simulacro de acción. Conforme van pasando los días nada cambia en los barrios destruidos de Port au Prince. Según Charles Arthur, director del Grupo Británico de Apoyo a Haití, “los militares estadounidenses están paralizados por la indecisión y la incompetencia”.

El gobierno de Estados Unidos ha reaccionado redefiniendo el problema como una cuestión de seguridad y orden público, y los medios de comunicacón, hasta los más progresistas, le siguieron la pista en una especie de frenesí. “ Muestran a una cuantas personas peleando por algunos productos abandonados o se refieren en tono dramático a los 4000 presos fugados de la cárcel derrumbada,” apunta Charles Arthur, “sin aclarar que entre el 80 y el 90% de los encarcelados no son malandros empedernidos sino gente esperando ir al juicio”.

Brian Concannon, director del Instituto Estadunidense por la Democracia y la Justicia en Haití explica “poner el énfasis en la seguridad y el orden público tiene dos consecuencias; primero, retrasa la distribución de la ayuda y segundo frena los impulsos generosos del pueblo de colaborar con los damnificados”.

Las noticias ofrecían tomas espectaculares de edificios públicos destruidos pero rara vez filmaban los barrios colapsados, como Cité Soleil, en los cerros de la ciudad donde se encontraban la inmensa mayoría de los muertos. Quedaron dos millones sin techo, no porque un hotel de lujo o el palacio presidencial se derrumbara, sino porque un río de lodo y piedras arrasó con las frágiles viviendas de los inmigrantes expulsados del campo que vinieron a parar en la capital buscando trabajos en los talleres de confección y las maquiladoras de la ciudad.

Tras la cortina de humo del mantenimiento del orden, Haití es una vez más víctima de los intereses externos que siempre usaron y siguen usando el país. El espectáculo de turistas ricos bañándose en el mar en una playa de veraneo en el norte financiada por empresas norteamericanas, mientras en el sur desembarcan diez mil soldados norteamericanos para ‘mantener el orden’ es tan elocuente como degradante. Y mientras el avión de la Clinton aterrizó sin problemas en el aeropuerto, a dos aviones mexicanos y tres de la organización Médicos sin Fronteras cargando ayuda se les negó la entrada al país.

La esclavitud persiste

A cualquiera le conmueve la pobreza en la que está sumida la mayoría del pueblo haitiano – las cifras, que el 75% de la población vive con menos de dos dólares diarios, expresan la inhumanidad de la situación. Pero esto no se debe a un atraso peculiar de Haití, sino que es el resultado de siglos de explotación y abuso de sus recursos y su pueblo.
Para finales del siglo 18, Saint-Domingue ( que así se llamaba en ese entonces) era la colonia más rica del Caribe, y su capital, Cap Haitien, una de las ciudades más prósperas del mundo. En 1789, recién empezada la Revolución Francesa, la isla ostentaba 800 plantaciones de azúcar y 3000 haciendas productoras de café, algodón e indigo. Todo iba dirigido a Francia bajo el monopolio comercial de la colonia. Su población de 35,000 criollos y 27.000 mulatos controlaban la economía de la isla, mientras que más de medio millón de esclavos africanos, la inmensa mayoría traídos en la segunda mitad del siglo, trabajaban las tierras.
En ese mismo año el Dr Ogé, un mulato residente en París, se presentó ante la Asamblea Nacional exigiendo la liberación de los esclavos, ya que la Declaración de los Derechos del Hombre reconocía los derechos de todo ser humano. La respuesta de parte de la Asamblea fue reafirmar los derechos de los colonizadores. Ogé regresó a la isla para encabezar una revuelta que fue rápidamente aplastada y su líder torturado hasta la muerte. Al año, en 1791, una segunda revuelta de los esclavos encabezada por Boukman, movilizó a 100,000 luchadores que mataron a 2000 colonos y quemaron cientos de haciendas antes de que a Boukman se le matara y la insurrección fuera acabada con sangre. En los años que siguieron tanto Gran Bretaña, como Estados Unidos y España intentaron aprovechar la situación y apoderarse de la colonia francesa de Saint-Domingue, que ya se escindía en facciones de clase en guerra.

Toussaint Louverture

El futuro líder de la lucha nacional, Toussaint Louverture nació esclavo en 1743, pero con el relativo privilegio de ser esclavo doméstico y domador de caballos pudo aprender a leer y escribir. Cuando le dieron su libertad a la edad de 33 años ya había leído los textos revolucionarios que circulaban en Francia. Para simbolizar su nuevo estatus abandonó su nombre de esclavo ( el apellido de su dueño) para adoptar Louverture, que significa apertura. Como tantos más, debe haber esperado que la Revolución de 1789 liberara a los esclavos y compartido la decepción de muchos cuando la Asamblea Nacional de la Francia revolucionaria devolviera el poder a los hacendados y latifundistas de la colonia, por temor a perder los ingresos que representaba el comercio colonial.

Sin embargo Toussaint vaciló ante la rebelión de Boukman, rechazando la violencia de los insurrectos. En 1792, la Asamblea reconoció los derechos de aquellos negros libres y mulatos que defendieran los derechos franceses ante la amenaza británica y española, y un año más tarde el representante del gobierno francés decretó también la libertad de cualquier esclavo que tomara las armas en defensa de Francia.

Toussaint, por su lado, carismático, inteligente y militar capaz habia entrado en las filas del ejército español – pero por razones estrictamente puntuales. Su única preocupación era la abolición de la esclavitud, y la independencia de su país. Lo aclaró en una carta en 1793; “Tomaré venganza. Quiero que reine en Saint-Domingue la Libertad y la Igualdad. Estoy trabajando para que esto ocurra”. Así fue que cuando la Asamblea Francesa abolió la esclavitud, en 1794, Toussaint se afilió de nuevo en el ejército francés, creando un batallón de 4000 bajo su mando directo. Conocía demasiado bien su terreno para que el ejército británico o los españoles debilitados representaran un reto , y para 1797, Francia le declaró comandante militar de la colonia. Toussaint iba acumulando un poder inigualable. Los oficiales negros de su ejército ya administraban las plantaciones y Toussaint impuso un regimen de trabajo draconiano, con el fin de reanimar una economía ya al borde de la ruina después de casi diez años de guerra continua. Cualquiera que se le opusiera fue duramente reprimido. Sin embargo, para 1801, la producción de azúcar, algodón y café iba de nuevo en alza.

Era una paradoja. Toussaint de hecho restableció la economía de la plantación junto con un sistema de trabajo represivo; al mismo tiempo abrió relaciones comerciales con Estados Unidos y Gran Bretaña. La nueva Constitución escrita por él le nombró Gobernador vitalicio. Pero por otro lado la isla seguía siendo una colonia francesa y Toussaint dudaba si romper o no ese vínculo. Napoleon, por su lado, sospechaba de la ambición y el creciente poder del líder negro y, aprovechándose de la indecisión de Toussaint, mandó un ejército de 43,000 al mando de su cuñado Leclerc, para retomar la isla, y restaurar la esclavitud y el monopolio comercial de Francia. Toussaint, con su disciplina característica, montó una resistencia feroz con sus 20,000 tropas, y no dio cuartel. Sin embargo siguió temiendo que la colonia no podría sobrevivir si rompía el vínculo con la antigua metrópoli. Por su lado, Gran Bretaña y Estados Unidos, pese a las relaciones comerciales establecidas, temían el impacto de la rebelión de Saint-Domingue sobre sus propios esclavos, y no le ofrecieron apoyo alguno.

En 1803, Toussaint fue detenido y transportado a Francia. Quizas se imaginaba que llegaría a entrevistarse con Napoleon, heredero de aquellas ideas que tanto le habían inspirado. Pero no resultó así. El nuevo emperador francés, en un acto de crueldad, mandó al gran dirigente de la lucha de los esclavos a pasar un invierno en un castillo en la sierra de los Alpes, donde murió.
Gran líder revolucionario, Toussaint vaciló ante el último paso de su lucha – la independencia. Quizás desconfiaba de la capacidad de su propio pueblo insurrecto, como decía C L R James en su grandioso estudio Los jacobinos negros. De todas formas, bajo el mando de su teniente Dessalines, la lucha siguió. De las tropas francesas, sólo 7000 sobrevivieron a la fiebre amarilla y la lucha de los haitianos. Y el 1 de enero de 1804, se declaró la independencia de Haiti, primera república libre del continente americano.

De la guerra a la intervención

En 1823 Francia reconoció la joven república, pero sólo a cambio de reparaciones de 150 millones de francos (sumarían 20 billones de dólares hoy). El préstamo, con intereses, sólo llegó a pagarse en 1947! Estados Unidos negaba el reconocimiento hasta 1863, año en que se abolió alí la esclavitud. Para entonces la economía de plantación estaba en su ocaso, pues los esclavos se fugaban del regimen de trabajo que imperaba en la plantación para convertirse en pequeño campesinado en las montañas, mientras que los mulatos, antiguos hacendados, se trasladaban a la nueva capital de Port-au-Prince para meterse en el comercio.Presidentes y generales se siguieron uno tras otro sin que que hubiera intervención extranjera directa – hasta el siglo veinte.

