19 noviembre, 2014

CLAVES DEL DOCUMENTO OCULTO SOBRE FRACKING

Las claves del documento sobre 'fracking' que el Gobierno mantiene oculto

El Ministerio de Medio Ambiente silencia un estudio que advierte de los riesgos que puede generar esta técnica de extracción de gas 
La guía, elaborada por el Instituto Geológico y Minero, detalla los peligros de contaminación de aguas subterráneas y asocia los terremotos a la fractura hidráulica
El documento incluye exigencias muy amplias a las promotoras interesadas en explotar los yacimientos de gas
El petróleo de Texas abre con una subida del 0,21 por ciento hasta los 103,98 dólares
Un pozo preparado para la extracción de gas a través del fracking en Texas, Estados Unidos./EFE
El Instituto Geológico y Minero de España (IGME) elaboró en 2013 un estudio para el Ministerio de Medio Ambiente  sobre las medidas de prevención y corrección que deberían adoptar las empresas que quisieran extraer gas en España medianta la factura hidráulica, más conocida como fracking. Su contenido subraya peligros sobre las sustancias que se inyectan al perforar las rocas, sobre la contaminación de acuíferos, la polución del aire y los riesgos de terremotos. A pesar de reconocer haberlo recibido en "julio de 2013", el ministerio lo mantiene oculto y secreto. Fuentes del IMGE entienden que era demasiado proteccionista.
El informe no sólo avisa de los riesgos ya constatados en otros países que llevan años practicando la extracción de gas mediante fractura, sino que subraya algunas de las medidas legislativas, regulaciones y restricciones que se han desarrollado en esos países, especialmente en Estados Unidos.
El pasado 9 de junio el Partido Castellano denunció la existencia de este informe y su silenciamiento, el Ministerio de Medio Ambiente (MAGRAMA) contestó mediante un comunicado que "es rotundamente falso que haya censurado la guía elaborada por el IGME". 24 horas después, el insituto emitió su propio texto que repetía: "En ningún caso el MAGRAMA ha presionado para modificar el documento de trabajo". Un portavoz del instituto reconoció al eldiario.es: "Tenemos el documento pero debe ponerlo a disposición del público el ministerio, que es el propietario".
A pesar de estas declaraciones, el ministerio sigue sin hacer público el documento, que eldiario.es ha solicitado formalmente desde hace más de un mes. Este periódico ha tenido acceso al informe a través del Partido Castellano y también en el buzón de Fíltrala.org, la herramienta de filtraciones anónimas en la que colabora con Diagonal, La Marea y la revista Mongolia. El texto debería servir para establecer las declaraciones de impacto ambiental obligatorias para abrir un pozo de fractura hidráulica. El IGME pertenece orgánicamente al Ministerio de Economía y Competitividad.
Brasil regula la extracción de gas no convencional mediante el fracking
Un pozo de extracción de gas no convencional en Brasil.

El Partido Castellano ha presentado a través del diputado de Compromís Joan Baldoví una pregunta al Ejecutivo acerca de qué está pasando con este documento del Instituto Geológico y Minero de España, ya que consideran que las exigencias que recomienda a las empresas interesadas en poner en práctica esta técnica han silenciado la guía. Estas son algunas de las conclusiones claves de ese estudio, que aquí puede verse completo:

1. Liberación de sustancias radioactivas

Las rocas que se rompen para extraer el gas contienen elementos que, al quebrarse, pueden pasar al agua que retorna a la superficie o que se queda en el subsuelo. "Entre los elementos inorgánicos se encuentra el uranio, elemento radioactivo (...) que tiende a desintegrarse emitiendo radioactividad y dando lugar a otro elemento radioactivo".
Entre todos los que se registran aparece el radón 222: "Un gas inodoro, incoloro e insípido, muy soluble en el agua, por lo que puede ascender disuelto en el agua de retorno, que puede pasar al aire por descompresión". El radón se adhiere a aerosoles, polvo y partículas del aire. Por esa razón cuando aspiramos el radón, se deposita en la piel que reviste las vías respiratorias "donde las partículas alfa pueden dañar el ADN y causar cáncer pulmonar".
Además, el informe explicita que en los yacimientos de gas y roca viven bacterias que no precisan de aire para proliferar y cuyo metabolismo produce ácido sulfídrico. Ese ácido tóxico también es capaz de disolverse en el agua y alcanzar de esa manera la atmósfera. La explotación por fracking impone la utilización de biocidas en el agua para matarlas. 

2. Tóxicos en el agua que extrae el gas

El IGME reseña que se han realizado estudios tanto de la Agencia Alemana de Medio Ambiente como del Congreso de los Estados Unidos para identificar las sustancias que se añaden al líquido con el que se fracturan los yacimientos y se libera el gas. En Alemania, la agencia cuantificó en 7,3 toneladas de aditivos los que se usan en cada explotación. De los 88 añadidos, 6 se clasifican como tóxicos, 6 nocivos para el medio ambiente, 25 peligrosos, 14 irritantes, 12 corrosivos y 27 no peligrosos. 8 no se identifican.
En EEUU, entre 2005 y 2009 "las operadoras americanas utilizaron 750 sustancias químicas diferentes. 12 eran cancerígenos y 24 contaminantes atmosféricos". El inventario público de aditivos usados en cada pozo "es voluntario" para las compañías, avisa el texto.

3. Contaminación de los acuíferos

Todo el proceso de fracking gira en torno al agua que se inyecta a altísima presión para fracturar las rocas y lograr que liberen el gas que alberga. El IGME asegura que "existen evidencias científicas de que la contaminación de acuíferos, especialmente por metano y sólidos disueltos, se podrían transmitir a través de las fracturas producidas, a través de fisuras [...] e incluso a través del casing (tuberías) de antiguos pozos deteriorados".
Esto quiere decir que las grietas subterráneas creadas por los pozos o la mala conservación de éstos sirven para que la contaminación llegue al agua del subsuelo. Y luego añade que "se puede indicar que las mejores zonas para explotar gas no convencional [...] son aquellas que en las que no existen materiales permeables en su entorno tanto los considerados acuíferos como los que no".
A pesar de estas dos conclusiones técnicas –peligro de envenenar acuíferos y mayor idoneidad de zonas impermeables– una superposición del mapa de Permisos de Exploración del Ministerio de Industria con el de Unidades Hidrológicas permitió a Ecologistas en Acción constatar que en España "el 80% de los yacimientos en marcha están sobre acuíferos".
Cantabria advierte al Constitucional del impacto del 'fracking' en el patrimonio subterráneo de Cantabria
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El documento del instituto pone el acento en que, al modificar las condiciones del subsuelo, se "pueden producir conexiones con intercambio de fluidos" entre las perforaciones y los acuíferos. Y no sólo se refiere a la propia zona donde se estén rompiendo las rocas. Es decir, un pozo entraña un riesgo de contaminación para también para un depósito de agua natural muy distante, ya que estos fluidos "pueden llegar a acuíferos mucho más alejados debido al contacto entre las fracturas creadas y previas", detalla. "Estas afecciones no suelen tenerse en cuenta", concluye.
Mientras España está abriendo la regulación para extraer gas mediante fracking con cierta opacidad en las exigencias medioambientales, en EEUU, país de referencia absoluta en este sector, diferentes estados dan pasos para contener esta búsqueda masiva de hidrocarburos atrapados en el subsuelo. En cuanto a la cuestión del agua, el estado de Massachusets está tramitando una ley para prohibir el fracking durante diez años. La propuesta del Comité de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Agricultura no deja lugar a dudas: Ley para proteger nuestra agua potable de la fractura hidráulica. Aún en proceso legislativo, establecería una moratoria desde enero de 2015 a diciembre de 2024.

4. Una industria sedienta: gran gasto de agua

En la guía del IGME también se hace referencia a la cantidad de agua que se necesita para sacar el gas. Aunque el consumo es muy variable, se puede llegar a " 36.000 o 40.000 metros cúbicos por perforación", lo que pone de manifiesto "el considerable volumen necesario". Un campo medio de fracking en explotación se extiende por 25 km2, a razón de un pozo cada 2,5 Km2, lo que llevaría el consumo de agua a "80.000 a 350.000 m3", analiza el documento.
Un estudio de la organización CERES ya explicaba que más de la mitad de los 39.000 pozos abiertos en 2011 en EEUU se abrieron en zonas de "alto o extremadamente alto estrés hídrico".

5. Las inyecciones de agua están detrás de terremotos

Tras el informe del mismo IGME que relacionó los terremotos frente a la costa de Vinaròs (Castellón) con la inyección de gas en el almacen marino Castor, la generación de seísmos es uno de los puntos más preocupantes de la actividad del fracking. El instituto arranca sus observaciones así: "Existen indicios y cada vez más especialistas están de acuerdo en que las operacones de gas no convencional pueden generar sismicidad". Y remacha que "existen además numeroso ejemplos en los que se observa una clara correlación entre inyecciones y terremotos".
Tanto es así que, meses después de la revisión del IGME para el Ejecutivo, un estudio de la Universidad de Cornell (EEUU), publicado en junio de este año en la revista Sciencie,estableció que "el fuerte incremento de sismicidad en el centro de Oklahoma es inducido por la masiva inyección de agua residual" del fracking. El "20% de los terremotos registrados en la zona pueden estar producido sólo por cuatro pozos", dice el texto.
El Consejo de Estado dice que las comunidades autónomas "no pueden" prohibir" el 'fracking' de forma absoluta
El Consejo de Estado dice que las comunidades autónomas "no pueden" prohibir" el 'fracking' de forma absoluta
En lo que va de 2014, ese estado lleva 240 terremotos de 3.0 grados o más cuando antes de 2008 –cuando arrancó la explotación gasística– tenía una media de uno al año, explican los investigadores. Otro estado americano, Texas, ha iniciado en mayo unas audiencias en su Congreso para establecer si los seísmos en su área norte provienen de los pozos de fracking. La Southern Methodist University cuenta 300 seísmos en una zona tupida de pozos y almacenes subterráneos.
Y a eso, el documento remitido al Ministerio de Medio Ambiente le añade que los terremotos que produce el almacenamiento de agua después de ser utilizada –al ejercer presión durante más tiempo– son "de una magnitud mayor".

6. Metano, ozono y benceno liberados al aire

La evolución de la ingeniería ha permitido a las empresas crear campos de fractura hidráulica con, cada vez, más pozos. Esto ha producido altas concentraciones de gases, partículas y vapores en la atmósfera. Ejemplos que señala el IGME al MAGRAMA: el metano, el ozono y el benceno –este último cancerígeno– del que se registran "altos niveles en los campos de gas", entre otros.
El informe avisa de que la situación en EEUU la Agencia de Proteccion del Medio Ambiente "ha emitido una legislación" específica para que las empresas deban recoger y almacenar el metano para redistribuirlo por gasoductos.

7. Exigencias a las empresas promotoras

Tras la batería de análisis, el IGME remata sus conclusiones con una serie de "recomendaciones" que serían exigibles a las compañías interesadas en explotar los yacimientos en España. Por ejemplo, pide el "establecimiento de una red de control hidrogeológica de un radio de entre 5 y 10 kilómetros" para vigilar las posibles filtraciones, presencia de lodos residuales o metano (entre otros) de los acuíferos, surgencias, manantiales o pozos" mediante análisis periódicos.
Para controlar el aire se recomienda una malla de " estaciones de medición de calidad del aire" para comprobar los niveles antes de la explotación y durante la fase de fractura y extracción del gas.
"Los promotores deben realizar investigacones locales específicas para caracterizar los esfuerzos e identificar las fallas". Es decir, estudiar detalladamente el subsuelo sobre el que quieren actuar para conocer su tendencia a los temblores. Y especifica que "normalmente sólo se han cartografiado las grandes fallas y en superficie" cuando lo que se considera exigible en el asunto del fracking es un informe sobre "fallas en profundidad" que requiere "una cartografía detallada". Incluso "deben tenerse en cuenta la presencia de fallas potenciales que no puedan ser detectadas".

Fuente: 
http://www.eldiario.es/sociedad/fracking-estudio-riesgos-exigencias-empresas_0_277872459.html

AY DEMOCRACIA, POR GONZÁLEZ SEDANO

                                            Imagen: Medalla al rey del centenario de Blas Infante. ABC, 1985


¡Ay democracia!
¿Recuerdan ustedes aquella canción de Javier Krahe que empezaba diciendo “Me gustas democracia porque estás como ausente”? Sería por ser el mejor análisis político con música…¡hey…chachachá! de una democracia secuestrada.
La constitución de 1978 blindaba la vida política a los partidos, excluyendo del poder legislativo al ciudadano, al pueblo, que es el único soberano.
Aquél pacto constitucional firmado sobre una caja de pino, ruido de sables y una ronda de café para todos y todas, sentaba las bases de lo que treinta y seis años después son unas castas políticas en descomposición.
La Segunda Transición Borbónica que estamos viviendo se ha llevado por delante al Jefe del Estado y, sin duda alguna, también se llevará a sus cortesanos y cortesanas. Las castas Juancarlistas, virreyes en las empresas multinacionales que ellos mismos privatizaron, son percibidas por la ciudadanía como los responsables de la crisis, la corrupción y la injusticia social.
El régimen Juancarlista ha cambiando a lo largo de los años aquel lema de los cuarteles de“¡TODO POR LA PATRIA!”por el de“¡TODO POR LA PASTA!”. Los mercados mandan, y no hay soberanía que se les resista si la población de los estados son meros consumidores de productos manufacturados y papeletas electorales.
Felipe VI rey de España, Jefe del Estado y del mando supremo de las Fuerzas Armadas, podría pasar a la historia con el sobrenombre de “Felipe el Breve” si su reinado lo tienen que legitimar unas castas políticas y económicas que le niegan a sectores muy importante de la población temas tan fundamentales para la vida como la vivienda, el pan, el techo, la sanidad, y convierten la educación de calidad en un producto de lujo para los hijos e hijas de las élites. Sin olvidar que a las pequeñas y medianas empresas se les niega el pan y la sal de su desarrollo.
En este proceso histórico de amores, desengaños y traiciones,nos han quitado tanto que nos han quitado hasta el miedo. Por eso los ciudadanos y las ciudadanas han decidido no esperar, y han optado por una Revolución Democrática. Esa Regeneración Democrática la tiene que parir la ciudadanía, y el municipalismo es un buen terreno de juego para jugar esta partida. Después seguro que vendrán otros retos.
El peligro fundamental del proceso de democratización de nuestra sociedad, es posible que venga, más que desde las resistencias de los viejos actores políticos, de los sectores emergentes políticamente a los que el pragmatismo puede engullir. Y aquí entraría aquella otra canción de Krahe “Cuervo ingenuo”. (¡KRAHE PRESIDENTE, KRAHE PRESIDENTE!)
Pero esos miedos que son reales y objetivos, no pueden paralizar los procesos de convergencia social que están en marcha, que dicho sea de paso, no deben tener como objetivo estratégico la presentación de candidaturas electorales. No olvidemos que no queremos nuevas castas, sino el EMPODERAMIENTO DE LOS Y LAS CIUDADANAS. Ese debe ser el objetivo principal de los movimientos sociales y de la ciudadanía.

Un saludo desde Puerto Bayyana, al levante de Andalucía.

Fuente: Marcos González Sedano.