Todo cambió en 1915. Después de ocho años de inestabilidad y enfrentamientos sociales, los Marines de Estados Unidos invadieron Haití, tal y como habían invadido y ocupado Cuba y Puerto Rico en años anteriores y ocuparían Nicaragua poco tiempo después. El pretexto, siempre, era la necesidad de proteger intereses norteamericanos, pero su fin real era el control y dominio del Caribe y de América. En los tres años que siguieron a la llegada de los Marines, se reintrodujo la segregación racial, y se volvió a imponer el trabajo forzado; la resistencia de los campesinos fue reprimida con brutalidad y miles de personas murieron a manos de los norteamericanos. Haiti se encontraba atrapado en el abrazo venenoso del imperio.

Seguía la resistencia , pero desde la clandestinidad, y fue duramente reprimida por las tropas de la ocupación. Se expresaba más bien en estos años en el ámbito cultural, y en el redescubrimiento y celebración de la cultura y la religión (el Vodún) negras. El movimiento nacionalista negro que surgió en esa década – noirisme – produjo varios dirigentes negros nuevos, entre ellos ‘Papa Doc’ Duvalier, que llegó a la presidencia en 1957 y se declaroó presidente vitalicio en 1964. La manera en que gobernó tenía su expresión más clara en los Tontons Macoutes, grupos armados que sometieron a la población al terror del estado y callaron toda forma de protesta.

Tras su muerte en 1971, le siguió en el poder su hijo corrupto e hinchado, ‘Baby Doc’, prometió democratizar el país, pero en un breve lapso recurrió de nuevo a la violencia y el terror. Al mismo tiempo la economía haitiana abrió sus puertas a los intereses de Estados Unidos. Los productos agrícolas, en su mayoría importados de Estados Unidos, inundaron el mercado y los pequeños productores abandonaron el campo, emigrando hacia Port-au-Prince donde les esperaban los trabajos a bajísimo sueldo y en condiciones inhumanas en los talleres y maquiladoras de las zonas de exportación especiales. Los que pudieron se escaparon a Estados Unidos o Canadá, muchas veces en balsas abiertas a Florida.

En 1986 un poderoso movimiento estudiantil protestando contra la represión y la pobreza general logró derrocar al último Duvalier – sin embargo, el régimen militar que lo siguió absorbió a los Tontons Macoutes y continuó con el ‘Duvalierismo siun Duvalier’. Pero los movimientos sociales y la resistencia popular resultaron imparables. Los Macoutes y los militares respondieron con una violencia salvaje. A principios de 1987 masacraron a cientos de campesinos durante una manifestación a favor de la reforma agraria; y las elecciones de noviembre del mismo año se ahogaron en sangre cuando los Macoutes abrieron fuego contra los que iban a votar. Un año más tarde, murieron trece personas en una iglesia de barrio pobre donde predicaba el cura local, Jean Bertrand Aristide, que pertenecía al movimiento de la teología de la liberación, o el Ti Legliz como lo llamaban en Haiti. En 1990 salió Aristide como candidato del Frente Nacional por el Cambio y la Democracia, una coalición de organizaciones de izquierda. Los movimientos sociales, por su lado, se fusionaron en el gran movimiento Lavalas (Marea). El entusiasmo por Aristide era general, el optimismo ante su candidatura sin precedentes. Ganó el 67% del voto, y asumió la presidencia el seis de enero de 1991. Pero a los ocho meses fue derrocado por un golpe militar acompañado por el terror y la matanza a gran escala de los integrantes de Lavalas. Aristide se marchó al exilio; para el nuevo gobierno se trataba de acabar con Lavalas.

En 1994 Aristide regresó, esta vez con el apoyo de Estados Unidos, para completar su presidencia. Pero el movimiento que lo llevó al poder estaba destruido y regresaba acompañado por tropas norteamericanas y apresado en el abrazo de Bill Clinton. Abandonó el país en 1996, y el gobierno de Rene Preval que lo siguió presenció una corrupción generalizada y el empobrecimiento creciente de la población. Según Charles Arthur, del Grupo de Apoyo a Haiti, escribiendo en 1996, “el gobierno de Lavalas y la comunidad internacional hablaba mucho de puestos de trabajo, carreteras nuevas, promoción de la educación, 1,2 billones de dólares de ayuda y el Programa de Recuperación de Emergencia – o sea un programa de reconstrucción masivo. Todo ha sido un engaño. Las últimas cifras demuestran que Haiti está sufriendo los impactos de políticas económicas de Estados Unidos y Naciones Unidas poco menos que criminales.”

Pese a sus buenas intenciones, queda claro que Aristide fue cruelmente usado por Estados Unidos y que al final todo contribuyó a reforzar el papel de Haití en el plan norteamericano – de abastecer de mano de obra superexplotada a las multinacionales de la confección de ropa. Para 1997, Haiti importaba tres veces más de Estados unidos de lo que exportaba, y buena parte de lo que importaba eran alimentos de los que veinte años antes se autoabastecía, sobre todo arroz, ¡ pero también azúcar! En el momento una coalición de movimientos sociales emitió la siguiente declaración:

“aceptar la presencia de tropas de Estados Unidos o de Naciones Unidas en Haiti, en la forma que sea, significar continuar el maltrato de nuestro pueblo y la negación de sus derechos.Mientras siga ocupado nuestro país no puede haber desarrollo económico a favor del pueblo ni seguridad para sus mayorías”.

Lo que se dijo en 1996 sigue siendo cierto a partir de allí y hasta el momento.

En 2000, se reelige a Aristide como presidente con una mayoría aplastante; sigue siendo la esperanza de los pobres de Haití y símbolo del momento en que ese pueblo asumió brevemente el protagonismo de su propia historia. Pero Haiti en el 2000 era muy distinto al país de nueve años antes. El movimiento popular tuvo que enfrentar una represion constante y brutal a manos de los Tontons, la policía y las tropas de ocupación. La pobreza de la mayoria se volvía cada vez más profunda; los que tuvieron la ‘suerte’ de encontrar un trabajo en las zonas de exportación ganaban sus dos dólares diarios y aguantaban las pésimas condiciones de trabajo y el constante acoso sexual. Los demás vivían en la precariedad en los barrios de Cité Soleil, que a diferencia de las zonas de exportación no tenían ni electricidad ni agua limpia, y mucho menos calles pavimentadas. Lavalas se había escindido y caído en la corrupción y las infinitas disputas internas que señalan una organización en decadencia. El gobierno de Busha financiaba la oposición en busca de ‘un cambio de régimen’. Y fue poco lo que podía conseguir un Aristide cuya inmensa popularidad encubría la ausencia de organización en la base social. Sacado del poder otra vez en 2004, y transportado al exilio en Suráfrica, el gobierno de Latortue que patrocinaba Washington en su lugar fue sin duda el gobierno más cruel y represivo que había conocido Haiti.

En 2006 vuelve Preval al poder, pero le acompaña una fuerza de 9,000 tropas de las Naciones Unidos que incluye mil soldados norteamericanos. Pese a llevar el casco azul de Naciones Unidas su papel – una vez más – era de apoyar un gobierno corrompido y al final de participar en la represión sistemática del movimiento popular. La carestía de la vida produjo un movimiento reivindicando un aumento del salario mínimo de 2 a 4,25 dólares. En abril de 2009, bajo la presión de las movilizaciones populares, el parlamento haitiano aprobó el alza. Preval, sin embargo, se negó a implementar la nueva ley, argumentando que las compañías multinacionales en las zonas de exportación se negarían a pagar los nuevos sueldos. En junio estudiantes (ya haciendo campaña contra los cambios en el currículo académico) y trabajadores se juntaron en una protesta masiva sin precedentes. Las tropas de Naciones Unidas participaron en la represión que dejó un saldo de muertos.

Mirando al futuro

A la tragedia sigue una ola de solidaridad y simpatía internacional. En las escuelas y los centros comerciales las colectas rinden millones de dólares de ayuda. Pero las noticias nos dicen que la ayuda no está llegando. Llegan tropas (10,000) en cuestión de días; se apoderan del aeropuerto. Los buques de la marina noretamericana forman una barrera en alta mar para impedir que los refugiados sigan la ruta de los miles de haitianos que en años anteriores partían en balas frágiles para Miami. Estados Unidos cede $329 millones en ayuda – pero la tercera parte de esa ayuda va dirigida al mantenimiento de la presencia militar.

Pasan los días y las tropas parecen cada vez más una fuerza de ocupación. Se habla mucho del “problema de la seguridad y el orden”. El nivel de ayuda a nivel gubernamental ha sido vergonzoso; los 88 millones de libras del gobierno británico, por ejemplo, representan aproximadamente un 0,1% del dinero desembolsado para salvar los bancos quebrados del país. El Fondo Monetario Internacional ha ofrecido un préstamo de 100 millones de dólares, libre de intereses claro como gesto de benevolencia. Y Estados Unidos, de sus $329, pasará alrededor de un 40% al pueblo – si es que les llega.