SUSANA DÍAZ, PILAR DEL RÍO, SARAMAGO, Y SI DA TIEMPO LOS LISBOETAS


                                                                           Imagen: Diario de Sevilla 18.10.14. "Agencias"

El grupo Joly trabaja  también con impunidad con el rojerío bisutero que consume Andalucía a través de sus instituciones. Cada grupo informativo lo hace a su manera y no cabe a estas alturas duda alguna.  Pero siempre sabe tratar bien a los suyos; a los de siempre. Fijaros la cobertura que se le da a la visita de Susana Díaz al alcalde de Lisboa (500.000 ciudadanxs), y el espacio que le prepara a Pilar del Río y la Fundación Saramago. 
A perro viejo no hay que buscarle la sombra, pero yo me quedo con Fernando Pessoa, que no llamaría seguramente a la Fundación Juan Manuel Lara ni para tomarse un toque en el Café A Brasileira.




PD: Tengo todos los libros de Saramago.


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Noticias de "Agencias" distintas


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Susana Díaz realiza este lunes un viaje oficial a Lisboa

www.europapress.es/.../noticia-susana-diaz-realiza-lunes-viaje-oficial-lisb...
hace 3 días - La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, realizará este lunes una visita oficial a Lisboa, donde tiene previsto mantener un ...

Susana Díaz realiza una visita relámpago a Lisboa . SUR.es

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hace 3 días - La presidenta andaluza realiza hoy un viaje relámpago a Lisboa. Susana Díaz visita la capital de Portugal, donde acudirá a un acto cultural ...

Susana Díaz acaba su visita a Lisboa en un tributo poético ...

www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1722616
hace 2 días - La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, concluyó hoy su visita a Lisboa con la asistencia al espectáculo de la intérprete de flamenco ...

17 noviembre, 2014

PABLO IGLESIAS Y EL QUE SI ESTO QUE SI AQUELLO


Pablo Iglesias: virtudes y defectos del nuevo secretario general de Podemos

Publicado: Actualizado:

Hace apenas un año, al escuchar el nombre de Pablo Iglesias muchos sólo habrían evocado al fundador del PSOE. Ahora, la mayoría piensa en el joven politólogo de perilla y coleta que, paradójicamente, quiere encarnar la alternativa a los socialistas.
Para ello Iglesias, acompañado por otros profesores de Ciencias Políticas, creó en enero Podemos, formación que dio la sorpresa en las últimas elecciones europeas al lograr cinco escaños y de la que, desde este sábado, es su nuevo secretario general.
Su figura había aparecido mucho antes, pero nadie daba un duro por que, a estas alturas, pudiera ser un claro aspirante a disputar la Presidencia del Gobierno a los dos grandes partidos.
¿Cómo ha conseguido Iglesias alcanzar tal cota de éxito político en apenas once meses? Con la ayuda de sociólogos, politólogos y expertos en comunicación política, analizamos la figura del líder de Podemos y las razones que le han hecho triunfar y los defectos que podrían frenar su trayectoria ascendente.
ORATORIA Y DISCURSO
Uno de los principales aspectos que detectan los expertos en comunicación política es la capacidad de oratoria y el discurso de Pablo Iglesias, que ya desde sus primeras apariciones en tertulias televisivas, tanto en su programa, La Tuerka, como en otras televisiones, lograron enganchar a la gente. Es lo que el propio Iglesias calificaba como "ser una caja de herramientas" y que explicaba así: "tú te ves un programa de La Tuerka y, al día siguiente, te bajas al bar con tus amigos de derechas y dices, 'os voy a follar, porque tengo un montón de argumentos'".
"De repente aparece alguien que habla muy bien, mejor que sus interlocutores, y que expresaba el sentir de la opinión pública, que se encontraba con un argumentario que antes no tenía", indica José Pablo Ferrándiz, investigador principal de Metroscopia, en declaraciones a El Huffington Post. "Consiguió darle voz a mucha gente que estaba pensando lo mismo y no tenía a nadie que lo expresara", añade.
Para Antonio Gutiérrez-Rubí, consultor político y asesor de comunicación, este discurso tan claro de Pablo Iglesias supone "un elemento muy refrescante" para la política española. "Le doy una gran fortaleza a la capacidad narrativa, de relato y oral que tiene. Las palabras tienen mucho poder", añade.
Luis Arroyo, sociólogo y consultor de comunicación política, se centra más en el discurso elaborado por Iglesias y su equipo de Podemos. "Han diseñado un producto de marketing: un partido de izquierdas con un relato muy sencillo, que es el pueblo contra la casta. Son gente muy inteligente", explica.
Arroyo considera que este discurso es "etéreo" pero "muy poderoso". "Está inserto en el ADN humano, es un relato guerrillero, un relato Robin Hood", añade el sociólogo y experto en ciencias políticas, quien ve como virtudes "transformar el eje izquierda-derecha en abajo-arriba" y "simplificar al máximo el mensaje".
"Tiene el acierto de haber encontrado unas teclas comunicativas importantes: como la etiqueta de casta u otras", asegura Gutiérrez-Rubí, para quien Pablo Iglesias "ha acertado en ofrecer una propuesta en el momento en que más se necesitaba".
En este sentido, Ferrándiz apunta a los datos que Metroscopia obtuvo de las encuestas realizadas desde la aparición del 15M, en mayo de 2011. "La gente estaba de acuerdo con las demandas mayoritarias del movimiento y la mayoría creía que debía evolucionar hacia la creación de un nuevo partido y que era bueno que PP y PSOE perdieran protagonismo en favor de nuevas formaciones", explica.
Para el investigador principal de esta empresa dedicada a los estudios de opinión, Iglesias "ha tenido el don de la oportunidad, ha sido una tormenta perfecta". "Ha sabido sintonizar con las demandas ciudadanas que se venían manifestando en los últimos años", añade.
PASIÓN Y OPORTUNIDAD
Otro de los aspectos ligados al discurso de Iglesias es la emoción con la que lo transmite, según Gutiérrez-Rubí, quien observa "gran vehemencia, gran seguridad y gran pasión" en él. "Es alguien que defiende sus ideas de manera apasionada, que añade intensidad y emocionalidad a lo que dice", agrega.
"En el transfondo de la propuesta política de Podemos hay elementos de coraje, determinación y ambición. Ellos quieren ganar", considera Gutiérrez-Rubí.
Arroyo cree que otra de las explicaciones del tirón político que ha tenido Iglesias y su partido ha sido gracias a saber aprovechar "que la gente está muy indignada". "Es un producto de la dormidera del PSOE y de IU, y de los excesos del PP, cómo no", añade.
"Han sabido subirse a una ola de desencanto y desafección, que tiene un mérito muy grande, porque el PSOE no supo hacerlo", concluye el sociólogo.
JUVENTUD Y NOVEDAD
Además del contenido, una figura política también se basa en el continente. La estética y la juventud de Iglesias también influyeron en su éxito político y, tras su sorprendente resultado en las europeas, tanto el PSOE como la monarquía rejuvenecieron su rostro.
"El Roto decía que 'los jóvenes salieron a la calle y súbitamente todos los partidos envejecieron' y yo creo que su juventud, unido a su preparación, han jugado a su favor", explica Ferrándiz.
Gutiérrez-Rubí considera que también influye su look "porque transmite una iconografía más clara". "Una de las cosas que siempre se ha dicho es que todos se parecen en política, pero él no se parece a nadie. Aporta un elemento icónico que le favorece en su propuesta", asegura.
Arroyo cree que otro aspecto importante es que "hasta donde sabemos, está limpio de corrupción, porque no ha tenido cargos de responsabilidad". Sin embargo, considera que esto puede jugar en su contra porque "como ha pasado a Primera División, se le va a examinar en esa categoría".
FALTA DE CONCRECIÓN Y GENERALIZACIÓN
Pero no todo en Pablo Iglesias son virtudes. Entre sus defectos, según los tres expertos, están la inconcreción y la generalización en su discurso, que permite hacer más transversal la propuesta de Podemos.
Para Arroyo, el problema de la formación de Iglesias es que basa su fortaleza en la falta de concreción. "No se les conoce una posición concreta sobre el aborto, la eutanasia o Cataluña", critica. Por eso, considera que "están engañando al electorado" porque "no les están diciendo la verdad". "Son todo espectáculo, Iglesias lo ha dicho, que el verdadero Parlamento está en los platós de televisión", añade.
Gutiérrez-Rubí no alude a un engaño, aunque sí le parece "injusto" la "tendencia a la generalización" de Iglesias cuando se refiere a "los socialistas o los populares". "Es útil para la etiqueta del combate político, pero cuando haces una denuncia de fuerte contenido moral y ético, a veces es injusto para los miles y miles de militantes y políticos que sirven a la causa de lo público".
INCERTIDUMBRE Y PASADO
También alude Gutiérrez-Rubí a otro potencial defecto que podría afectar a la trayectoria de Iglesias: su pasado. "Algunas declaraciones del pasado hoy igual las diría de otra manera o no las diría", asegura.
"Hay una trayectoria que veremos hasta qué punto se proyecta sobre el presente y sobre el futuro", prosigue el consultor político. "Los grados de coincidencia entre lo que dijo antes y lo que dice ahora pueden ser su gran defecto", añade.
Ferrándiz, por su parte, considera que lo más negativo de Iglesias es el grado de "incertidumbre" de su proyecto, porque "las encuestas están apostando muy fuerte como aire renovador, pero todavía no se ha enfrentado a la política real, más allá de las europeas".
También cree que Iglesias y su partido "han puesto el listón muy alto y la gente está muy expectante por ver cómo actúan". De hecho, explica, "la mayoría de la gente vota a Podemos más por enfado con su anterior partido que porque realmente esté de acuerdo con el planteamiento". "Es algo que, obviamente, afecta a partidos que tienen poca vida", matiza.
PARECIDOS RAZONABLES
Desde que Pablo Iglesias apareció en la escena política, se le ha comparado con muchos personajes políticos, desde el manido Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro hasta Hitler o Goebbels.
Sin embargo, los tres expertos consultados ven más semejanzas con otros políticos históricos e incluso con alguno más actual. Ese es el caso de Arroyo, quien ve semejanzas entre Iglesias y Beppe Grillo, el líder del Movimiento Cinco Estrellas italiano. "Me recuerda a él, pero mucho más sofisticado. Ha aprendido de los errores de Grillo: la arrogancia y ser demasiado sarcástico", asegura.
Ferrándiz, sin embargo, observa más parecido con el fenómeno que supuso la figura de Felipe González en la España de principios de los 80 "manteniendo", eso sí, "las distancias temporales". "Quiere apoderarse del centro izquierda, que es lo que hizo González con una edad joven y conseguir convertirse en un líder que, miraras por donde miraras, triunfaba de manera transversal", explica.
A Gutiérrez-Rubí, el líder de Podemos le recuerda a José María Mendiluce, quien fuera eurodiputado con el PSOE en los años 90 y posteriormente candidato a la alcaldía de Madrid por el partido de Los Verdes. "Él sacudió la política española de una manera, si no parecida, sí significativa, sobre todo en su forma de hablar y en su determinación", indica el consultor político, quien ve en ambos "un atractivo natural para conectar con la gente, para la socialización y un potencial en el liderazgo".
Fuente: http://www.huffingtonpost.es/2014/11/16/pablo-iglesias-podemos_n_6160082.html   

11 noviembre, 2014

TRATADO TRASATLÁNTICO: AMERICANIZACIÓN EUROPEISTA



Y la presidenta de la Junta con la jefa del Burger King la semana pasada. Como dicen The Vagos: "No seremos gays pero nos cabe el ave". 

(Por supuesto sin ánimo de faltar) .





Los desastrosos efectos del Tratado Transatlántico (TTIP)

Albert Borràs Rius⎮Rebelión⎮2 octubre 2014
Una amalgama de siglas está apareciendo para describir lo mismo. Y no es sin razón. La opacidad por la cual está siendo tratado este nuevo tratado de libre comercio entre los Estados Unidos y la Unión Europea, induce a la falta de consenso entre los actores mediáticos. Aun así, en la prensa se han aceptado de manera general las siglas en inglés, puestas en disposición por las instituciones supranacionales, de TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership, por sus siglas en inglés) [1]. Sin embargo, la sopa de letras no se termina con elTTIP. CETA (Comprehensive Economic and Trade Agreement) y el SPA (Strategic Partenship Agreement) son acuerdos, de carácter comercial y político entre los países de la Unión y Canadá. Éste servirá como puente para implementar el TTIP. El 26 de setiembre de 2014, las negociaciones entre los dos actores han finalizado a la espera de la ratificación del tratado en el Consejo y Parlamento Europeo (ente competente) y en los respectivos parlamentos de los estados comunitarios (si su constitución lo exige).

PERO, ¿QUÉ ES EL TTIP?

Parece entendido que este tratado supone, de manera general, organizar el mercado de libre comercio más grande de todo el mundo, que aglutinaría más de 800 millones de consumidores y más de la mitad del PIB mundial (54%) permitiendo, asimismo, dopar las economías europeas en 120.000 M€ y las americanas en 95.000 M€ (datos elaborados por Center for Economic Policy Research) [2]. Con esta mirada económica, un ciudadano europeo no dudaría de su implantación, pero… ¿por qué entonces tanto secreto?

El TTIP sobrepasa con creces los “simples” acuerdos de libre comercio, puesto que persigue tres objetivos importantísimos a esclarecer. El primero, consistiría en la supresión de los últimos derechos de aduana (barreras tarifarias), de por sí muy bajos [3]. El segundo, por su parte, pretende “armonizar” las barreras no tarifarias (normas) entre los países involucrados [4]. Por último, consiste en garantizar mecanismos legales, llamados ISDS (Investor-State Dispute Settlement), para que los inversores no se encuentren con trabas reglamentarias o legislativas en los mercados que pretendan introducirse, y en caso de encontrarlas, poderlas esquivar. Dicho en otras palabras, el TTIP (o también elCETA) pretende priorizar los intereses de las grandes empresas sobre los Estados, con la evidente pérdida de soberanía que esto conllevaría. [5][6]

De hecho, las negociaciones han estado instigadas por numerososlobbys americanos [7] y europeos [8], pero de manera oficial son los funcionarios de los respectivos gobiernos quienes lo están tratando [9]. Las negociaciones finalizarán, teóricamente, el año que viene, pero serán precedidas por un largo proceso de ratificación en el Consejo y el Parlamento Europeo así como en los países que su legislación lo exija. Este proceso no será tarea fácil en este período de crisis económica, social y política en Europa (sobre todo en el Sur). De este contexto más la incertidumbre sobre las posibles consecuencias del TTIP se deduce la impermeabilidad de las instituciones [10].

¿QUÉ VENTAJAS O DESVENTAJAS ACARREARÁ EL TTIP?

Las ventajas o desventajas hacia las sociedades europeas o americanas son diferentes según cada caso, y según el prisma ideológico desde el que se mire. Según el informe preparado por el lobby banquero CEPR para la Comisión Europea (quién, asimismo, afirma que es una predicción económica y como es obvio carece inevitablemente de certidumbre), las ventajas están vinculadas al crecimiento económico (aumento del 0,5% del PIB de la UE y de un 0,4% por el de EUA) sobretodo en unos sectores determinados: especialmente el sector automovilístico (40% de incremento de las exportaciones), el sector metalúrgico (+12%), la comida procesada (+9%), los productos químicos (+9%)… Al respecto del empleo, el estudio encargado para la Comisión predice un traspaso de empleos entre sectores (con relación a 7 empleos de cada 1000 en 10 años) y no realmente la creación del mismo. ¡Esto es importante! Los políticos siempre juegan la baza de la creación del empleo para justificar el tratado de libre comercio (u otros intereses de dudosa legitimidad) cuando realmente no se adhieren a los datos de los estudios oficiales de las instituciones las cuales ellos representan.