Lo más siniestro, sin embargo, es que la solución a largo plazo que ofrecen los países acreedores - Estados Unidos, Unión Europea ect –y el Secretario general de las Nacionales Unidas es de acelerar la incorporación de Haití en el mercado global como proveedor de mano de obra barata, abriendo nuevas zonas de exportación donde se fabrican las franelas de Disney y los blueyins que ningún trabajador haitiano se podrá permitir. Ya tuvo su primera reunión los que se arrogaron la responsabilidad para Reconstruir Haití – para bien y en nombre del mercado global por supuesto. Uno no puede más que recordar la Reconstrucción de Irak o, lo que viene más al caso, la Reconstrucción de Nueva orleans después de Katrina. Y esa población negra cuyas casas pobres quedaron arrasadas por el huracán ¿donde estan ellos ahora? Esperando todavía en los trailers y carpas dizque temporales, mientras la ciudad se transforma en una gran urbanización para la clase media “reconstruida” por las multinacionales como Haliburton.

Algunos sugieren que hay que recurrir a las Naciones Unidas. Debemos recordar la oscura historia de las Naciones Unidas en ese país, que siempre y sólo sirvió para respaldar la explotación del país por el imperio del norte. No se puede esperar que una fuerza que mató a tiros a manifestantes campsino hace apenas seis meses vuelva en nombre de la ayuda humanitaria. Otros insisten en que la solución es mandar recursos al gobierno de Haití, pero es el mismo gobierno que ha actuado como agente obediente del capital global, que se negó a apoyar la demanda de los trabajadores de su país para un salario más o menos vivible. De todas formas es un gobierno débil e ineficaz que desde hace tiempo cedió buena parte de su poder a las ONGs (suman 9000) que administran (o en muchos casos malversan) el 80% de los recursos que se envían a Haiti.

Hay una fuerza capaz de organizar la ayuda para bien de las mayorías, de decidir colectivamente cómo distribuirla, de definir las prioridades del país. La creación de nuevas zonas de explotación no sirve sino a una minoría de intereses locales atados a las grandes multinacionales. Haití necesita hoy un programa de restauración ecológica de las tierras devastadas por la explotación a través de los anos, necesita inversión en una producción local ligada a los pueblos americanos. Pero antes que nada y como condición de una verdadera salida, necesita de una democracia real, donde son las comunidades que determinan y deciden su propio futuro, las comunidades que desde el primer día después de la tragedia, mientras la ayuda internacional se aletargaba y demoraba, se estaban ayudando mútuamente y reconstruyendo con los materiales que sobrevivieron al terremoto.

En occidente se suele mirar a las poblaciones negras del sur como pasivas víctima de la naturaleza. Es la imagen que repiten ad nauseam los medios masivos. O son malandros circulando con machete en mano o son los patéticos damnificados esperando la ayuda del Gran Dador. La historia de Haití nos cuenta otra historia, una historia de lucha, de valor, de resistencia y de una infinita capacidad para reconstruir la verdad desde abajo. Nuestra solidaridad debe buscar todas las formas posibles de fortalecer esa fuerza popular, para que el fénix que surja de los escombros sea un nuevo Haiti.

Fuente: Mike González es miembro del Socialist Workers Party (SWP), organización hermana de En lucha/En lluita en Gran Bretaña, escribe habitualmente en el semanario Socialist Worker.

http://www.enlucha.org/?q=node/1954

LOS MÚSICOS, LAS ENTINDADES DE GESTIÓN Y SUS PODERES: TELONEROS AL PARO





http://www.buenawista.org/pdf/organizaciondeconciertos.pdf

Texto imprescindible para quien quiera organizar conciertos


Utilizaremos este texto para responder una duda llegada al "Consultorio Libre" de "Comunes"...

II Jornadas Informativas Buenawista Prolleckzioms

(...)Muchos grupos importantes no quieren que haya teloneros por una cuestión meramente económica, porque el dinero que se abona en la SGAE se divide entre las canciones que se interpretan en total en el concierto. Si el grupo grande interpreta treinta canciones cobra sobre esas treinta que ha interpretado, pero si hay cuarenta en total, diez de las cuales son del telonero, se divide entre las cuarenta - estamos hablando de muchos cientos de millones de pesetas en el caso de una gira grande.

Hay grupos que se permiten el lujo de llevar siempre bandas acompañándoles, a las que les dan la oportunidad de presentarse, y hay otros que jamás han llevado un telonero, aduciendo otras razones. La labor de las editoriales también tiene una gran importancia en el caso de los teloneajes, porque intentan a través de los teloneros ganar dinero, poniendo como teloneros a los grupos que ellas representan. Como veis, el dinero casi siempre está en la mesa(...).

(...)La ley de propiedad intelectual es la que marca la protección de los derechos de los autores, es la que establece la protección del derecho de autor. Es la que le da a la SGAE capacidad de poder ejercer una determinada actividad. Los autores tienen un derecho moral sobre su obra, para que su obra no se transforme, para poder realizar un comercio con ella, para hacer que conste su autoría en los créditos de cualquier obra, etc. Después de estos, además, existen unos derechos económicos que tiene el autor, el derecho de reproducción – la grabación de la obra en diferentes soportes-, de distribución – si esa grabación es distribuida en tiendas o otros centros para su difusión, de comunicación pública – cuando esa obra se ejecuta en un concierto, o se reproduce desde su soporte de grabación, y el derecho de transformación – cuando se produce una transformación de la obra original del autor se precisa la autorización del autor, existiendo un derecho económico sobre esa transformación.

Todo esto viene a decir que el autor tiene el uso exclusivo de su obra, el autor es el que autoriza exclusivamente a alguien para que utilice su obra, si así lo desea. Ejercer individualmente este derecho en un mundo como el que estáis viendo, aunque no se ha mencionado, es muy complicado, por no decir imposible[NOTA COMUNES: ni siquiera sería legal, como ha denunciado la CNC]. Un autor, con una obra, con un repertorio, que puede estar siendo utilizado en diferentes partes del mundo de forma simultánea - en una discoteca en Málaga, en un bar en otro país, en un concierto del propio artista en una sala en Bergara, o en un concierto de otro artista en Madrid – no podría ejercer individualmente los derechos que la ley le reconoce. Por eso se crean las entidades de gestión, que son las que permiten a los autores unirse para poder gestionar sus derechos. Cada autor tiene con nosotros un contrato de mandato, y nosotros le representamos en esa actividad: cobrar un porcentaje de la taquilla en un concierto por los derechos antes mencionados, haciéndolo en nombre del autor que es el que nos ha autorizado para ello(...).

Fuente: Comunes.
http://www.nodo50.org/comunes/?Texto-imprescindible-para-quien

15 febrero, 2010

JAVIER AROCA ES NOMBRADO COMISARIO DEL AÑO DE BLAS INFANTE

Imagen: Cubierta de manuscrito AHX con apuntes en árabe pertenecientes a Infante. No pertenecientes a la clasificación datada por la Fundación Blas Infante, expuesta en la casa de Coria del Río, con apuntes sobre flamenco y árabe.


Ya no es por Blas Infante, ya es por la incoherencia un nuevo nombramiento. Para la Recuperación de la Memoria Histórica de Andalucía era presidente Fernando Soto, los Presos del Canal son abanderados por Cecilio Gordillo y Acosta, Todos los Nombres cuenta con la médula espinal de Francisco Espinosa, Puig Antich tiene a Landa para hacerle justicia, Baroja tiene a Sánchez Ortiz para litigar su literatura, Pessoa tuvo a Crespo, a Casáis o ahora a Taibo... .

Nosotros los muy andaluces, tenemos un nuevo castigo. Un antiguo militante de partido nacionalista andaluz echado a la red de redes del PSOE. Nombrado COMISARIO DEL AÑO 2010: AÑO DE BLAS INFANTE.

¿Dónde irá Andalucía esta vez?. ¿Habrá unas nuevas jornadas asépticas y descafeinadas sobre Andalucía?. ¿Revivirán los grandes o se apuntarán a las listas de ponencias los que nunca leyeron?.

Algún dato: http://identidadandaluza.wordpress.com/2008/03/27/aprender-de-la-historia-respuesta-a-javier-aroca/


PUEDEN AGREGAR ESTA EMINENCIA A LA LISTA SIGUIENTE:

Más de 1.000 comisarios de exposiciones trabajan en España

Más de 1.000 comisarios españoles han promovido alguna exposición en los tres últimos años en España y 45 de ellos han realizado más de cinco, según los primeros datos ofrecidos por la base de datos de comisarios creada por ARTEINFORMADO, que, a fecha actual, recoge un total de 1.383 nombres, de los que 1.054 son españoles o residentes en España. La nueva base de datos, primera existente en España sobre la materia, incluye a 289 comisarios ubicados en Madrid, 208 en Barcelona. A mucha distancia se sitúan las siguientes ciudades en el ranking de comisarios: Valencia con 76, A Coruña con 43, Sevilla con 41, Baleares con 32, Las Palmas con 23, Málaga con 21, Tenerife y Zaragoza con 18, Cantabria con 16, y Granada, Bilbao, Murcia y Pontevedra con 15 cada una de ellas.

Dejando aparte a Klauss van Damme, responsable del espacio expositivo Sala LAi de Gijón, donde ha comisariado 24 exposiciones en estos años, y el actual comisario general de PhotoEspaña Sérgio Mah, que ha acumulado ya 20 exposiciones, el comisario español con mayor número de muestras hasta el momento es el crítico de arte y profesor, entre otras actividades, Fernando Castro Florez15 exposiciones celebradas en espacios como el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), la Fundación Alcort, The Gabarron Foundation, el Instituto Cervantes, el MARCO - Museo de Arte Contemporáneo de Vigo ó el caS -Centro de las Artes de Sevilla. Sólo el director del festival murciano Fotoencuentros, Paco Salinas, también artista, acumula un número similar de exposiciones. que reune

A partir de ahí, figuran directores de museos como Salvador Carretero Rebés, responsable del Museo de Bellas Artes de Santander, con 14 muestras, el director del Domus Artium 2002 (DA2), de Salamanca, Javier Panera Cuevas, con 13, o la directora de la galería madrileña Arteveintiuno, María Molina, con 12. El mismo número reune Marisa Oropesa que fuera directora de la Galeria Levy, de Madrid.

Con 11 exposiciones figura Oliva María Rubio, directora del departamento de exposiciones de la empresa de gestión cultural La Fábrica de Madrid, y la madrileña Tania Pardo, que comisaria del espacio Laboratorio 987 del Musac. Diez exposiciones ha comisariado Alfonso de la Torre Vidal, que ha dirigido también los catálogos razonados de Manolo Millares y Manuel Rivera, siendo, además, conservador de la colección de Pilar Citoler, Circa XX. El ex-director del Museo Reina Sofía y del IVAM, Juan Manuel Bonet, se sitúa con 9 y la historiadora y crítica de arte en El Periódico de Aragón, Chus Tudelilla, suma ocho.

Siete exposiciones reunen el fotógrafo y comisario Alejandro Castellote Piñuela que, entre otras cosas, fue director artístico de PHotoEspaña en sus tres primeras ediciones; el nuevo director del Macba, Bartomeu Marí; el director de la galería Estudio Artizar de La Laguna, Carlos E. Pinto; el director de MECA Mediterráneo Centro Artístico de Almería, Fernando Barrionuevo; el nuevo director artístico del Museo Picasso Málaga, José Lebrero Stäls; el crítico Juan Antonio Alvarez Reyes, que antes fuera director del desaparecido Periodico del Arte y del Centro Párraga de Murcia; el comisario sevillano Juan-Ramón Barbancho, encargado de la programación de La Nave Spacial; la comisaria-jefe de Sala Rekalde de Bilbao, Leire Vergara; y el historiador de arte especializado en fotografía Publio López Mondéjar.

Seis exposiciones reunen la galerista sevillana Carmen Carmona González; el profesor madrileño Jaime Brihuega Sierra; el director del concurso de arte público Madrid Abierto, Jorge Díez Acón; el también crítico de arte Juan Vicente Aliaga Espert; el director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel; la comisaria sevillana Margarita Aizpuru; la directora de Casa Asia, Menene Gras Balaguer; y la directora artística de la Cal Cego Coleccion de Arte Contemporáneo, Montse Badia, que trabaja con preferencia en el Arts Santa Mónica de Barcelona.

Finalmente, con 5 exposiciones se sitúan el fotógrafo y comisario murciano residente en Madrid, Chema Conesa; la nueva conservadora-jefe del MACBA, Chus Martínez; David Armengol, que trabaja para la Fundación La Caixa; el editor de la revista "Dardo", David Barro; el director del CAC Málaga, Fernando Francés; el catedrático de historia del arte en la Universidad de Valencia, Francisco Javier Pérez Rojas, que centra su actividad en el IVAM; el ex-comisario general de PhotoEspaña, Horacio Fernández; la responsable de la Sala Verónicas, de Murcia, Isabel Tejeda Martín; el conservador del IVAM, Joan Ramon Escrivà Monzó; el todavía director del CGAC - Centro Gallego de Arte Contemporaneo, Manuel Olveira; la gerente de la Asociación de Amigos del Museo Reina Sofía, Marga Paz, que concentra actividad en el IVAM; las comisarias Monica Santos Serrano y Virginia Torrente; el conservador jefe del Museo Pablo Gargallo de Zaragoza, Rafael Ordóñez Fernández; y el director del Centro Cultural Montehermoso de Vitoria-Gasteiz, Xabier Arakistain.


Fuente: ARTEINFORMADO


11 febrero, 2010

DE LA CHIRIGOTA LOS FAMOSOS AL FASCISMO SINDICAL

Imagen: Rafael Iglesias.


El Sindicato de la Policia Local (SPL) ha denunciado en el juzgado a la chirigota 'Los famosos', a su autor, al representante legal y al comentarista que se encontraba en ese momento en el palco de la tele local. Esta letra es alusiva al cuerpo. La letra corresponde a ...un pasodoble que cantaron en las preliminares del concurso y que reza lo que sigue: «Voy a cantar esta noche una letra localista/fíjate si es localista/que es pa los guardias locales/y su chulería fascista/y es que tienen que entender/esos policías locales/que no debe estar reñía/la palabra policía/con tener buenos modales/¿quién de aquí puede decir/que lo que digo no es cierto?/¿a quién nunca lo han parao/y los guardias le han hablao/pa cagarse en toa su placa?/Unos suelen humillar,/otros suelen provocar/y si tú luego te arrancas,/pues caíste en su trampa,/¡ya está la cosa lía!/ A mi es que esa autoridad/me recuerda más por días/a la represión que había/hace muchos años atrás/cuando había que claudicar/y si abrías tu boquita/esposaban tus manitas/y te daban dos guantás./No es cuestión de libertad,/es cuestión de dignidad./Puede hacer cumplir las normas/con un trato más humano,/y de paso les recuerdo/que está ganándose un sueldo/que pagan los gaditanos». A este paso, terminarán poniéndole un cepo en la boca y en la pluma al Taka. Y no harán falta testigos de malos modos policiales: la propia demanda apunta maneras de otros tiempos cuando no gustaba tanto el carnaval como la censura previa de las fiestas típicas.

Fuente: Butaca del Falla


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ADEMÁS, HA EXISTIDO OTRO GRUPO CARNAVALESCO CENSURADO (AL PARECER EL PASADO AÑO), CON EL TEMA "YO SOY MÁS IGUAL QUE TÚ":


No sólo no ganó el festival de este año, sino que fue censurada y no quedan imágenes de la organización. Este vídeo es de un aficionado de la comparsa que lo grabó por su cuenta. DEDICADO A LA MINISTRA BIBIANA AÍDO.


Esta es la libertad democrática y plural



YO SOY MAS IGUAL QUE TÚ
Fuente: http://naturamundi.blogspot.com/2010/02/chirigota-censurada.html

08 febrero, 2010

MÁS JUICIOS CONTRA SINDICALISTAS


Concentración de solidaridad con los 4 sindicalistas del SAT, enjuiciados por una protesta en la Consejería de Agricultura en 2005:
-Andrés Bódalo: 2 años de cárcel
-Luis Ocaña: 1 año de cárcel
-Manuel Zafra: 1 año de cárcel
-José Cañamero: 1 año de cárcel

-Jueves, 11 de Febrero, 9’30h
-Edificio Noga, Avenida de la Buhaira, 26 (Sevilla)

Fuente: Universo Andalucista.

06 febrero, 2010

EL CURIOSO CASO DE LA ASOCIACIÓN DE EDITORES DE ANDALUCÍA


Imagen: www.convalor.biz


No partidario de este TIPO DE ASOCIACIONES 1 (acaban siendo monopolios : las de la Prensa, las del Cómic, etc. ) y

Teniendo en cuenta que la Asociación de Editores de Andalucía, reúne a más de 82 editoriales, entre las más o menos poderosas (Almuzara, Lara, etc.), aquí una interesante opinión.

Es de considerar un apunte: con un convenio de un Ayuntamiento o de Cultura con la AEA, está cualquier FERIA DEL LIBRO solucionada, por lo tanto, ¿es influyente?. ¿Puede tener sus razones el escrito?.

1. TIPO DE ASOCIACIONES
http://www.juntadeandalucia.es/cultura/cdaea/php/enlaces.php?descriptor=12#resultados


ES POR ELLO QUE SON ELLOS


Imagen: A los pirómanos de Andalucía. A los perros fieles. A los que no quieren a nadie. A ellos.



Si tu televisión la rebosan de programaciones
- semanas santas, carnavales, ferias, navidades, -
- deportes, toros, realities, series asépticas y programitas de comer o preguntar-
es que detrás están ellos.

Si la cultura
- un libro, un concierto, un teatro o una performance-
se llena de idénticos logotipos y personas, año tras año,
es que detrás están ellos.

Si en los trabajos no creas nada
- y te hacen un mundo de ayudas y subvenciones,
y cursos que te absorben la vida y no son eficaces-
es que detrás están ellos.

Si en tu familia, barrio, pueblo o ciudad, hay confusión,
- no hay conciencia ni unión, ni verdadera solidaridad,
hay corrupción, sectarismo, monopolismos -
es que detrás están ellos.

Si los servicios sociales como la sanidad te lo convierten en regalo,
- y en no derechos pagados con nuestros trabajos,
y tu médico es ahora administrativo -
es que detrás están ellos.

Si las acciones, concentraciones y manifestaciones por la injusticia
hay que autorizarlas,
- y con cámaras y métodos silenciosos, reprimen, oprimen, vigilan, castigan, extorsionan y amenazan-
es que están detrás ellos.

Si un desempleado tiene que soportar 18 meses a un empleador pagado por él
sin que éste nada le ofrezca
- oficinas para emplear-
es que están detrás ellos.