Además, las desventajas se materializan en múltiples niveles más, las cuales no están mencionadas en el estudio de la CEPR (de análisis demasiado economicista): el tratado arriesga el nivel social, económico, sanitario, cultural, del medio ambiente, político e incluso geopolítico… Por ejemplo, los ocho derechos fundamentales propuestos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) son adoptados por los países integrantes de la UE. En contrapartida, solo dos de ellos son ratificados por el gobierno de los Estados Unidos. La experiencia de los tratados de libre comercio nos sugiere que la “armonización” de las normas se establece a partir del mínimo denominador común, cosa que conllevaría a una pérdida de derechos fundamentales por la parte de los trabajadores europeos, sección puntualmente mencionada por el CEPR quién afirma, de hecho, la necesidad de la desregularización del empleo.

Otro ejemplo que proponemos, por su sensibilidad social, son las amenazas sobre el medio ambiente. Un mercado de libre-cambio incrementará el tráfico de mercancías así como el gasto en energía y, consigo, la contaminación. Por otra parte, la libre entrada y utilización de determinadas tecnologías contaminantes tales como la extracción del gas de esquisto (fracking), permitir la utilización de productos químicos agro-industriales (¿os gusta el pollo bañado con cloro y la carne de vaca con hormonas? sic.) o abrir las puertas a los OMG (aunque en España la práctica de los transgénicos está muy arraigada [11])… serían algunos de estos efectos a considerar.

Para terminar este punto, mencionaremos el más preocupante: la pérdida de democracia. Constantemente, políticos y ciudadanos afirmamos rotundamente que vivimos en una democracia. Pero la democracia no está o deja de estar, sino que se tiene más o menos según la estructura productiva y la interlocución de los actores competentes dentro del sistema (donde la sociedad es el actor legítimo en una democracia). La falta de transparencia de la Unión Europea en torno a un TTIP de por sí poco democrático, denunciada por el tribunal de Justicia de la Unión Europea (CURIA), es sintomática de la pérdida de calidad democrática que ocasionarán los tratados. La economía está desbancando la política y definitivamente sometiendo la sociedad a las leyes del mercado.

LA “ANARQUÍA” DEL MERCADO (NEO) LIBERAL

Una Europa sumisa a los dictámenes de las grandes transnacionales conllevará una transformación del sistema productivo, y por tanto del sistema social, así como un retroceso en la soberanía de los Estados (la poca que ya les queda después de firmar el traslado de soberanía en los tratados de Lisboa). Una liberación de la capacidad de acción de las grandes empresas, quienes aumentarán la competencia (híper-competencia), induce a un escenario donde los pequeños productores pueden verse muy castigados si no son capaces de adaptarse a estas nuevas circunstancias, ocasionando conflictos en todos los niveles de la sociedad. Los monopolios, oligopolios… tendrán la oportunidad de incrementar su capacidad de acción en contra de los Estados, quienes estarían desprovistos de herramientas legales para ello (recordemos los mecanismos de arbitraje estado-empresa ISDS). Las reformas estructurales, vividas de manera extrema en España, son la base para que la libre circulación se pueda instaurar. Esta última, si se llega a materializar, será un nuevo escalón hacia la globalización económica, con Estados Unidos partiendo con cierta ventaja gracias a la influencia de los gigantes de Internet: Google, Amazon, Facebook, Microsoft… Esta desregularización de los mercados agravaría asimismo las posibilidades de crisis. Primero, fruto de la especialización productiva en el territorio, que tendería a intensificarse en contra de la diversidad productiva cuya resistencia a las seculares crisis económicas del capitalismo es más efectiva. Segundo, los Estados, como mediadores de las fuerzas sociales y las fuerzas patronales, carecerían de competencias para evitar la caída del sistema productivo. La pérdida de democracia a favor del control de la economía es el precio final.

Notas:

[1] http://ec.europa.eu/trade/policy/in-focus/ttip/index_fr.htm

[2] El CEPR es una organización (lobby) financiada por distintos bancos privados.

[3] Según la Organización Mundial del Comercio las barreras tarifárias en Europa varían según los productos pero la media se encuentra en 5,8 %. Los productos que contienen una carga tarifária mayor son los productos agrarios con una media de 13,24 %. En contrapartida, los derechos de aduana impuestos en los productos industriales son muy inferiores, 4,2 %.

[4] Según un estudio realizado por la Fondation Res Publica, el 16 de Setiembre de 2013, la “armonización” de las normas se va a hacer desde “abajo”. Es decir, se cogerán las normas nacionales o supranacionales cuyas restricciones sean menos “dañinas” para los flujos del capital.

[5] La multa de casi 9.000 M€ impuesta al grupo bancario francés de BNP Paribas por parte del Gobierno de los Estados Unidos por una supuesta inversión en países bajo embargo de los EUA (Cuba, Irán y Sudan) nos augura que la ley económica americana prevalecerá sobre las otras. Parece paradoja que cuando se está gestando un tratado transatlántico donde prevalecerán los intereses de las multinacionales defendidas por futuros tribunales internacionales, el gobierno americano pueda imponer su ley (dado su control sobre el dólar) a las empresas europeas.

[6] Nos parece importante matizar que el principal interés estadounidense es de carácter imperialista y, por lo tanto, geopolítico (o geoestratégico). La razón viene condicionada por la nueva postura proteccionista del gobierno Chino, sobre todo en lo referente a la protección de sus propias marcas de alta tecnología para el consumo nacional. Asimismo, sus ambiciones monetarias persiguen rivalizar con el dólar poco a poco (aunque esto quede alejado). Además, EUA quieren reequilibrar su déficit comercial de estos últimos años así que garantizar la hegemonía sobre las legislaciones de los productos industriales. Esto induciría la necesidad adaptativa de estados terceros a las reglas productivas del tratado Transatlántico. Mientras que los intereses europeos, por su parte, restan como simples cuestiones mercantilistas (sin ninguna ambición política para contrarrestar el dominio americano), EUA persigue mantener su hegemonía a toda costa, cosa que conllevará el intento de marginalizar China y Rusia. El proceso no es fácil, puesto que estos últimos están buscando aliados para contrarrestar la hegemonía americana. El ejemplo más claro lo encontramos con la reunión de los BRICS en Brasil coincidiendo con el Mundial de fútbol; así como la gira de Vladimir Putin en Latino América. Remarcable su acuerdo para realizar un Banco de inversión común entre los BRICS y el gaseoducto que unirá China y Rusia.

[7] De los cuales, la industria agroalimentaria, la industria cultural o, más aún, la industria de las nuevas tecnologías informáticas serían de los sectores más interesados. Según, Corporate Europe Observatory.

[8] Los grupos industriales alemanes, sobre todo los productores de vehículos, son los más interesados en este proceso quienes ven una oportunidad de deslocalizar parcialmente su industria en el territorio americano. Este último está modernizando fuertemente su tecnología industrial y contiene una legislación más laxa en el ámbito del trabajo.

[9] Del 14 al 18 de Julio se han llevado a cabo la sexta ronda de negociaciones entre los Estados Unidos y la Unión Europea en Bruselas. Entre el 29 al 3 de Octubre, la séptima ronda de negociaciones tendrán lugar en Maryland (EUA).

[10] Asimismo, la opacidad de las negociaciones han facilitado la elección del “ultra liberal” Jean-Claude Junquer que sustituyera a José Manuel Durao Barroso en la Comisión Europea. Este último inició las negociaciones transatlánticas con los Estados Unidos en 2013.

[11] http://www.greenpeace.org/espana/es/Trabajamos-en/Transgenicos/

Albert Borràs Rius es licenciado en geografía y estudiante de Master 2 en Geopolitica en el Institut Français de Géopolitique.