Si en nombre de una presunta igualdad crean disparidad y desigualdad
- y unen niñas con niñas y ministras con ministras, para crear más desigualdad como las escuelas de Franco -
es que están detrás ellos.

Si ser moderno equivale a navegar por internet y tener ordenador a toda costa
- para saber qué buscas, consultas, qué compras, cuáles son tus amistades, cuál es tu nivel cultural, en qué movimientos te incluyes, cuáles son tus preferencias sexuales y cuál es tu juego favorito-
es que están detrás ellos.

Si todo lo que ves a diario a tu alrededor manifiesta estos pequeños síntomas
y puedes escribirlo a partir de este décimo párrafo,
es que están detrás ellos.

05 febrero, 2010

FLAMENQUISMO EN BLAS INFANTE

Imagen 1: Señas en San Juan del Puerto (Huelva).


FLAMENQUISMO EN BLAS INFANTE

Año: 1983 - Tomo: 03b - Revista número: 33

HOCES BONAVILLA, Sabas de

En la Revista Folcklore

Habíamos dejado sugerida esta colaboración -entre otras posibles- sobre Blas Infante (1885-1936), en mi anterior artículo acerca del flamenco, publicado en el Nº. 23 de esta Revista de Folklore, correspondiente al mes de diciembre de 1982. Procede, pues, tras estos meses de repaso de lecturas y selección de apuntes, ofrecer el enfoque de datos que más apremiantemente urja conocer sobre el denso e inédito personaje.

Hay en mí -como es ya sabido probablemente- cierta preferencia natural por entrar en los hechos y circunstancias culturales, que por muy controvertidas causas, han permanecido y continúan permaneciendo ocultas para el conocimiento general de mi generación. Y por lo que llevo visto, tengo comprobado que detrás de cada uno de estos ocultamientos, se suele encontrar, inefablemente, lo que pudiéramos llamar una vergüenza histórica. Han sido ya bastantes los personajes, expurgados por nuestro reciente pasado cultural y político, que van recobrando su rehabilitación en la presente y laboriosa transición democrática. Cada caso, cada rehabilitación, nos ha traído no sólo las grandes líneas de unos valores individuales que desconocíamos, al haber sido mantenidos en silencio o marginados por conductas ideológicas anteriores, sino también otro cúmulo de pequeños detalles, que nos hablan de la propia miseria política en la que suele empezar -y terminar- todo régimen salido de la violencia, es decir, impuesto por la fuerza. En el caso de Blas Infante, se superan todas las cotas de vejación, arbitrariedad y deformación humanas, ya suficientemente conocidas, por otra parte, en casos semejantes. Las biografías de un Machado, de un Miguel Hernández o del mismo Lorca, se quedan en pálidos sucesos de la desgracia calderoniana de haber nacido, al compararlas con la existencia maldita -y todavía velada- que el destino deparó a Blas Infante en vida y aun después de muerto. Así, por ejemplo, y para no recrearnos demasiado en tales infaustas circunstancias biográficas, el 4 de agosto de 1940, en Sevilla, el "Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas" dictaba sentencia, por la que "debemos considerar y consideramos a don Blas Infante Pérez... a la sanción de pago de la cantidad de dos mil pesetas". Se estaba multando a un muerto. Cuatro antes aquel hombre -según recoge la misma sentencia- había "fallecido... a consecuencia de la aplicación de Bando de Guerra" porque "formó parte de una candidatura de tendencia revolucionaria en las elecciones de 1931, y en los años sucesivos, hasta 1936, se significó como propagandista para la constitución de un partido andalucista o regionalista andaluz".

En definitiva, el verdadero "delinquio" del mentor del andalucismo, Blas Infante, fue respirar como un profeta, con una anticipación de medio siglo sobre los estamentos afincados de siempre, que naturalmente no es la cuna propicia para hombres llamados a entusiasmarse ante cualquier idea de cambio, salvo rarezas de casos individuales como el que nos ocupa: Blas Infante podría haber sido perfectamente un notario vividor y desentendido de los problemas ajenos a la hacienda de su oficio, o incluso un custodio prevalente de su clase burguesa, a la que pertenecía desde su origen -nieto de un cacique malagueño- y sin embargo estaba tan identificado con el pueblo andaluz -según apunta Tierno Galván en el prólogo a la reedición de El Ideal Andaluz- que había llegado a sentirse fuera de tales condicionamientos. Esta desclasación voluntaria, suele ser casi siempre algo tan irrefutable como la "prueba del carbono" para catalogar la integridad y coherencia ética de todo luchador social, que surja de niveles por encima del estrato que se defiende. Nunca se les podrá imputar que abogan por los intereses de su propia clase. Es decir, a Blas Infante le movía un arrollador sentido de la justicia, de la integridad moral. Fue también un trabajador incansable, minucioso investigador de interminables matices, que a menudo confluyen en el sólido manejo de conceptos lucidos por toda su heterogénea obra: política, economía, historia, música, folklore, lengua árabe, lexicografía, filosofía, esperanto, sociología, psicología, teología -su anticlericalismo práctico, antagonizado con su sentido ético, ha desfigurado la justa apreciación en Infante, de una profunda religiosidad cristiana en la que tenía excluido, para su comunicación con Dios, a toda clase de intermediarios-, medicina, cultura popular, cante y por supuesto, derecho... Sin contar el fondo jurídico y lo mucho extraviado, aún se conservan en su biblioteca 1.631 volúmenes y 43 valiosos discos de cantaores de la época, en cuya catalogación fue ayudado por su mujer, Angustias, según Consta en el correspondiente documento manuscrito por ella misma.

En Orígenes de lo flamenco y secreto del cante jondo (Edic.: Junta de Andalucía. Consejería de Cultura. Patrocina: Federación Andaluza de Cajas de Ahorro. Recopilación: Manuel Barrios. Sevilla, 1980), tras una dedicatoria a su hermano Ignacio, en donde alude al autor de la célebre elegía A las ruinas de Itálica, Rodrigo Caro, que ya había llamado en el siglo XVII a Andalucía "madre de todas las canciones y canción de todas las madres", entra Blas Infante por los vericuetos de una indagación, planteándose desde la primera parrafada, una sorprendente -por inesperada- pregunta en los siguientes términos: "¿Por qué la música de las canciones andaluzas, denominadas flamencas o jondas, hasta bien entrado el Renacimiento era lírica -en su significado de coral- y ahora es dramática y huraña a la socialización que supone la polifonía?". La pregunta en sí, ya contiene dos afirmaciones que conviene señalar, bien para aceptarlas, o bien para refutarlas:

1º Las canciones andaluzas hacia los siglos XVI y XVII eran de carácter lírico y de género coral, lo que es cierto.

2º Supone que tales canciones -al hablar de canciones, Infante implica a su música, más que a su texto- estaban dentro de lo denominado flamenco o tenido como tal, lo que resulta sumamente aventurado.

Pero no es posible ahora la controversia con Infante, ni por razones de espacio, ni por intención inmediata del articulista. Agarrémonos a esa principal y sorprendente observación contenida en su pregunta -la música andaluza, entrado el Renacimiento, era lírica y coral y ahora es dramática y huraña a la socialización que supone la interpretación polifónica o de grupo vocal- pues es por aquí, por donde Infante empieza a levantar las ajas de su propia e ingeniosa indagación. El mismo, da inmediatamente una primera y provisional respuesta a la cuestión, con dos posibilidades que llamaremos la antropológica y la musicológica, es decir, "o bien la música de las canciones andaluzas es individualista, porque también lo es el pueblo andaluz o bien la música así expresada es el resultado de la afectación (estética) o del fingimiento virtuosista de los andaluces". Ya he dicho que esta primera respuesta de Infante era provisional, porque a colación rechaza ambas posibilidades puesto que "de atender a la primera explicación Andalucía vendría a ser el único pueblo individualista, acaso, en el cual la música popular no cuenta con organismos de expresión polifónica o coral...Y en cuanto a la segunda solución, que remite al virtuosismo la causa del fenómeno expresado más arriba, nada, tampoco viene a resolver, pues el concepto de virtuosismo, parece ser excluyente del concepto de soledad... y es en soledad como se desarrollan las canciones andaluzas del melos flamenco...la aparición del cantaó profesional flamenco es un hecho nuevo..." .