ACUERDO TRASLATLÁNTICO




Nº: 221   Marzo  2014

¡Peligro! Acuerdo Transatlántico
Ignacio Ramonet

Dentro de dos meses, el 25 de mayo, los electores españoles elegirán a sus 54 diputados europeos. Es importante que, esta vez, a la hora de votar se sepa con claridad lo que está en juego. Hasta ahora, por razones históricas y psicológicas, la mayoría de los españoles –jubilosos de ser, por fin, “europeos”– no se molestaban en leer los programas y votaban a ciegas en las elecciones al Parlamento Europeo. La brutalidad de la crisis y las despiadadas políticas de austeridad exigidas por la Unión Europea (UE) les han obligado a abrir los ojos. Ahora saben que es principalmente en Bruselas donde se decide su destino.

Entre los temas que, en esta ocasión, habrá que seguir con mayor atención está el Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión (ATCI) (1). Este convenio se está negociando con la mayor discreción y sin ninguna transparencia democrática entre la Unión Europea y Estados Unidos (EEUU). Su objetivo es crear la mayor zona de libre comercio del planeta, con cerca de 800 millones de consumidores, y que representará casi la mitad del Producto Interior Bruto (PIB) mundial y un tercio del comercio global.

La UE es la principal economía del mundo: sus quinientos millones de habitantes disponen, en promedio, de unos ingresos anuales per cápita de 25.000 euros. Eso significa que la UE es el mayor mercado mundial y el principal importador de bienes manufacturados y de servicios, dispone del mayor volumen de inversión en el extranjero, y es el principal receptor planetario de inversiones extranjeras. La UE es también el primer inversor en EEUU, el segundo destino de las exportaciones de bienes estadounidenses y el mayor mercado para las exportaciones estadounidenses de servicios. La balanza comercial de bienes arroja, para la UE, un superávit de 76.300 millones de euros; y la de servicios, un déficit de 3.400 millones. La inversión directa de la UE en EEUU, y viceversa, ronda los 1,2 billones de euros.

Washington y Bruselas quisieran cerrar el tratado ATCI en menos de dos años, antes de que finalice el mandato del presidente Barack Obama. ¿Por qué tanta prisa? Porque, para Washington, este acuerdo tiene un carácter geoestratégico. Constituye un arma decisiva frente a la irresistible subida en poderío de China; y, más allá de China, de las demás potencias emergentes del grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, la India, Sudáfrica). Hay que precisar que, entre los años 2000 y 2008, el comercio internacional de China creció más de cuatro veces: sus exportaciones aumentaron un 474% y las importaciones un 403%. ¿Consecuencia? Estados Unidos perdió su liderato de primera potencia comercial del mundo que ostentaba desde hacía un siglo... Antes de la crisis financiera global de 2008, EEUU era el socio comercial más importante para 127 Estados del mundo; China sólo lo era para 70 países. Ese balance se ha invertido. Hoy, China es el socio comercial más importante para 124 Estados; mientras que EEUU sólo lo es para 76.

¿Qué significa eso? Que Pekín, en un plazo máximo de diez años, podría hacer de su moneda, el yuan (2), la otra gran divisa de intercambio internacional (3), y amenazar la supremacía del dólar. También está cada vez más claro que las exportaciones chinas ya no sólo son productos de baja calidad a precios asequibles por su mano de obra barata. El objetivo de Pekín es elevar el nivel tecnológico de su producción (y de sus servicios) para ser mañana líder también en sectores (informática, finanzas, aeronáutica, telefonía, ecología, etc.) que EEUU y otras potencias tecnológicas occidentales pensaban poder preservar. Por todas estas razones, y esencialmente para evitar que China se convierta en la primera potencia mundial, Washington desea blindar grandes zonas de libre cambio a las que los productos de Pekín tendrían difícil acceso. En este mismo momento, EEUU está negociando, con sus socios del Pacífico (4), un Acuerdo Transpacífico de Libre Cambio (Trans-Pacific Partnership, TPP, en inglés), gemelo asiático del Acuerdo Transatlántico (ATCI).

Aunque el ATCI empezó a gestarse en los años 1990, Washington ha presionado para acelerar las cosas. Y las negociaciones concretas se iniciaron inmediatamente después de que, en el Parlamento Europeo, la derecha y la socialdemocracia aprobaran un mandato para negociar (aceptado también, en España, en la proposición presentada conjuntamente, en el Congreso de los Diputados, por el PP y el PSOE...). Un informe, elaborado por el Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Empleo y Crecimiento, creado en noviembre de 2011 por la UE y EEUU, recomendó el inicio inmediato de las negociaciones.

La primera reunión tuvo lugar en julio de 2013 en Washington, seguida de otras dos en octubre y diciembre (5). Y aunque las negociaciones están actualmente suspendidas debido a desacuerdos en el seno de la mayoría demócrata en el Senado de Estados Unidos (6), las dos partes están decididas a firmar lo antes posible el ATCI. De todo esto, los grandes medios de comunicación dominantes han hablado poco, con la esperanza de que la opinión pública no tome conciencia de lo que está en juego, y de que los burócratas de Bruselas puedan decidir sobre nuestras vidas con toda tranquilidad y en plena opacidad democrática.

Mediante ese acuerdo de marcado carácter neoliberal, EEUU y la UE desean eliminar aranceles y abrir sus respectivos mercados a la inversión, los servicios y la contratación pública, pero sobre todo intentan homogeneizar los estándares, las normas y los requisitos para comercializar bienes y servicios. Según los defensores de este proyecto librecambista, uno de sus objetivos será “acercarse lo más posible a una eliminación total de todos los aranceles del comercio transatlántico en bienes industriales y agrícolas”. En cuanto a los servicios, la idea es “abrir el sector servicios, como mínimo, tanto como se ha logrado en otros acuerdos comerciales hasta la fecha” y expandirlo a otras áreas, como el transporte. Sobre la inversión financiera, las dos partes aspiran a “alcanzar los niveles más altos de liberalización y protección de las inversiones”. Y sobre los contratos públicos, el acuerdo pretende que las empresas privadas tengan acceso a todos los sectores de la economía (incluso a las industrias de defensa), sin discriminación alguna.

Aunque los medios de comunicación dominantes apoyan sin restricción este acuerdo neoliberal, las críticas se han multiplicado sobre todo en el seno de algunos partidos políticos (7), de numerosas ONG y de organizaciones ecologistas o de defensa de los consumidores. Por ejemplo, Pia Eberhardt, miembro de la ONG Corporate Europe Observatory, denuncia que las negociaciones se han llevado a cabo sin transparencia democrática y sin que las organizaciones civiles hayan tenido conocimiento en detalle de lo que se ha acordado hasta ahora: “Hay documentos internos de la Comisión Europea –declara la activista– que indican que esta se reunió, en la fase más importante, exclusivamente con empresarios y sus lobbys. No hubo un solo encuentro con organizaciones ecologistas, con sindicatos, ni con organizaciones protectoras del consumidor” (8). Eberhardt observa con inquietud una posible disminución de las exigencias para la industria alimentaria. “El peligro –comenta– lo conforman los alimentos no seguros importados de EEUU que podrían contener más transgénicos, o los pollos desinfectados con cloro, procedimiento prohibido en Europa”. Añade que la industria agrícola-ganadera estadounidense exige la supresión de los obstáculos europeos a ese tipo de exportaciones.

Otros críticos temen las consecuencias del ATCI en materia de educación y de conocimiento científico, pues podría extenderse a los derechos intelectuales. En este sentido, Francia, para proteger su importante sector audiovisual, ya impuso una “excepción cultural”. El ATCI no abarcará las industrias culturales.

Varias organizaciones sindicales denuncian que, sin ninguna duda, el Acuerdo Transatlántico ahondará en los recortes sociales, en la reducción de los salarios, y destruirá empleo en varios sectores industriales (electrónica, comunicación, equipos de transporte, metalúrgica, papel, servicios a las empresas) y agrarios (ganadería, agrocombustibles, azúcar).

Los ecologistas europeos y los defensores del comercio justo explican además que el ATCI, al suprimir el principio de precaución, podría facilitar la supresión de regulaciones medioambientales o de seguridad alimentaria y sanitaria, a la vez que puede suponer una merma de las libertades digitales. Algunas ONG ambientalistas temen que se comience también a introducir en Europa el fracking, o sea el uso de sustancias químicas peligrosas para los acuíferos, con el fin de explotar el gas y el petróleo de esquisto (9).