Rechazados, pues, los dos iniciales planteamientos -el individualismo antropológico y el virtuosismo musical- acaba Infante por acometer una tercera explicación: "En efecto, las transformaciones flamencas operadas en la música andaluza, debieron de obedecer...a la necesidad de expresar nuevos estados sentimentales o de conciencia...por los que tuvo que experimentar su tragedia informativa, desarrollada en la elaboración de una estructura o forma apropiadas y de una técnica correspondiente a la novedad de esta forma. Esta y no otra, debía de ser la causa del fenómeno flamenco... el cual con la sustancia del material mélico antiguo, llegó a combinar los elementos de ese material de modo diferente...". Aquí Infante, con el que se puede estar de acuerdo con su argumentación causal, no determina si ese "material mélico antiguo" era propio o ajeno a la cultura andaluza, aunque ya es bastante intuir que toda "elaboración de una estructura" hacia una forma diferente a la propia heredada, no es posible sin la intervención de un material nuevo: La Morfología cultural obedece a leyes tan rigurosas como las que descubrió el botánico Mendel para la genética. Por eso Infante, que no era un profano en el tema musical -tenía estudios de piano que le consintieron manejar el lenguaje técnico de la música con toda propiedad, como no lo habían hecho hasta la fecha, al tratar de flamenco, más que Pedrell y Falla, a los que se permite rebatir airosamente, como luego veremos- además de mencionar atinadamente la intervención de un "material mélico antiguo", como provocador meramente físico del fenómeno, que investigado pudiera llevar satisfactoriamente a justificar la primera parte del título de su obra -Orígenes de lo flamenco...- se apresura a presentar una búsqueda de causas, ya no meramente musicales, sino de orden humano, que él relaciona con la captación del "...secreto del cante jondo" o segunda parte titular de su obra. En esta intención, manifiesta: [no fueron] "fingimientos virtuosistas, ni el carácter permanentemente individualista de un pueblo, sino exponentes de vivencias efectivas correspondientes a un período de la historia del pueblo andaluz...y claro es, que esas vivencias tuvieron que corresponder al tiempo en el cual hubo de realizarse esa variación de la música andaluza, fluyentes antes en expresiones alegres o melancólicas, pero líricas y corales y ahora individualistas y solitarias. En suma, que la música andaluza flamenca o jonda, ha debido de corresponder en sus orígenes, a prácticos estados de soledad y de, tristeza; o de tremendas desesperaciones; a estados antisociales desarticulantes de los individuos, con respecto al grupo humano en el cual encontraríanse, anteriormente, en natural completo".

Es decir, Infante anticipa o propone una explicación por situaciones sociológicas, que deben hallarse entre determinados anales de un amordazado tiempo histórico. Por consiguiente, si Infante, como él mismo dice después, "llegara en la investigación de la historia andaluza, a un período de la misma, en la cual aquellos estados aludidos de conciencia se encontraran vigentes, vendría a percibir las causas objetivas determinantes de esos estados; y si la aparición del fenómeno flamenco llegaba a coincidir con el principio o con la actuación de esas causas, entonces mi curiosidad sería satisfecha plenamente; porque lograría descubrir no sólo los orígenes cronológicos o la fecha de producción del fenómeno, sino lo que es más importante, sus causas, la captación del secreto, cuya existencia acierta a insinuar el misterio de esas inquietantes canciones".

Blas Infante, en su libro, tras el preámbulo expositivo y a partir del primer capítulo, demuestra estar muy enterado de las principales teorías de su tiempo acerca del flamenco. Empieza por aludir al papel de los folkloristas, lamentando que como tales, consideren satisfecha su labor "cuando estiman haber logrado la captura de los caracteres externos de las producciones demosóficas, aclarando tales descripciones con notas eruditas, filológicas, topográficas..., etc., afirmando o proponiendo presunciones más o menos imaginativas, para llenar el vacío de su ignorancia relativa a la esencia de las cuestiones". Hagámosles aquí a los folkloristas la justicia de reconocerles, ya sólo por su función recopiladora, el mérito de evitar que se pierdan definitivamente los tesoros de la cultura popular, dejando la "esencia de las cuestiones" para más especializados saberes. Por otra parte, cuando Blas Infante escribía este libro -¡hace más de cincuenta años!- el concepto de folklorista, era comúnmente una actividad "ad latere" de gentes de letras, más dotados de amor, que de ciencias complementarias para desempeñar una labor global con todo lo que concierne a estos saberes. No hemos de entender por ello, que la situación sea hoy muy diferente, aunque, lo que sí podemos asegurar, es que tales saberes están en nuestro tiempo recogidos y organizados, por las Universidades europeas y americanas más dotadas, con amplios programas de estudio que abarcan asignaturas desde la Organología hasta la Antropología Cultural y pasando por la Historia, la Paleografía, la Literatura, la Etnología, la Musicología Comparada, la Danza y Vestimenta, la Metodología de la Investigación con sus cinco partes: Documentación, Bibliografía, Catalografía, Investigación Bibliotecaria, Registro Audiovisual..., etc., etc.

En realidad, Blas Infante dirigía sus trenos al pesimismo generalizado que manifiestaban en su época los más destacados especialistas o conocedores del tema, sobre el problema de los orígenes del flamenco. Entre ellos estaba Felipe Pedrell, quien se mostró sin esperanza respecto a la solución del problema, por cuanto Infante le amonesta en estos términos: "Este último (el pesimismo en la investigación) parece ser el criterio del folklorista musical más destacado en tierras de España, Felipe Pedrell, quien refiriéndose a los orígenes del flamenco, asegura en su Diccionario Técnico de la Música, en la palabra flamenco: "No es de esperar que se resuelva jamás este oscuro e interesantísimo problema", convicción ésta que no impidió que el ilustre musicólogo catalán, acogiese o suscitase para explicar la producción del fenómeno flamenco en sus "Estudios de Folklore Musical", algunas hipótesis cuyo disparatado contenido no corresponde como habremos de ver a su bien ganado prestigio como investigador".

Haciendo Blas Infante recuento a los trabajos musicológicos de la época, cita con soltura y conocimiento al académico Julián Ribera y Tarragó, que publicó entre otros estudios históricos, varios cuadernos sobre la música andaluza medieval y una puesta en notación moderna sobre la música de las Cantigas de Alfonso X el Sabio -muy superada ya después por el enciclopédico trabajo de monseñor Higinio Anglés, sobre el mismo tema-. Las tesis de Ribera eran básicamente dos: 1ª Que en las tradiciones musicales del pueblo español, no hay solución de continuidad desde la invasión de los árabes, llegando a asegurar que la música popular, que ahora tienen como propias todas las regiones de España "proceden de un fondo común... producto del poderoso e incomparable ingenio andaluz"; y 2ª Que el sistema modal -la posibilidad de las formas armónicas mayor y menor dentro de una misma tonalidad- atribuido a los músicos y teóricos europeos del siglo XVI y XVII, así como el arte de modular -cambio de tonalidad dentro de un mismo discurso musical- desarrollado con perfecto dominio por los compositores, también europeos, del XVIII, resultaba ya existente en la música de origen hispanoarábigo, con anterioridad a la música europea. Blas Infante se suma de muy buena gana a estas dos afirmaciones, contra las que en cambio se pueden presentar una larga serie de objeciones, que no vamos a traer ahora, porque ya han sido argumentadas consistentemente por numerosos tratadistas, incluido Felipe Pedrell. Independiente de todo esto Infante lamenta que ni Ribera y sus orientalistas ni Pedrell y su escuela, ambos con sus enormes saberes musicológicos -de los que Infante se muestra reconocedor y siempre aspirante en inferioridad de condiciones- no fuesen capaces de esforzarse con el problema esencial -la investigación de orígenes- uno, porque considera al flamenco una decadencia (!) de las canciones andaluzas medievales -Ribera- y otro -Pedrell- porque llega a reconocer la imposibilidad del mismo, aventurando solamente algunas presunciones, que Infante objeta como veremos más adelante.

También se encara el abogado andalucista -realmente el atributo más permanente de su carácter era la "cualidad querellante" en el sentido más noble y jurídico del término- con el Centro Artístico de Granada, del que parece fue mentor Manuel de Falla y desde el que se organizó aquel famoso Primer Concurso de Cante Jondo en el verano de 1922, donde aparte de darse a conocer el entonces niño precoz Manolo Caracol, valió para romper con los intocables criterios de la Generación del 98 -a la que los músicos y folkloristas podríamos llamar muy bien la Generación Sorda, porque no dieron ni una en el clavo, cuando tocaban el tema flamenco: Unamuno, Azorín, Valle-lnclán, Benavente, ¡el mismo Pío Baroja, tan amante y conocedor del folklore vasco!...Todos anduvieron de espalda y participaron en el esperpento de ser una pléyade de intelectuales, justamente desavenidos con la decadencia de España, pero absolutamente negados para apreciar "esa quincalla meridional y fastidiosa del cante jondo", lo que pone bien al descubierto, cuáles son las carencias históricas de la gente de pensamiento en nuestro país: su nula formación estética en orden a cualquier tipo de cultura musical-. Pues bien, el tal Centro Artístico de Granada, con ocasión de organizar el ya poco menos que legendario Primer Concurso de Cante Jondo, facilitó un folleto publicado por la Editorial "Ucrania" de la misma Granada, cuyo texto, atribuido a Falla y conteniendo algunas connotaciones de la tesis de Pedrell -de quien el compositor gaditano había sido discípulo durante tres años, a principios de siglo- cae en manos de Blas Infante, que sabe separar las amalgamadas presunciones de Pedrell, entre los análisis de estructuras melódicas que ofrece, para acabar distinguiendo lo que podía estar redactado por el propio Falla. Parece ser que Infante no se guiaba, al hacer estas distinciones, por ninguna técnica musicológica, sino simplemente por una captación afectiva, en la que yo me declaro totalmente incapacitado para verificarla, pero que anoto como curiosidad: dice Infante de Falla que "sus consideraciones se revelan como resultado de un amor" el cual "echa de menos en la obra de Pedrell". Sea lo que fuere y aun reconociendo Infante en los contenidos de estos textos, cualidades de una "aptitud especializada", siempre acaba echando en falta una respuesta a las interrogaciones que le preocupan, al no haber encontrado en nadie un planteamiento satisfactorio y que Infante sigue formulando en tres preguntas: "¿Cuándo se manifestó el flamenco? ¿Por qué se produjo? ¿Cómo se llego a revelar?".