Pero uno de los principales peligros del ATCI es que incorpora un capítulo sobre “protección de las inversiones”, lo que podría abrir las puertas a demandas multimillonarias de empresas privadas en tribunales internacionales de arbitraje (al servicio de las grandes corporaciones multinacionales) contra los Estados por querer estos proteger el interés público, lo cual puede suponer una “limitación de los beneficios de los inversores extranjeros”. Aquí lo que está en juego es sencillamente la soberanía de los Estados y el derecho de estos para llevar a cabo políticas públicas en favor de sus ciudadanos. Para el ATCI, los ciudadanos no existen; sólo hay consumidores, y estos pertenecen a las empresas privadas que controlan los mercados.

El desafío es inmenso. Y la voluntad cívica de parar el ATCI no debe ser menor.

(1) En inglés, Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP).
(2) El valor del yuan está alineado sobre el del dólar estadounidense.
(3) En abril de 2011, en el marco de la Cumbre de los BRICS en Sanya (isla de Hainan, China), se firmó un acuerdo de cooperación financiera entre las cinco potencias emergentes que prevé la apertura de líneas de crédito en sus monedas nacionales respectivas, con el fin de reducir la dependencia respecto al dólar. En 2008, ya Pekín había firmado este tipo de acuerdo con Argentina.
(4) Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Corea del Sur, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.
(5) Por parte europea, el jefe de los negociadores de la UE es el español Ignacio García Bercero.
(6) Léase Le Figaro, París, 4 de octubre de 2013.
(7) Léase, por ejemplo, la resolución sobre el ATCI adoptada por Izquierda Unida: http://www.izquierda-unida.es/sites/default/files/doc/RESOLUCION_TLC_UE_EEUU_ConferenciaEuropa_Junio2013.pdf; Y la posición de Jean-Luc Mélenchon, líder del 'Parti de Gauche' francés: http://europe.jean-luc-melenchon.fr/sujet/grand-marche-transatlantique/
(8) Léase Deutsche Welle en español, 17 de febrero de 2013, http://www.dw.de/tratado-ee-uu-ue-libertades-recortadas/a-17438697
(9) Léase “A Brave New Transatlantic Partnership”, 4 de octubre de 2013, http://corporateeurope.org/trade/2013/10/brave-new-transatlantic-partnership-social-environmental-consequences-proposed-eu-us

INMUNIDAD Y DESCARO PARA LOS INTELECTUALES PROGRES DE CONSUMO CULTURAL ANDALUZ

Los "rojos" de consumo en Andalucía, viven su esplendor mientras se  "autogestionan"  y reparten nuestras instituciones con tratos de favor, premios, conciertos, investigaciones, exposiciones  y conferencias. En este caso, esta extraordinaria pareja amorosa, unen en CAL y el IAF sin escrúpulos. Todavía recuerda mi memoria una charla de Téllez en el sótano del Corral de la Utopía con el séquito lamioso de la Olavide, y la semana después aparecer en prensa su nombramiento sabido en el Centro Andaluz de las Letras. Y es que son así: dios los cría y el viento los amontona. También llama a Pinilla que lo ha vuelto loco IU con Sócam estos años.
Cinismo e  hipocresía. Los intelectuales de consumo, -palabra de Fortes-, campean por nuestras instituciones como pez en el agua. Y consumen y mucho.
Lo de coste cero lo cobran con el próximo proyecto pactado..., como siempre. Andalucía es para ellos tierra de nadie: desde Canal Sur a la misma Consejería de la Presidencia.

Imagen: Pareja en la vida real.

El Centro Andaluz de las Letras se pone flamenco

  • La institución acoge un exposición con motivo del día internacional de este arte, mientras la Biblioteca Provincial organiza esta tarde un recital

02 noviembre, 2014

ANDALUCISMO Y PUEBLO ANDALUZ: CONFLUENCIAS Y DESENCUENTROS

En ocasiones veo personas confundidas.

 

Andalucismo y pueblo andaluz: confluencias y desencuentros

  • Renacen las condiciones para recobrar la ilusión colectiva en una comunidad que haga de la justicia social su gran objetivo.

SOS Almoraima Pública.

SOS Almoraima Pública.