Continúa no obstante nuestro personaje, dando cuenta de sus numerosas lecturas sobre el tema, por lo que nos enteramos de cómo leyó igualmente a Estébanez Calderón, que en su obra Escenas Andaluzas, alega un parentesco del flamenco con el folklore, norteafricano, lo que en nuestros días ha sido categóricamente rechazado por toda clase de analistas musicólogos, entre ellos el profesor García Matos.

Igualmente manifiesta Infante su conocimiento de la obra de Machado padre -Demófilo- Colección de Cantes Flamencos y el libro de Hugo Schuchardt Die Canter Flamencos, considerándolos trabajos valiosos como acopio de materiales, que a él mismo le permiten solidificar su información, para entrar luego en controversias sobre algunas particularidades. Así, por ejemplo, durante todo el capítulo II se dedica a analizar el problema etimológico de la palabra flamenco, que a tantos investigadores de Historia de la Literatura les ha llevado a ninguna parte, al mantener la tesis equivocada de asociar la existencia del término, contigua al hecho del cante, lo que ha resultado desconocer uno de los principios más elementales de la Lingüística: que en todo fenómeno estético primero es el hecho y luego el sustantivo que lo define. El propio Infante lo percibe taxativamente: "...me limitaré a exponer lo que es bien conocido por los filólogos, esto es, que las palabras artificiales carecen de porvenir, no pueden llegar a erigirse en sustantivos denominadores... de los organismos estéticos que los pueblos pueden llegar a elaborar...". Se refería a cuantos atribuían la aplicación del término flamenco a los gitanos, como sarcasmo étnico al contrastarlos con los naturales de Flandes de piel rosada y ojos claros, hipótesis por cierto de Machado padre, recogida por Schuchardt.

Sigue Infante desmontando con cierta "lógica de fiscal" -esto es, basarse en las propias aseveraciones de cada teoría- las peregrinas atribuciones que sobre el tema se ofrecían -y que se siguen ofreciendo-, a saber: Que en el siglo XVI se empezara a usar el apelativo de flamenco a los cortesanos que vinieron a España con el emperador Carlos I después -300 años por en medio- no volviese a usarse ese término hasta mediados del XIX, para algo tan inconexo como llamar así a los gitanos, lo que no le resultaba muy comprensible (tesis de Borrow). Le produce jocosidad, que la palabra flamenco se empleara para el vestido de los cortesanos del emperador, extendiéndose después a los cantos y a los bailes que se aplicaron a aquella indumentaria...¡El pueblo andaluz vestido a la borgoñesa! (tesis de Waldo Franc, traída por León Felipe a la Revista de Occidente). No comparte la contraria, por la que el traje de chaquetilla corta y pantalón ceñido, asemejara la imagen del ave palmípeda y patifina del mismo nombre (tesis "ornitológica" de Rodríguez Marin). La rotunda afirmación de Felipe Pedrell, en su Diccionario Técnico de la Música: "los can los andaluces, denominados flamencos, lo fueron efectivamente en su origen, adviniendo de los Países Bajos..." le entretiene vehementemente a Blas Infante, durante varias páginas para hacer imputaciones históricas, que dejan al musicólogo en precario y más aún, llega a sugerir que Pedrell no conocía la música de las Cantigas, al encontrar falsas las canciones ofrecidas como Cantigas, en la propia obra del musicólogo catalán y según había dejado al descubierto ya el catedrático y musicólogo valenciano Julián Ribera.

Del IV al VIII capítulo de Orígenes... se ocupa Infante entre otros temas, de diferentes consideraciones de orden estético, histórico y sobre todo musicológico, de los que cabe apreciar las variadas agrupaciones que apunta respecto a los diversos cantes y su dificultosa clasificación, según el grado de "jondura" y cuya cuestión sigue suscitando, hoy mismo, grandes y apasionadas controversias.

Es a partir del octavo capítulo cuando va desgranando conclusiones, a las que llega más por sensibilidad e intuición amorosa, que por continuidad de un discurso cartesiano, que en conjunto la obra no ofrece, sino a retazos -recordemos que fue el único de sus trabajos en el que se emplea durante tres años intermitentemente y aun la edición que nos ha llegado, demuestra que algo falta en el texto, bien porque se extraviase, o bien porque los acontecimientos no le dejaran a Infante terminar de disponer su investigación, como muy honestamente puntualiza en los preliminares, el apreciado y meticuloso recopilador Manuel Barrios- con una serie de valiosas citas dispersas y anotaciones, sobre las que sin duda el autor pensaba ahondar y que quedan como unas sugerentes invitaciones a quien se atreva con la tarea.

No obstante, Infante tiene momentos en sus Orígenes... en donde recapitula muy claramente conclusiones bien elaboradas, que le permitirán finalmente justificar el prometedor título de su obra. Y así, apunta las siguientes en el capítulo VIII:

1. Los creadores de lo flamenco debieron de ser hombres errantes.

2. ...inspirados por un ideal cultural o estilo fundamental de conjugar la naturaleza por una... desintegración de lo material en sus elementos más pequeños... Esto dice la modulación cromática (coma o croma sintónica, es la novena fracción de un tono).

3. Hombres errantes, tenían que reducir sus expresiones estéticas ordenándolas por una sola vía, la métrica (o de tonos fragmentados) como cauce... principal para el discurso... de su idea cultural.

4. Debieron de sentirse coartados en sus movimientos. El ámbito reducido de sus melodías... el espacio de sus danzas, lo dice así: hombres en prisión o próximos a ella.

5. Debían estar profundamente tristes... y desesperados... como su ritmo y sus protestas líricas.

¿Quiénes fueron esos hombres?, se pregunta Infante tras el planteamiento de sus cinco puntos antropológicos. Y añade que el estudio técnico de lo flamenco, le ha llevado a dos distinciones sobre el mismo:

1. La textura mélica.

2. La técnica (de cante).

"Averiguar cuándo, dónde y por qué -las tres perennes obsesiones de Infante- se suscitó esa técnica y fue aplicada a aquella textura, es el problema cuya solución descubriría los orígenes de lo flamenco" reafirma el andalucista con toda convicción, desestimando a renglón seguido que el "sentido externo" de las coplas, tan considerado por los recoleccionistas literarios, puedan dar alguna pista. Se refiere entonces al "sentido interno" o esotérico: "No hay que perder de vista que en una canción amorosa, se puede exaltar o condenar una política religiosa o una costumbre o un concepto social o jurídico... Siguiendo este método, llegaríamos a percibir en las canciones, una insospechada fuente de información, acerca de los conceptos jurídicos, religiosos, etc., sustentados por el pueblo, al margen de la realidad social".

Y Blas Infante empieza a definirse en sus propias investigaciones históricas, manifestando que "la música andaluza lírica y coral del medievo, se nos ofrece con iguales caracteres en los siglos XV y XVI perdiéndose la pista de ella en este último siglo, hasta que vuelve a aparecer viva a finales del XVIII afectada por una extraña técnica y en poder de los gitanos".

El ámbito cronológico, pues, en que sucede tal fenómeno, siempre según Infante, se concreta en un período de casi dos siglos: desde el segundo cuarto del XVI hasta el último cuarto del XVIII (1550-1775).

La explicación final de Infante es que "una transformación como la experimentada por la "música andaluza y medieval, de lírica y coral, no dramática e irreductiblemente monódica, tiene que venir a causa de una conmoción social...". Esta conmoción social la encuentra Blas Infante prácticamente a partir de la misma conquista de Granada por los Reyes Católicos -y que al margen de las fáciles lágrimas de Boabdil, tal anexión a la Corona de Castilla costó más de diez años- desde cuyo momento se proyectó una política de evangelización intransigente, que culminó en la expulsión de los moriscos entre 1609 y 1614, significando una catástrofe demográfica y campesina de la que España no se repondría hasta mediados del siglo XVIII. Los expulsados eran básicamente mano de obra agrícola y se calcula una estadística del orden del medio millón de personas removidas. Es precisamente en este punto cronológico, donde Blas Infante aporta una explicación, que es casi una menudencia "inadvertida para los historiadores", pero que pudiera muy bien resolver la cuestión de los orígenes del flamenco: "...bien protegidos por los señores a quienes servían de labriegos, bien sin protección alguna, aferrados al suelo de la patria, los andaluces corren a ocultarse. Los que sabían hablar bien castellano, a lugares donde no eran conocidos; los que no acertaban a disimular el habla o el acento morisco, a las sierras y lugares inaccesibles. Pero es más: la mayoría de los efectivamente expulsados vuelven al suelo patrio. Hay textos que así lo demuestran irrecusablemente: entre, ellos el Memorial-denuncia del alcalde Vélez que informa al Rey el que todos los moriscos expulsados vuelven al suelo de la patria. Ricote que lo denuncia a Sancho...". (Léase el capítulo LIV de la 2ª parte del Quijote.)

Blas Infante acaba su elaborada tesis, sugiriendo que aquellos andaluces huidos, encuentran en el territorio de Andalucía un medio de legalizar, por decirlo así, su existencia evitando la muerte o la expulsión reiterada: las bandas errantes e igualmente perseguidas con saña, pero sobre las cuales no pesa el anatema de la expulsión y de la muerte, que vagan de lugar en lugar y constituyen comunidades dirigidas por jerarcas, abiertas a todo desesperado peregrino, lanzado de la sociedad por la desgracia y el crimen. Basta cumplir un rito de iniciación para ingresar en ellos: SON LOS GITANOS. Los hospitalarios gitanos errabundos, hermanos de todos los perseguidos. Los más desgraciados hijos de Dios, que diría Borrow.

"Comienza entonces la elaboración de lo flamenco", concluye Blas Infante, aprovechando para recordarnos un dato, que ya habíamos leído en Mundo y formas del cante flamenco de Molina y Mairena (Revista de Occidente Madrid, 1963) sin que estos autores se lo atribuyeran a él: la significación en árabe del término felah-mengu igual a labrador huido, con lo que acaba por preponderar una tesis, lo suficientemente coherente como para tenerla en cuenta o ponerla a prueba en sucesivas verificaciones, que confirmen o no su pormenorizada explicación histórica. En cuanto a su aportación etimológica, a la que podría argumentar la misma impugnación que él hace al predicador George Borrow -demasiados los más de 300 años que hubo de ser utilizada en secreto la palabra flamenco para aflorar después hacia 1840- Blas Infante razona repetidamente por diversos sitios de su libro, que tal uso reservado, sólo puede suponerse por herencia interna y propia de los individuos pertenecientes a aquel grupo heterodoxo, pero nunca o difícilmente por transposición externa de los naturales de Flandes a los de la raza gitana, ya que de ser así habríase utilizado de continuo por escritores, historiadores y cronistas y sucede en cambio que de tal palabra -flamenco- no hay ni rastro con significado folklórico o referida a los gitanos, durante los siglos XVI y XVII.

Muchísimos otros datos de original aportación, discurren por esta obra escrita con vehemencia, conocimiento, capacidad de análisis y de investigación, por ese hombre bueno que fue el mentor del andalucismo, Blas Infante, hace ya más de cincuenta años y que no han conseguido hacer viejo su trabajo.

OBRAS DE INFANTE

1915 El Ideal Andaluz. Ed. "Biblioteca Avante", Sevilla,1915. Reeditado por Túcar, 1976, mutilado en 13 capítulos, con introducciones de E. Tierno Galván y Juan A. Lacomba. Agotado. Tercera ed.: Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Sevilla, 1982.

1916 La Obra de Costa. Ed. "Biblioteca Avante", Sevilla,1916. Agotado.

1917 La Sociedad de Naciones, en colaboración con J. Andrés Vázquez. Ed. "Biblioteca Avante", Sevilla, 1917. Agotado.

1919 Manifiesto Andalucista de Córdoba, 1919 - Ideario de la Nacionalidad. Ed. Centro Andaluz, Córdoba, 1919. Reeditado por el P.S.A.-P.A., Sevilla, 1979, con comentarios de J. Aumente, M. Ruiz Lagos y J. M. de los Santos.

1920 Motamid, último rey de Sevilla. Ed. "Biblioteca Avante", Sevilla, 1920. Agotado.

1921 Cuentos de animales. Ed. "Biblioteca Avante", Sevilla, 1921. Agotado.

Los mandamientos de Dios a favor de los animales. Imprenta Vázquez, Sevilla, 1921. Agotado.

La Dictadura Pedagógica. Ed. "Biblioteca Avante", Sevilla, 1921. Agotado.

Reelección Fundamental. Primer volumen. La Religión y la Moral. Ed. "Biblioteca Avante", Sevilla, 1921. Agotado.

1929 Fundamentos de Andalucía. 1ª Serie de Cartas Andalucistas. Inédito.

1929-31 Orígenes de lo flamenco y secreto del cante jondo, recopilado por M. Barrios. Ed. Junta de Andalucía, Sevilla, 1980.

1931 La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado libre de Andalucía. Ed. " Juntas Liberalistas", Sevilla, 1931. Reeditado por" Aljibe", Granada, 1979.

1935 Carta Andalucista de septiembre de 1935. Ed. "Juntas Liberalistas", Sevilla, 1935. Agotado. Recogido por J. L. O. de Lanzagorta en Blas Infante. Vida y muerte de un hombre andaluz. Ed. Fernández Narbona, Sevilla, 1979, págs. 237-245.

1936 Manifiesto a todos los andaluces. Imprenta Municipal, Sevilla, 1936. Agotado. Recogido por J. L. 0. de Lanzagorta en igual obra, págs. 251.254. El Libro Nuevo. Inédito.

BIBLIOGRAFIA SOBRE INFANTE

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ACOSTA SANCHEZ, J.: Andalucía. Reconstrucción de una identidad y de la lucha contra el centralismo. Anagrama, Barcelona, 1979.

AUMENTE BAENA, J.: La cuestión nacional andaluza y los intereses de clase. Ed. Mañana, Madrid, 1978.

BERNAL, J. M.: La propiedad de la tierra y las luchas agrarias andaluzas. Ariel, Barcelona, 1974.

CALERO AMOR, A. M.: Historia del movimiento obrero en Granada. Ed. Tecnos, 1973.

CUENCA TORIBIO, J. M.: Andalucía, una introducción histórica. Caja de Ahorros de Córdoba, 1979.

DEL RIO, Pilar y TEBA, I.: Quiénes somos los andaluces. Ed. Epidauro, Barcelona, 1979.

DE LOS SANTOS, J. M.: Andalucía en la revolución nacionalista. Aljibe, Granada, 1979.

DIAZ DEL MORAL, A.: Historia de las agitaciones campesinas andaluzas. Reeditado por Alianza, Madrid, 1973.

LACOMBA, J. A.: Blas Infante. La forja de un ideal andaluz. Aljibe, Granada, 1979.

LEMOS, E.; DE LOS SANTOS, J. M., y RUIZ LAGOS, M.: La tierra, un proyecto económico andalucista. Centro Estudios Históricos, Jerez, 1980.

MORENO, I.: Andalucía: Subdesarrollo, clases sociales y regionalismo. Ed. "Manifiesto", Madrid, 1973.

ORTIZ DE LANZAGORTA, J. L.: Símbolos de Andalucía. Ed. Astigitana, Ecija, 1977.

ORTIZ DE LANZAGORTA, J. L.: Blas Infante. Vida y muerte de un hombre andaluz. Sevilla, 1979.

RODRIGUEZ ALCAIDE, J. J.: Andalucía. Ahora o nunca. Editado por el autor, 1980.

RUIZ LAGOS, M.: País Andaluz. C. S. I. C., Jerez, 1978.

RUIZ LAGOS, M.: El andalucismo militante. Centro Estudios Históricos Jerezanos, Jerez, 1979.

RUIZ LAGOS, M.: Ensayos de la Revolución. Andalucía en llamas (1868-1877). Editoria Nacional, Madrid, 1977.

RUIZ LAGOS, M.: Ramón de Cala. Federación y Autonomía en el País Andaluz. Centro Estudios Jerezanos, Jerez, 1980.

SOLIDARIDAD ANDALUZA: Historia de la Autonomía Andaluza. Montaje audiovisual con 47 notas bibliográficas. Ed. "Solidaridad Andaluza", Córdoba, 1980.

TUÑON DE LARA, M.: Luchas obreras y campesinas en la Andalucía del siglo XX. Jaén-Sevilla. Ed. Siglo XXI, Madrid, 1976.

VARIOS: Cuatro documentos políticos andaluces. Prólogo de J. CAZORLA y estudio introductorio de J. A. LACOMBA. Universidad de Granada, 1979.

VARIOS: La Constitución de Andalucía de 1883. Comentarios de J. L. ORTIZ DE LANZAGORTA, M. RUIZ LAGOS y J. M. DE LOS SANTOS. Centro de Estudios Históricos. Jerez, 1978.

QUÉ ES LA REVISTA DE FOLKLORE


La colaboración de la Obra Social de Caja España se inició hace muchos años con Joaquín Díaz, Fundador y Director de la Revista de Folklore, exactamente desde la preparación de la Colección allá por el año 1980, en que apareció el primer número de Folklore que se ha venido publicando mensualmente hasta el tiempo presente, ininterrumpidamente.

Se trata de una publicación singular, especifica y rigurosa sobre el amplísimo campo de la Etnografía y el trabajo de recopilación realizado por Joaquín Díaz es admirable. Ha convocado a los mejores especialistas en toda la gama de temas posibles y creemos que no es exagerado considerarla como la gran Enciclopedia de la Etnografía. Es una ingente tarea que sólo se ha podido completar con trabajo, constancia y buen hacer.

La labor de Joaquín ha sido silenciosa, callada, constante y sabia y ha dado lugar, hasta ahora, a más de 300 números cuajados de interés antropológico y sociológico. A través de los textos e imágenes publicados en el Revista a lo largo de los años, conocemos más y mejor la vida, la cultura, los usos, costumbres y tradiciones de los que nos han precedido. Es un caudal inmenso de información que ahora podrá estar a disposición de todas las personas interesadas en la Página www.funjdiaz.net/folklore/, que se ha creado con este objetivo.

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