Conviene distinguir el andalucismo sociológico del político. Podríamos definir el primero como el acusado sentimiento popular de pertenencia a una comunidad culturalmente diferenciada, para la que se reclama autogobierno. El andalucismo político, por su parte, ha de identificarse con el movimiento que, fundado en aquel sentimiento, quiso construirlo, intensificarlo y conducirlo.
El andalucismo de las clases populares y el de los intelectuales y políticos andalucistas, conectados por múltiples vínculos, no han ido siempre de la mano. El andalucismo político, círculo minoritario, quiso inspirar y dirigir el también exiguo sentimiento nacional andaluz, suministrándole un marco historiográfico e incluso un proyecto moderno de pueblo soberano. De hecho, este ideal andaluz ha llegado a proporcionar el marco de valores en el que se ha desenvuelto aquella sensación de pertenencia a la comunidad andaluza. Hasta tal punto ha resultado determinante, que hoy se encuentra referido en el Preámbulo del nuevo Estatuto, cuando invoca la «robusta y sólida identidad» de la región y se refiere a su «personalidad» construida «sobre valores universales».
La identidad nacional está siendo un elemento catalizador en otras comunidades. En Andalucía, no
Esta inclusión en la Carta autonómica actual no debe conducirnos a creer que la explicación andalucista de Andalucía resulta general y firmemente compartida. Si así fuese, andalucismo político y sentimiento vivo de pertenencia al pueblo andaluz habrían por fin convergido, desde el 4 de diciembre de 1977, para no volver a disociarse hasta el día de hoy. La impresión para algunos de los que no vivimos aquellos gloriosos episodios de rebelión y fervor autonomista es que, por el contrario, el ideal andalucista de Andalucía se encuentra muy desdibujado, e igual de declinante se halla el sentir colectivo de pertenencia a una comunidad.
El interrogante para los andaluces que nos criamos en democracia no puede ser otro que éste: ¿qué fue de aquel espíritu rebelde y masivo del 28-F? Se responderá que la despolitización experimentada por la sociedad española corroyó aquella vitalidad, pero ni siquiera hoy, que vivimos momentos de intensa repolitización, parece que el factor andalucista constituya un elemento catalizador decisivo, cuando la identidad nacional sí lo está siendo en otras comunidades españolas. Acaso en la historia puedan encontrarse algunas claves para despejar la incógnita.
Los primeros intentos de presentar Andalucía como comunidad política diferenciada, con derecho y capacidad de autogobierno, surgen en las décadas de los 1850 y 1860,  como reacción ante el manifiesto centralismo del Estado administrativo isabelino. Estas primeras propuestas se integraban en las corrientes críticas republicanas, federalistas y demócratas, cuyo efímero momento de gloria llegó con el Sexenio.
De entonces data una primera Historia general de Andalucía, de Joaquín Guichot, y también en esas fechas se fundaron periódicos como La Federación Andaluza, el Estado Andaluz o La Andalucía, encargados de difundir entre los sectores cultos y progresistas las reivindicaciones federalistas. No obstante, un proyecto constitucional de este corte para la región no llegaría hasta los años grises de la Restauración. Se acordó en la ciudad de Antequera, en 1883.
En aplicación del pactismo de Pi i Margall, en él se concebía Andalucía como Federación soberana, formada por el acuerdo libre de municipios y cantones autónomos y abierta a la confederación con otros pueblos de España. No se sostenía, pues, una concepción orgánica de la nación andaluza, colocada como ente histórico-natural por encima de sus miembros, sino una noción de soberanía cuya raíz descansaba en la «Autonomía humana».
Blas de Infante definía el andalucismo como "nacionalismo universalista" y, en tal sentido, "antinacionalista"
Con esta primera, importante Constitución, el andalucismo consagró sus principios ideológicos. República, pactismo, derechos ilegislables, igualdad y democracia formaban su núcleo. También, en parte, el propio socialismo, por eso se establecieron en ella, con gesto revolucionario, la responsabilidad civil objetiva de los patronos por los accidentes de trabajo y «el derecho de huelga pacífica y la práctica de la resistencia solidaria» por parte de «los obreros». Su programa de futuro, consistente en «preparar el advenimiento definitivo» de «la igualdad social», también era de naturaleza socialista, pretendiendo sintonizar con la creciente agitación popular.
 Los postulados fijados en Antequera sirvieron de guía al movimiento andalucista en las primeras décadas del siglo XX. En abierta repulsa al persistente «Estado centralista» y «oligárquico», del que el andalucismo se declaraba «separatista», continuaría concibiéndose la región como soberana, formada por el contrato entre sus componentes, e inseparable de un proyecto confederal para España. A juicio de José Acosta, es esta «simbiosis» entre el nacionalismo que reclama autonomía y la visión confederal del Estado lo que iba a dar la nota de «especificidad del nacionalismo andaluz».
Pero tenía otra: tener como punto fijo de referencia para sus expectativas las reivindicaciones nacionalistas catalanas. Por eso, en el llamado «Manifiesto de la Nacionalidad», de 1919, «interpretando las aspiraciones de los andaluces conscientes», se pedía al Gobierno que, «al reformar la Constitución española en sentido autonómico, no se prive de este Derecho a la Región Andaluza, a la cual deberá otorgársele una soberanía igual en la intensidad a la solicitada por la Mancomunidad catalana».
Tal reforma del Estado en sentido autonómico llegó con la proclamación de la República. El cambio de régimen animó al movimiento andalucista a lograr sus objetivos. En un primer momento, lo intentó sumándose a las posiciones que exigían un Estado federal. Es ahí donde andalucismo popular y político llegaron a su punto máximo de confluencia durante el periodo republicano. Constatada tras las elecciones constituyentes la falta de respaldo obrerista a sus candidatos, recomenzaría, sin embargo, la divergencia. Se abrió entonces un segundo momento, con la fórmula constitucional del Estado «integral» ya sancionada, en el que el andalucismo participó críticamente en la vía institucional del Estatuto, mientras los sectores populares que también deseaban «liberar» Andalucía, escasamente identificados con el Estado y sus reformas lentas y abstractas, continuaron con la vista puesta en la revolución social.
Sólo subsiste el elemento más externo de la identidad andaluza: la reacción frente al agravio del hecho diferencial catalán
El ideario andalucista experimentó en aquel contexto una precisión decisiva. De 1931 data la definición de Blas Infante del andalucismo como «nacionalismo universalista», y, en tal sentido, «antinacionalista». Por eso el andalucista no podría concebirse como «separatista de España»; antes al contrario, lo definía su liberalismo político y su vocación de servir a «la grandeza y fortaleza de la patria única», según se expresaba en el Proyecto de Estatuto de Gobierno Autónomo de Andalucía de ese mismo año.
En el preámbulo de este documento se reconocía que el «espíritu colectivo», «fundamento y esencia de la personalidad regional», más que constituir una presencia impelente, se hallaba aletargado por el centralismo disecador. Por eso se necesitaba con urgencia la autonomía, que daría acceso a la «dirección espiritual» capaz de restaurarle su energía vital. Pero el pueblo trabajador andaluz por entonces ya se había levantado.
Clausurada por la Constitución la tentativa federal, la autonomía era ya el objetivo. En las Bases para el Proyecto de Estatuto andaluz, de febrero de 1932, se volvía a insistir en cuál era uno de los principales estímulos para su conquista: la «evidencia» de que Cataluña se iba a constituir en régimen autonómico determinaba «para Andalucía la necesidad de establecer una organización semejante».
Qué tipo de organización autonómica quería adoptarse distaba de ser asunto pacífico. Destaca Juan A. Lacomba cómo entre 1932 y 1933 se diferenciaron dos posiciones, un «autonomismo radical», impulsado por andalucistas, y un «autonomismo moderado», preconizado por los partidos estatales. Ni siquiera estaba clara la delimitación territorial de la región. Círculos influyentes de Huelva abogaban por la vinculación directa de la provincia al poder central, o por su unión a Extremadura, en beneficio de determinados intereses económicos. Por su parte, las provincias de Jaén, Almería y Granada, rechazando lo que interpretaban como sustitución del centralismo madrileño por el sevillano, abogaban por una región administrativa de Andalucía Oriental.
Estos desencuentros se escenificaron en la Asamblea de Córdoba de 1933. El acuerdo que sostuvo el Proyecto de Bases para el Estatuto allí resuelto distó, pues, de ser unánime, aunque en sus parágrafos quedaron reflejados de modo incontestable principios como la autonomía municipal, y el propósito de alcanzar el tope competencial previsto por la Constitución y por el Estatuto catalán. Los derechos, y las propias atribuciones al poder regional, estaban ya determinadas por la norma fundamental.
El 28-F hubo una coincidencia considerable entre el andalucismo de las clases populares y el ideal de una Andalucía libre y solidaria
La victoria derechista paralizó el proceso de construcción autonómica. La abolición de las incipientes reformas republicanas llevó a la parte más contestataria de las capas populares a buscar salidas fuera de las instituciones. El andalucismo encarnado por Infante, defraudado por la falta de apoyos a la causa y por el rumbo político del país, sucumbió a la desesperanza. Aunque coincidían en la decepción y en la desconfianza hacia el Estado y los partidos, unos dieron pasos revolucionarios mientras otros experimentaron un repliegue elitista.
La cuestión no es que la autonomía andaluza resultase secundaria vistos los problemas socioeconómicos que acuciaban la región. Estos males y los planes para su superación no eran un fenómeno externo a la autonomía política del pueblo andaluz, sino el núcleo mismo del andalucismo popular, que el político, responsablemente adherido a la vía institucional planteada por la República, no pudo catalizar.
No volverían a recobrar vida y a coincidir ambos hasta el último tramo de la dictadura. De todos es conocida esa historia más actual. Lo decisivo para la distinción aquí propuesta es recalcar que la movilización ciudadana identificó entonces con nitidez la causa de la autonomía con la aspiración igualitaria de la democracia social. Se produjo entonces una coincidencia considerable entre el andalucismo de las clases populares y el ideal andalucista de una Andalucía «libre y solidaria».
Numerosos factores la han deshecho. Forjado contra el centralismo absorbente del Estado, el andalucismo político había de perder parte de su razón de ser en un régimen descentralizado. Reacio al reconocimiento de la soberanía originaria del pueblo andaluz e identificado con valores políticos universales, su posición específica había de ser rápidamente integrada y sus reivindicaciones apropiadas con fortuna por partidos progresistas de escala estatal. El problema de la distribución de la tierra y de los frutos del trabajo, clave del andalucismo popular, y punto de engarce entre éste y el político, abandonó aparentemente su centralidad. Sólo subsiste entonces el elemento más externo de la identidad andaluza: la reacción frente al agravio del hecho diferencial catalán.
¿Basta con su componente reactivo para refundar el andalucismo? Algunos actúan como si así fuera. Mas, viviendo un proceso de recentralización estatal, recrudecimiento de la desigualdad y devaluación del trabajo, ¿no renacen las condiciones que permitirían recobrar la ilusión colectiva por una comunidad distinguida por la justicia social? También hay personas afanadas en ello. Y es que si el rasgo peculiar que abraza los andalucismos es su rechazo al privilegio, combatirlo es requisito para su resurrección.
* SEBASTIÁN MARTÍN
Profesor de Historia del Derecho
Fuente: http://www.publico.es/502103/andalucismo-y-pueblo-andaluz-confluencias-y-desencuentros